Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del Domingo III de Cotidiano

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

DE COTIDIANO
In III Dominico
/ Domingo III (1)

 

Domingo III de Cotidiano. ("Jesús y el centurión" El Veronés. Museo del Prado, 1570-75)
 

 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 28,11; 105,4
Da, Dómine, virtútem pópulo tuo, allelúia, et bénedic plebi tuæ in pace, allelúia, allelúia, allelúia. Da, Señor, fortaleza a tu pueblo, aleluya, y bendícelo con la paz, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui; vísita nos in salutári tuo.
R/. Et bénedic plebi tuæ in pace, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen
R/. Et bénedic plebi tuæ in pace, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Cuando seas propicio con tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor, cuando vengas a salvarlo no te olvides de nosotros.
R/. Y bendice a tu pueblo con la paz, aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Y bendice a tu pueblo con la paz, aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Glória nostra, Deus noster, qui in cælis ab ángelis demostráris et in perpétuum decantáris, dum hic sollémniter ac fidéliter prædicáris, præsta nobis amplíssima pietáte tua a malis própriis liberári, et semper in tuis láudibus gloriári.
R/. Amen.

Tú eres nuestra gloria, Dios nuestro, aclamado y cantado sin interrupción por los ángeles en el cielo, mientras aquí eres celebrado solemne y sinceramente, concédenos, por tu inmensa bondad, vernos libres de todo mal y poder proclamar siempre tus alabanzas.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por tu misericordia. Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Is 5,18-27
Léctio libri Isaíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Isaías.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Væ, qui trahunt iniquitátem in funículis vanitátis, et quasi vínculum plaustri peccátum.
Qui dicunt: «
Festínet, et cito véniat opus eius, ut videámus; et apprópiet et véniat consílium Sancti Ísrael, et sciémus illud».
Væ, qui dicunt malum bonum et bonum malum, ponéntes ténebras in lucem et lucem in ténebras, ponéntes amárum in dulce et dulce in amárum.
Væ, qui sapiéntes sunt in óculis suis et coram ipsis prudéntes.
Væ, qui poténtes sunt ad bibéndum vinum, et viri fortes ad miscéndam ebrietátem.
Qui absólvunt ímpium pro munéribus et iustítiam iusti áuferunt ab eo.
Propter hoc, sicut dévorat stípulam lingua ignis, et pálea flamma consúmitur, sic radix eórum quasi tabes erit, et flos eórum sicut putrédo ascéndet; abiecérunt enim legem Dómini exercítuum et elóquium Sancti Ísrael blasphemavérunt.
Ídeo exársit furor Dómini in pópulum suum, et exténdit manum suam super eum et percússit eum, et conturbáti sunt montes; et facta sunt morticína eórum quasi stercus in médio plateárum.
In his ómnibus non est avérsus furor eius, sed adhuc manus eius exténta.
Et levábit signum natiónibus procul; et sibilábit ad eum de fínibus terræ; et ecce festínus velóciter véniet.
Non est defíciens neque labórans in eo, non dormitábit neque dórmiet; neque solvétur cíngulum renum eius, nec rumpétur corrígia calceaménti eius.
Ait Dóminus omnípotens.

R/. Amen.

Así dice el Señor:

¡Ay de aquellos que tiran del castigo con las cuerdas de la injusticia, y de la pena del pecado como con cuerda de carreta; de los que dicen: «Que se dé prisa, que acelere su obra para que la veamos, que se presenten y que se realicen los planes del Santo de Israel para que los conozcamos».
¡Ay de aquellos que llaman bien al mal y mal al bien; que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas; que dan lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!
¡Ay de los sabios a sus propios ojos, y en su estima prudentes!
¡Ay de los que triunfan en beber vino y son campeones en mezclar bebidas fuertes; de los que por soborno absuelven al culpable y no hacen justicia al inocente!
Como la lengua de la llama devora el rastrojo y como el heno es consumido por el fuego, así su raíz se pudrirá y su flor será aventada como polvo, por rechazar la ley del Señor todopoderoso y despreciar la palabra del Santo de Israel.
Por eso la ira del Señor se ha encendido contra su pueblo, extendió su mano contra él y lo hirió; temblaron los montes; sus cadáveres fueron como carroña en medio de las calles.
Con todo, su cólera no ha amainado; su mano aún está extendida.
Hace señal a un pueblo lejano, con silbido le llama desde el extremo de la tierra; mirad, ya se acerca veloz.
Nadie es débil en él, nadie vacila, ni dormita, ni duerme, ni suelta el cinto de sus lomos, ni rompe la correa de sus sandalias.
Dice el Señor todopoderoso.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 9,10-11
Factus est Dóminus refúgium páuperum, adiútor in opportunitátibus, in tribulatióne. El Señor es refugio para los oprimidos, su refugio en los tiempos de la angustia.
V/. Sperent in te qui novérunt te, quia non derelínques quæréntes te, Dómine.
R/. In tribulatióne.
V/. En ti esperan los que saben tu nombre, pues no abandonas, Señor, a quien te busca.
R/. En los tiempos de la angustia.

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Apostolus / Apóstol Rom 6,19-23
Epístola Pauli apóstoli ad Romános.
R/. Deo grátias.
Carta del apóstol san Pablo a los romanos.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Humánum dico propter infirmitátem carnis vestræ. Sicut enim exhibuístis membra vestra serviéntia immundítiæ et iniquitáti ad iniquitátem, ita nunc exhibéte membra vestra serviéntia iustítiæ ad sanctificatiónem.

Cum enim servi essétis peccáti, líberi erátis iustítiæ. Quem ergo fructum habebátis tunc, in quibus nunc erubéscitis? Nam finis illórum mors.

Nunc vero liberáti a peccáto, servi autem facti Deo, habétis fructum vestrum in sanctificatiónem, finem vero vitam ætérnam. Stipéndia enim peccáti mors, donum autem Dei vita ætérna in Christo Iesu Dómino nostro.

R/. Amen.

Hermanos:

Voy a hablar a la manera de los hombres en atención a la flaqueza de vuestra carne. Porque lo mismo que antes entregasteis vuestro cuerpo al servicio de la inmoralidad y el desorden, para vivir desordenadamente, así ahora entregadlo al servicio de la justicia, para vivir consagrados a Dios.

Pues cuando erais esclavos del pecado, os considerabais libres respecto a la justicia. ¿Qué frutos lograbais entonces? Aquellos de los que ahora os avergonzáis, porque su fin es la muerte.

Pero ahora, libres del pecado y al servicio de Dios, tenéis como fruto la consagración a Dios y como resultado final la vida eterna. Porque el salario del pecado es la muerte; pero el don de Dios es la vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 8,1-13
Léctio sancti Evangélii secúndum Mathæum.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Ihesus Christus, cum autem descendísset de monte, secútæ sunt eum turbæ multæ. Et ecce leprósus véniens adorábat eum dicens: «Dómine, si vis, potes me mundáre». Et exténdens manum, tétigit eum dicens: «Volo, mundáre». Et conféstim mundáta est lepra eius.

Et ait illi Iesus: «Vide, némini díxeris; sed vade, osténde te sacerdóti et offer munus, quod præcépit Móyses, in testimónium illis».

Cum autem introísset Caphárnaum, accéssit ad eum centúrio rogans eum et dicens: «Dómine, puer meus iacet in domo paralýticus et male torquétur». Et ait illi: «Ego véniam et curábo eum».

Et respéndens centúrio ait: «Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum, sed tantum dic verbo, et sanábitur puer meus. Nam et ego homo sum sub potestáte, habens sub me mílites, et dico huic: “Vade”, et vadit; et álii: “Veni”, et venit; et servo meo: “Fac hoc”, et facit».

Áudiens autem Iesus, mirátus est et sequéntibus se dixit: «Amen dico vobis: Apud nullum invéni tantam fidem in Ísrael.
Dico autem vobis quod multi ab oriénte et occidénte vénient et recúmbent cum Ábraham et Ísaac et Iacob in regno cælórum: fílii autem regni eiciéntur in ténebras exterióres: ibi erit fletus et stridor déntium». Et dixit Iesus centurióni: «Vade; sicut credidisti, fiat tibi». Et sanátus est puer in hora illa.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Cuando nuestro Señor Jesucristo bajó del monte, lo siguieron las multitudes. En esto se le acercó un leproso, se puso de rodillas ante él y le dijo: «Señor, si quieres puedes limpiarme». Jesús extendió la mano, lo tocó y dijo: «Quiero. Queda limpio». Y al instante quedó limpio de su lepra.

Jesús le dijo: «Mira, no se lo digas a nadie; pero anda, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para que les conste tu curación».

Al entrar Jesús en Cafarnaún, se le acercó un oficial suplicándole: «Señor, mi criado está paralítico en casa con unos dolores terribles». Jesús le dijo: «Yo iré a curarlo».

El oficial respondió: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa; dilo sólo de palabra, y mi criado quedará curado. Porque yo, que soy un hombre sujeto al mando, tengo bajo mis órdenes soldados, y digo a éste: "Vete", y va; y a otro: "Ven", y viene; y a mi criado: "Haz esto", y lo hace».

Jesús, al oírlo, quedó admirado y dijo a los que lo seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado a nadie con una fe como ésta. Muchos del oriente y del occidente vendrán y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de Dios, pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de fuera: allí será el llanto y el crujir de dientes». Y Jesús dijo al oficial: «Anda, y que suceda como has creído». Y en aquella misma hora el criado se curó.

R/. Amén.

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Laudes Sal 19,10
Allelúia. Aleluya.
V/. Dómine, salvum fac regem et exáudi nos, in quacúmque die invocabérimus te.
R/. Allelúia.
V/. Señor, da la victoria al rey, escúchanos siempre que te invoquemos.
R/.
Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Gén 14,18-19; 13,14-15.18
V/. Melchísedech, rex pacis, sacérdos Dei summi, óbtulit panes et vinum, et benedíxit Ábrahæ dicens:
«Benedíctus Ábraham Deo excélso, qui creávit cælos et terram», allelúia, allelúia, allelúia.
V/. Melquisedec, rey de Salén, sacó pan y vino; era él sacerdote del Dios altísimo, y bendijo a Abrahán diciendo:
«Bendito seas, Abrahán del Dios altísimo, que creó el cielo y la tierra», aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Dixit Dóminus ad Ábraham:
«Próspice óculis et vide ab oriénte et áfrico, aquilóne et mare.
Omnem terram quam vides, tibi dabo eam et sémini tuo in ætérnum».
Migrans Ábraham, venit et habitávit ad ílicem Mambre, quæ erat in Hebron.
Et ædificávit ibi altáre Dómino.
R/. Deo excélso, qui creávit cælos et terram, allelúia, allelúia, allelúia.
V/. El Señor dijo a Abrahán:
«Alza tus ojos y desde el lugar donde estás mira al norte y al sur, al este y al oeste. Toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu
descendencia para siempre».
Abrahán levantó sus tiendas y se fue a habitar al encinar de Mambré, cerca de Hebrón, y allí levantó un altar al Señor.
R/. Del Dios altísimo, que creó el cielo y la tierra, aleluya, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal

Ad obtinéndam Dómini misericórdiam, fratres dilectíssimi, tota mentis nostræ dirigátur orátio, et unítæ voluntátis societáte vel votis ad Deum a quo audíri cúpimus exclamémus; ut Ecclésia cathólica, utilitátum nostrárum mater atque virtútum, ita ómnium desidéria in suo amóre contíneat, ut ómnibus bene desideráta dispénset.

Sit confessióne una, dilatatióne numerósa; singuláris sacraménto, non loco; diffúsa sit, non divísa; sit in sacerdótibus gloriósa, in doctóribus circumspécta, in fraternitáte pacífica, in minístris sancta, in ministériis illibáta, in virgínibus incorrúpta, in víduis fructuósa, in credéntibus fœcúnda, in géntibus líbera, in languéntibus médica, in pœniténtibus absolúta, in errántibus clemens, in egéntibus dives, in paupéribus húmilis, in divítibus liberális.

Sicque bonis ómnibus repleátur, ut in nobis potens facta, pro nobis, et rédimat quos requírit, et custódiat quos redémit.
R/.
Amen.

Amadísimos hermanos:
A fin de obtener la misericordia del Señor, oremos con todo nuestro espíritu, y presentemos a Dios, por quien queremos ser escuchados, los sentimientos y deseos unánimes de nuestra comunidad; que la Iglesia católica, cual madre de nuestros intereses y esfuerzos, acoja en su amor los propósitos de todos, para dispensar a todos los bienes anhelados.

Que sea una por la confesión de la fe, numerosa por la extensión; única por sus sacramentos, no por ser de un solo lugar; esparcida, pero no dividida; ilustre en sus sacerdotes, prudente en sus doctores, pacífica en la fraternidad, santa en sus ministros, intachable en sus servicios, íntegra en sus vírgenes, provechosa en sus viudas, fecunda en sus creyentes, libre entre las naciones, cuidadosa para con los enfermos, perdonada en los penitentes, clemente hacia los extraviados, rica para con los necesitados, humilde con los pobres, generosa gracias a los ricos.

Así, colmada de todo bien, tenga autoridad en nosotros y para nosotros, pueda recobrar a los que busca y conserve a los que ha recobrado.
R/. Amén.

Adiuvánte sua misericórdia, qui vivit et regnat, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Con la ayuda de la misericordia de nuestro Dios, que vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Deus, cuius ineffábilis est cleméntia, profúnda píetas, infiníta miserátio, inæstimábilis magnitúdo, qui sic irásceris ut córrigas, castígas ut révoces, córripis ut eméndes, invítas ut díligas. flagéllas ut parcas, preces pópuli tui libénter ampléctere et propítius intuére; et quóniam quid mereámur, vel quid patiámur agnóscis, per te nobis tríbue quod rogáris; ut ab ómnibus tentatiónibus inimíci, quibus advérsus ánimam nostram illíus sine cessatióne grassátur invídia, virtútis tuæ deéxtera liberáti, in regnum tuum mereámur admítti.
R/. Amen.

Oh Dios, tu clemencia es inefable, tu piedad sin limites, tu misericordia infinita, tu grandeza incalculable, si te enojas es para corregir, si castigas es para hacer volver, si acusas es para la enmienda, si invitas es para demostrar tu amor, si golpeas es para no destruir: acoge con generosidad las oraciones de tu pueblo y atiende propicio; dado que conoces lo que merecemos y lo que soportamos, concédenos lo que te pedimos en tu nombre; que, por la fuerza de tu diestra, nos veamos libres de las acechanzas del enemigo, el cual, movido por su envidia, no cesa de atentar contra nuestra alma, y podamos así ser admitidos en tu reino.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Adésto, Dómine, supplicatiónibus nostris, et famulórum tuórum oblatiónibus præséntiam tuæ virtútis intérsere, nullíus sit vácua postulátio, nullíus sit írritum votum; ut quod sínguli obtulérunt ad nóminis tui honórem, et cunctis vivéntibus profíciat ad salútem, et defúnctis ómnibus præstétur ad réquiem.
R/. Amen.

Acoge, Señor, nuestras súplicas y las oblaciones de tus siervos y hazte presente con tu potencia; que ninguna petición caiga en el vacío y ningún deseo quede desoído; que cuanto cada uno ha ofrecido en honor de tu nombre sirva para la salvación de todos los vivientes y obtenga el descanso para todos los difuntos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Adésto Dómine Deus, Pater omnípotens, précibus nostris, et plenitúdinem nobis tríbuæ caritátis et pacis; ut nos omnes qui de misericórdia tua confídimus, in spe semper et caritáte sine fine vivámus.
R/. Amen.

Señor Dios, Padre todopoderoso, escucha nuestras plegarias y concédenos la plenitud del amor y de la paz; que todos cuantos confiamos en tu misericordia, vivamos para siempre en la esperanza y el amor.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivens tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible; tú, que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, ætérne omnípotens Deus, nos te semper laudáre, tibíque quantas póssumus indesinénter grátias agere, qui cum unigénito Fílio tuo, Dómino nostro et Spíritu Sancto, unus es Deus in personárum trinitáte et unus es Dóminus in trinitáte.

Quod enim de glória tua revelánte te crédimus, hoc de Fílio tuo, Dómino nostro Iesu Christo, hoc étiam de Spíritu Sancto sine ulla discretióne sentímus; ut in confessióne veræ sempiternæque deitátis, et in persónis propríetas, et in maiestáte únitas, et in deitáte adorétur æquálitas.

Per te enim, unum verúmque Deum, constántiam fides áccipit; per te virtútem sumit infírmitas, et quidquid est in persecutiónibus sævum, quidquid in morte terríbile, nóminis tui facis confessióne felíciter superári; unde mérito tibi omnes ángeli et archángeli clamáre non cessant, ita dicéntes:

Es justo y necesario alabarte siempre, Dios eterno y omnipotente, y darte gracias sin cesar con todas nuestras fuerzas, a ti, que con tu Unigénito Hijo, Señor nuestro, y con el Espíritu Santo, eres un único Dios en tres personas y un sólo Señor en la trinidad.

Y lo que creemos de tu gloria, porque tú lo revelaste lo afirmamos también sin distinción de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, y también del Espíritu Santo; de modo que, confesando la verdadera y eterna divinidad, adoramos lo que es propio de cada persona divina, la unidad en la majestad y la igualdad en la divinidad.

Por ti, único y verdadero Dios, la fe adquiere constancia; por ti la debilidad obtiene la fortaleza, y, cuanto es despiadado en las persecuciones y terrible en la muerte, lo haces superar felizmente con la confesión de tu nombre. Por esto, todos los ángeles y arcángeles no cesan de alabarte, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus es, Dómine, et sanctórum ómnium sanctitáte præclárior, quem cæléstium et terréstrium creatúra suum Dóminum confitétur et laudat; tu enim es propitiátio peccatórum et ómnium fidelium.

Deus Dóminus et Redémptor ætérnus.

Santo eres en verdad, Señor, y muy por encima de la santidad de tus elegidos; a ti todos los seres del cielo y de la tierra te alaban y confiesan como Señor suyo; tú eres el que obtiene el perdón de los pecados a todos tus fieles.

Señor Dios y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Sanctífica, Dómine oblátæ hóstiæ munus, et votis fidélium adésto propítius; ut et quæ offerúntur accéptes, et offeréntes propitiátus sanctífices.
R/.
Amen.

Santifica, Señor, los dones que te hemos presentado, y acoge benigno las oraciones de tus fieles; acepta lo que te ha sido ofrecido y santifica bondadoso a los oferentes.
R/.
Amén.

Præsta, Pater ingénite, per Unigénitum tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum, per quem tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédenoslo, Padre sin principio, por tu Unigénito, Jesucristo, nuestro Señor, por quien creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Deum vitæ nostræ auctórem, fratres caríssimi, et creatórem rerum ómnium Dóminum agnoscéntes, pietátem eius súpplici confessióne, ac sédula obsecratióne poscámus; ut et peccátis nostris cleménter ignóscat, et ex toto cordis afféctu ad se semper clamáre nos fáciat, ita dicéntes:

Hermanos carísimos, proclamando a Dios, autor de nuestra vida y sabiendo que el Señor es el creador de todas las cosas, imploremos su benevolencia con humilde confesión y solícita plegaria; que él, clemente, perdone nuestros pecados, y nos permita invocarle siempre, con todo el afecto de nuestro corazón, diciendo así:

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Benedictio / Bendición
Benedíctio vos Dómini comitétur ubíque, sibíque vos semper fáciat adhærére.
R/. Amen.

La bendición del Señor os acompañe en todo lugar y os mantenga siempre unidos a él.
R/.
Amén.

Ipse vos benedictióne sua salvíficet, qui dignátus est plasmáre poténter.
R/. Amen.
Que os salve con su bendición aquel que se ha dignado crearos con su poder.
R/. Amén.
Atque ita vos præstet felíciter vívere, ut sanctórum méritis effíciat coherédes.
R/. Amen.

Que él os permita vivir de tal manera que os haga coherederos de los méritos de los santos.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Gustántes, Dómine, suavitátis tuæ dulcedinísque plenitúdinem, quæsumus ut sit nobis hoc in remissiónem peccatórum et sanitátem méntium.
R/. Amen.

Mientras gustamos, Señor, la plenitud de tu suavidad y dulzura, te pedimos que tu presencia realice en nosotros el perdón de los pecados y la salvación de nuestras almas.
R/.
Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus, et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 574-580) y del Liber Commicus I  (pp. 408-410). Los textos en español (no oficiales) están tomados de Gibert, Jordi y Torné, Josep, Los domingos de Cotidiano. Cuadernos Phase nº 78, Barcelona 1997, pp. 16-19 y los bíblicos de La Santa Biblia, Ed. Paulinas.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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