La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa Común de un Apóstol

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Esd IV 2,23.35; Sal 138,1-2
Dabo sanctis meis primam sessiónem, allelúia, in resurrectióne ætérna, et exquíram illos in gáudio meo.
Et lux perpétua lucébit eis, allelúia; et ætérnitas témporum præparáta est, allelúia, allelúia.
A mis santos les daré un lugar preeminente, aleluya, en la resurrección eterna; y compartirán mi alegría.
Resplandecerá en ellos una luz constante, aleluya; y poseerán la eternidad que les he preparado, aleluya, aleluya.
V/. Dómine, probásti me et cognovísti me, tu cognovísti sessiónem meam et resurrectiónem meam.
R/. Et lux perpétua lucébit eis, allelúia; et ætérnitas témporum præparáta est, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Et lux perpétua lucébit eis, allelúia; et ætérnitas témporum præparáta est, allelúia, allelúia.
V/. Señor, tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto.
R/. Resplandecerá en ellos una luz constante, aleluya; y poseerán la eternidad que les he preparado, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Resplandecerá en ellos una luz constante, aleluya; y poseerán la eternidad que les he preparado, aleluya, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria

Deus, qui sancto apóstolo tuo N. durum martýrii gradum scándere et velle tríbuis et posse cocédis, tu das voluntátis inítium, tu óperis largíris efféctum.
Exáudi nos fámulos tuos et tu nobis da férvidæ devotiónis inítium et tríbue bonæ consummatiónis efféctum.

R/. Amen.

Dios, a tu apóstol san N. le concediste querer y poder subir por los duros escalones del martirio. Tú otorgas la voluntad inicial, tú haces eficaz el esfuerzo.
Escucha a tus hijos y concédenos el inicio de una ferviente devoción y facilítanos llevarla a buen término.
R/. Amén.
Per ineffábilem bonitátem tuam, Deus noster, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu inefable bondad, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Eclo 14,1-2.22; 15,1-3. 4-6 (2)
Léctio libri Ecclesiástici.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del Eclesiástico.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Beátus vir, qui non est lapsus verbo ex ore suo
et non est stimulátus in tristítia delícti.
Felix, quem non condémnat ánima sua,
et non excídit a spe sua.
Beátus vir, qui in sapiéntia morábitur
et qui in iustítia sua meditábitur
et in sensu cogitábit circumspectiónem Dei.

Qui timet Deum, fáciet hæc,
et, qui cóntinens est legis, apprehéndet illam;
et obviábit illi quasi mater honorificáta
et quasi múlier a virginitáte suscípiet illum.
Cibábit illum pane vitæ et intelléctus
et aqua sapiéntiæ salutáris potábit illum,
et firmábitur in illa et non flectétur
et exaltábit illum præ próximis suis
et in médio ecclésiæ apériet os eius
et adimplébit illum spíritu sapiéntiæ et intelléctus
et stola glóriæ véstiet illum;
iucunditátem et exsultatiónem thesaurizábit super illum et nómine ætérno hereditábit illum.

R/. Amen.

Esto dice el Señor:

Dichoso el hombre que no ha faltado de palabra, 
ni sufre remordimientos por sus pecados.
Dichoso aquel cuya conciencia nada le reprocha, 
ni ha perdido la esperanza.
Dichoso el hombre que se aplica a la sabiduría
y razona con su inteligencia.

Así obra el que teme al Señor, 
el que observa la ley alcanza la sabiduría.
Ella le sale al encuentro como una madre 
y lo acoge como una joven esposa.
Lo alimenta con pan de inteligencia
y le da a beber agua de sabiduría.
Si se apoya en ella, no vacilará,
Ella lo ensalzará sobre sus compañeros
y en medio de la asamblea le abrirá la boca.
Encontrará gozo y corona de júbilo, 
y un nombre eterno recibirá en herencia.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 91,13.11 (3)
Iustus velut palma florébit, et sicut cedrus in Líbano multiplicábitur. El justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano.
V/. Exaltábitur sicut unicórnis cornu eius, et senéctus eius in misericórdia.
R/. Multiplicábitur.
V/. Le das la fuerza de un búfalo y le unges con aceite nuevo.
R/. Se alzará.

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Apostolus / Apóstol Gál 6,9-18
Epístola Pauli apóstoli ad Gálatas.
R/. Deo grátias.
Carta del Apóstol Pablo a los gálatas.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Bonum autem faciéntes infatigábiles, témpore enim suo metémus non deficiéntes. Ergo dum tempus habémus, operémur bonum ad omnes, máxime autem ad domésticos fídei.

Vidéte quálibus lítteris scrípsi vobis mea manu.

Quicúmque volunt placére in carne, hi cogunt vos circumcídi, tantum ut crucis Christi persecutiónem non patiántur; neque enim, qui circumcidúntur, legem custódiunt, sed volunt vos circumcídi, ut in carne vestra gloriéntur.

Mihi autem absit gloriári, nisi in cruce Dómini nostri Iesu Christi, per quem mihi mundus crucifíxus est, et ego mundo.

Neque enim circumcísio áliquid est neque præpútium sed nova creatúra. Et quicúmque hanc régulam secúti fuérint, pax super illos et misericórdia et super Ísrael Dei.

De cétero nemo mihi moléstus sit; ego enim stígmata Iesu in córpore meo porto.

Grátia Dómini nostri Iesu Christi cum spíritu vestro.

 R/. Amen.

Hermanos:

No nos cansemos de hacer el bien, que, si no desmayamos, a su tiempo cosecharemos. Por tanto, mientras tenemos ocasión, hagamos el bien a todos, especialmente a la familia de la fe.

Mirad con qué letras tan grandes os he escrito de mi propia mano.

Los que buscan aparecer bien en lo corporal son quienes os fuerzan a circuncidaros; pero lo hacen con el solo objetivo de no ser perseguidos por causa de la cruz de Cristo. Pues ni los mismos que se circuncidan observan la ley, sino que desean que os circuncidéis para gloriarse en vuestra carne.

En cuanto a mí, Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo.

Pues lo que cuenta no es la circuncisión ni la incircuncisión, sino la nueva criatura. La paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma; también sobre el Israel de Dios.

En adelante, que nadie me moleste, pues yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vuestro espíritu, hermanos.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 28,18-20 (4)
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthæeum.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:
Accédens Iesus locútus est discípulos dicens: «Data est mihi omnis potéstas in cælo et in terra. Eúntes ergo docéte omnes gentes, baptizántes eos in nómine Patris et Fílii et Spíritus Sancti, docéntes eos serváre ómnia, quæcúmque mandávit vobis. Et ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus usque ad consummatiónem sæculi».

R/. Amen.

En aquel tiempo:
Acercándose a los discípulos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

R/. Amén.

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Laudes Sal 144,21
Allelúia. Aleluya.
V/. Laudem Dómini loquétur os meum, et benedícat omnis caro nomen sanctum eius.
R/. Allelúia.
V/. Pronuncie mi boca la alabanza del Señor, todo viviente bendiga su santo nombre.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Mt 25,34.31;13,43
Veníte, benedícti Patris mei, percípite regnum quod vobis parátum est ab orígine mundi, allelúia. Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo, aleluya.
V/. Cum venérit Fílius hóminis in maiestáte sua et omnes Ángeli cum eo, tunc fulgébunt iusti sicut sol in regno Dei.
R/. Allelúia.
V/. Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos los ángeles con él, entonces los justos brillarán como el sol en el reino de Dios.
R/. Aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Sancti apóstoli et mártyris N. caríssimi fratres, sollémnia celebrántes, salvatóri Deo ac Dómino nostro exhibeámus sacrifícium laudis, eíque ábdita pandámus cordis simul et mentis, ut qui in eius habétur auctor victória, dignétur se pium osténdere précibus nostris. Hic enim est, caríssimi, qui inter céteros sanctórum ággeres in láudibus est habéndus; et collóquiis Domini ac Salvatóris nostri honóre præcípue celebrándus, qui etsi pro Dómino non interiíssent sánguine fuso, sollémnis haberétur Dómini sui doctrínæ documénto.

At cum illo inæstimábilis et ineffábilis Spíritus Sancti datur infúsio, et Ecclésiam primitívam ínstruint et córrigit verbo; excelléntior habétur illíus et mirábilis glória, et eius lætior et vegetátior sancta Ecclésia súscipit incolénda solémnia. Sed quantum ad rei magnitúdinem et grátiæ glóriam spectat, parum est et Dóminum et Magístrum suum corporáliter cérnere, et eius doctrínis per orbem univérsum mirabíliter fúlgere, quando usque ádeo fídei glória crevit, ut dulce fúerit pro eódem Dómino sánguinem fúndere. Et quod pro univérsis fácere víderit Magístrum, hoc illi faciéndo céteris relíquerit faciéndi exémplum.

Sollícita ígitur in eius festivitátibus conveníre debet fidélium toga, et cum stúdio compunctiónis eius celebráre sollémnia. Exciténtur corda suspíriis, et mens illórum doctrínis hiláriter compungátur in gáudiis. Ut qui tanta valúerit mirabíliter cónsequi, dignétur nobis iúgiter adésse patrónus. Et qui mirábilis efféctus est per Christi doctrínam, dignétur méritis tuéri Ecclésiam.
R/. Amen.

Queridos hermanos, celebrando la festividad de san N. apóstol y mártir, ofrezcamos un sacrificio de alabanza a Dios, Salvador y Señor nuestro, y abrámosle los secretos de nuestro corazón y de nuestra mente, para que Aquél que es el autor de su propia victoria se muestre propicio a nuestras plegarias. Queridos hermanos: entre la multitud de los santos éste es el que merece nuestras alabanzas; hemos de celebrarlo con honor a causa de sus coloquios con nuestro Señor y Salvador, pues aunque no hubiese muerto derramando su sangre, merecería ser honrado por poseer la doctrina de su Señor.

Más aún, como le fue dado el inestimable e inefable don del Espíritu Santo instruyó y corrigió a la Iglesia primitiva; su gloria es excelente y admirable, y la Iglesia recibe esta celebración con alegría y júbilo. En cuanto a la grandeza de sus acciones y a la gloria de la gracia no cuenta tanto haber visto en forma corporal a su Señor y Maestro y ser ilustre por anunciar en todo el orbe su doctrina, como el haber progresado en la gloria de la fe hasta el punto de derramar la sangre por amor del Señor. Y así todo lo que había visto hacer al Maestro él lo repitió para dejar ejemplo a todos.

Que la asamblea de los fieles, al llegar su festividad, se reúna con solicitud y celebre esta solemne liturgia con espíritu de compunción. Que los suspiros expresen cuanto encierran sus corazones y sus mentes se llenen de alegría al oír sus enseñanzas. El que se ha esforzado para llegar tan arriba, se digne bondadoso a interceder por nosotros. Quien ha llegado a ser admirable por la doctrina de Cristo proteja a la Iglesia con sus plegarias.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui cum Patre et Spíritu Sancto, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Magíster ómnium Apostolórum et ducátor Ecclésiæ, Christe, conveniéntibus nobis in honórem sancti tui apóstoli et mártyris N., propítius adésse dignáre. Fac nos eius doctrínæ sequáces, fac amábiles, fac docíbile, ut ab eo non inveniámur extórres, quem fídei scimus egrégium ducatórem. Hábeat cum illo spes nostra glóriæ præmium, qui postquam magístri doctrína fulsit, méruit obtinére martýrium. Fúlgeat Ecclésia eius doctrína, cuius in illa habétur prædicátio gloriósa.

Adsit míseris nobis in ómnibus adiútor, qui Ecclésiæ mirábilís éxstitit doctor. Dóceat nos normam tenére iustítiæ, cuius prædicatiónibus fulget Ecclésia ut sol et luna. Érigat lapsos ad pæniténtiam: qui exímus factus est per doctrínam.

Ímpetret peccatóribus scélerum véniam, qui doctrínis fundávit Ecclésiam. Cónferat régibus modéstiam, virginibus perseverántiam, cléricis disciplínam, laicis continéntiam, certántibus in fide constántiam, qui quasi in mari navem predicatiónibus gubérnat Ecclésiam.

Ut qui illi victóriis excitáti, eius sollémnia celebrámus, eius méritis a crimínibus absolúti, ad te post tránsitum veniámus.
R/. Amen.

Cristo, maestro de todos los apóstoles y guía de la Iglesia, dígnate ser propicio a quienes nos hemos reunido hoy para celebrar la fiesta de tu apóstol y mártir san N. Haznos seguir fielmente su doctrina, haznos amables y dóciles, de manera que no seamos tenidos por extraños a aquél de quien sabemos fue un egregio guía en la fe. Que nuestra esperanza obtenga el premio de la gloria junto con él, que, después de brillar por la doctrina como maestro, mereció alcanzar el martirio. Que la Iglesia resplandezca gracias a su enseñanza que sigue siendo objeto de una gloriosa predicación.

El que fue admirable doctor de la Iglesia sea ahora protector de los que somos débiles. Nos enseñe a mantener la norma de la justicia aquél por cuya predicación brilla la Iglesia como el sol y la luna. Conduzca a los extraviados a la penitencia, quien fue eximio por sus enseñanzas.

Obtenga a los pecadores el perdón de sus faltas aquél que cimentó a la Iglesia con su doctrina. Él, que gobierna con su predicación a la Iglesia como una nave entre las olas del mar, obtenga para los gobernantes la discreción, la perseverancia para las vírgenes, la disciplina para los ministros sagrados, el dominio de sí mismos para los laicos, la constancia para los que trabajan por la fe.

Haz, Señor, que cuantos, animados por su victoria, celebramos su festividad, perdonados nuestros pecados por sus méritos, podamos llegar hasta ti después de la muerte.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Fidélis, Dómine, in verbis tuis, et sancte in ómnibus opéribus tuis; occúrre nobis pius, sancti tui N. apóstoli sollémnia celebrántibus. Et qui illi dedísti potestátem eiciéndi dæmónia per Spíritum Sanctum: tríbue nobis ad te semper habére cor mundum et spíritum rectum.

Detur abs te vivéntibus amor iustítiæ et defúnctis post evasiónem Erébi, séssio beátæ vitæ. Qui in temporáli permanémus vita, illíus corrigámur doctrínis, et qui iam exúti sunt a carne, illíus méritis mereántur annumerári cum sanctis.
R/. Amen.

Tú, Señor, que eres fiel en todas tus palabras y santo en todas tus obras, atiende con tu acostumbrada piedad a quienes celebramos la festividad de tu apóstol san N. Tú que le diste, por medio del Espíritu Santo, la potestad de expulsar a los demonios, haz que tengamos siempre para ti un corazón limpio y un espíritu recto.

A quienes vivimos aún lejos de ti danos un auténtico amor a la justicia y que los difuntos, después de escapar del infierno, gocen de la vida bienaventurada. Que mientras permanecemos en esta vida nos animen las enseñanzas de tu apóstol, y que, por sus méritos, obtengan la comunión de los santos quienes han dejado su cuerpo.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Pax indefíciens, Christe, et orígo dulcédinis, qui pacem tuam tuis tradidísti discípulis, dignáre hanc amplíssimam effúndere pectóribus nostris, ut non sicut mundus dat pacem, pacífici conversántes, mandáta tua aut per ódium aut per obliviónem relinquámus, sed in dilectióne Dei et próximi radicáti, in observatióne mandatórum tuórum mereámur inveníri perfécti, ut pacis ósculum inter nos decúrrens, nos pacíficos reddat, et per pacem ad te veníre sine crímine fáciat.

Dulcédo pacis ódii in nobis amaritúdinem vincat, et cáritas multitúdinem peccatórum opériat, ut pax tua, quæ tu ipse es, exsúperans omnem sensum, totíus simultátis in nobis périmat vítium, et timórem foris mitténtis caritátis cónferat gáudium. Ut précibus Apóstoli tui et Mártyris in pace perénniter custodíti, per pacis concórdiam habeámur beáti.
R/. Amen.

Cristo, que eres la paz inagotable y la fuente de todo bien, tú que diste a tus discípulos tu paz, dígnate infundirla abundantemente en nuestros corazones; de modo que no la demos como acostumbra a darla el mundo, sino que conviviendo pacíficamente; evitemos apartarnos de tus mandamientos ya sea por mala voluntad o simplemente por olvido; y que arraigados en el amor a Dios y al prójimo, podamos ser hallados perfectos en el cumplimiento de tus mandamientos; que el ósculo de paz que intercambiamos nos haga amar la paz y que por la paz podamos llegar hasta ti sin pecado. Que la dulzura de la paz venza en nosotros la amargura del odio, y la caridad cubra todos nuestros pecados, de modo que la paz de Dios, que eres tú mismo, y que supera todo conocimiento, suprima en nosotros cualquier forma de enemistad, y, dejando de lado todo temor, nos conceda el gozo del amor. Que afianzados siempre en la paz, por las plegarias de tu apóstol y mártir, por ella alcancemos la gloria del cielo.
R/. Amén.

Quia ipse est pax nostra et cáritas indisrúpta, qui vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque él es nuestra paz verdadera, caridad indivisible; que vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, omnípotens Pater, vere satis æquum et pulcrum est, nos tibi grátias ágere, et Iesu Christo Fílio tuo Dómino nostro, qui tecum et cum Spíritu Sancto unus in deitáte consístens, extrémis mundi tempóribus carnem pro rediméndis sérvulis sumpsit, et móriens ac resúrgens, nobis ómnibus patiéntiæ documéntum relíquit. Qui sanctos apóstolos discípulos suos ad prædicatiónis offícium éligens, patiénter et humíliter dócuit, eísque sustinéndo iniúrias perfidórum, patiéndi normam monstrávit. E quibus est iste, cuius festa celebrámus, sanctus N., qui et doctrínis veráciter est edóctus, et patiéntiæ virtútibus mirábilis invéntus est et perféctus. Qui dæmónibus in idólis siléntium ponit, et íterum ad derisiónem pontíficum idóla coléntium, idóla loqui præcípitat. Qui futúram esse pacem mundórum núntiant, et patiénter stultórum contradictiónes sústinent. Qui verbo dæmones ligat, et stultórum hóminum iniúrias tólerat. Qui per patiéntiam ne áliquid mali inrisóres et adversárii pateréntur exórat, et Christi sequéntes vestígia non malum pro malo réddere, sed inimícos debére dilígere prædicat. Qui cælo iam dives, terrénas et terrenórum divítias spernit, et spíritu páuperes et beáti, has paupéribus distríbui súggerit. Omni gládio ancípiti penetrabílior amor Christi, quis vel eórum qui sensu vigent hóminum te éloqui possit? Quis de ómnibus quæ in homínibus operáris vel pauca verbis texére váleat? Tantus et talis es, ut totus dici mínime váleas, et tamen de te per ómnia silére prohíbeas. Ex homínibus íllico ángelos facis, et de temporálibus quam súbito ad ætérnum trasdúcis.

Ecce isti noster apóstolus sanctus N. eléctus de mundo, in mundum quasi mundum non nóverit, currit, et necessária vitæ rétibus et mercimóniis requírens, tráditas sibi divítias spernit, et non temporáliter dives, sed pauper fíeri éligit. Ad extrémum, ne álii moriántur, ipsi felíciter mori cupit et Christi et Dómini exémpla sequéndo, in virtúte potens persecutóribus cedit. Mórtuus pro Christo et pro vindicánda veritáte felíciter vivit, et cum ómnium turmis, cum cælórum virtútibus exsúltat, et incessabíliter exclámat et dicit:

Es justo y necesario, Padre todopoderoso, es muy conveniente y hermoso darte gracias, a ti y a Jesucristo, tu Hijo y Señor nuestro, que siendo contigo y con el Espíritu Santo un solo Dios, al llegar la plenitud de los tiempos para redimir a tus siervos se hizo hombre, y muriendo y resucitando nos dejó un admirable ejemplo de paciencia. El cual, habiendo elegido a sus discípulos y apóstoles para destinarlos a la predicación, los educó con paciencia y humildad y les mostró la manera de soportar el mal, aceptando las injurias de quienes no creían en él. Entre ellos figura san N., cuya fiesta celebramos, que fue instruido en la verdadera doctrina y después fue hallado perfecto en la virtud de la paciencia. Hizo callar a los demonios que hablaban por los ídolos y para vergüenza de los ministros que les daban culto, los obliga a hablar. Anunció la paz que estaba por llegar y soportó con paciencia las contradicciones de los insensatos. Con su palabra dominó a los espíritus inmundos y aceptó las injurias de los necios. En su paciencia no dudó en orar para que sus adversarios y opositores no sufran ningún mal y para que cuantos siguen a Cristo no devuelvan mal por mal, sino que amen a los enemigos, tal como él enseñó. Rico ya en los bienes del cielo, supo posponer los bienes materiales y terrenos y sugerir a los pobres de espíritu y a los bienaventurados que repartan entre los necesitados estos bienes. ¡Oh amor de Cristo, más penetrante que una espada de doble filo! ¿Quién puede hablar de ti, con sólo los recursos del lenguaje humano? ¿Quién es capaz de resumir en pocas palabras todo lo que hiciste en favor de los hombres?. Eres tan grande y perfecto que no se puede decir todo y en cambio prohíbes que nos quedemos callados. Haces de los hombres ángeles y los haces pasar de lo temporal a lo eterno.

Este es nuestro santo apóstol N., elegido de entre el mundo, se movió por el mundo como si no lo conociera, y se procuró lo necesario para vivir con el trabajo de sus manos desdeñando las riquezas que le ofrecían, escogiendo ser pobre y no rico según lo terreno. Llegado al final de su vida, para evitar la muerte de otros, aceptó generosamente su propia muerte, y siguiendo el ejemplo de Cristo, el Señor, aún siendo poderoso en virtudes, se entregó en manos de sus potentes perseguidores. Murió por Cristo, pero vive para testimoniar la verdad, y se alegra con los coros de los santos y los ejércitos celestiales y proclama sin cesar y dice:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus, vere gloriósus es in sanctis tuis, Christe Deus. Qui pro rediméndis sérvulis passiónis ludíbria sústines, et sustinéntes sanctos perpetuitátis decóre gloríficas, dans illis pro te et velle et posse voluntárie et mori, et passiónum tolerántia quasi diadématum pulchritúdinis decorári, ut mundo dantes repúdium, te solum et vitæ suæ et mortis hábeant lucem.

Quia tu es Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo y glorioso eres en verdad entre tus santos, Cristo Dios. Tú, para redimir a tus siervos, soportaste el ultraje de la pasión y enalteces con la gloria eterna a los santos que han perseverado; les das el querer y el poder morir voluntariamente por ti así como soportar toda clase de sufrimientos para poder ser coronados con una diadema de hermosura; para que quienes han rechazado al mundo gocen de ti, que eres la luz de su vida y de su muerte.

Porque tú eres el Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Amátor et conservátor sanctórum, omnípotens Pater, ecce super altáre tuum in honórem sancti apóstoli N., panis et vini ab Unigénito tuo Dómino nostro holocáusta institúta propónimus, eáque Sancti Spíritus rore perfúnde, depóscimus.

Dignétur, quæsumus, super illa illábi Spíritus Sanctus; dignétur illa sanctificáta suscípere illórum institúto, tuus unigénitus Fílius.

Ut quotquot ex illis libavérimus, non pro præsumptióne sustineámus vindíctam, sed pro voto pérfrui mereámur coróna. Quáliter Christi Dómini nostri Fílii tui præcéptis sacrifíciis communicántes, ad conspéctum glóriæ tuæ perveniámus indémnes.
R/.
Amen.

Padre todopoderoso, amigo y protector de tus santos, en honor de tu santo apóstol N., presentamos y depositamos sobre tu altar la ofrenda del pan y del vino, instituida por tu Hijo unigénito, Señor nuestro, para que reciba la efusión de tu Espíritu.

Que el Espíritu Santo se digne santificarla y, una vez consagrada, la reconozca tu Hijo Unigénito, el mismo que la instituyó.

Que cuantos tomaremos parte en este sacrificio, no merezcamos castigo por nuestro atrevimiento, sino que por nuestra buena disposición obtengamos poder alcanzar el premio. Que lleguemos sin daño a la presencia de tu gloria cuantos participamos en esta oblación instituida por tu Hijo, Cristo Señor nuestro.
R/.
Amén.

Præsta, Pater ingénite, per Unigénitum tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum, per quem tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédenoslo, Padre sin principio, por tu Unigénito, Jesucristo, nuestro Señor, por quien creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Omnis convéntus Ecclésiæ qui tolerántiam et virtútem sanct apóstoli et mártyris N. audístis, mentis óculos mecum in íntima dúcite, et quid contémptus mundi váleat, pie perpéndite. Ecce divítiæ dantur et respuúntur, ecce vindicándi de persecutóribus licéntia concéditur et contémnitur. Et hinc est quod dæmónibus imperándi fácultas et finítur et obtinétur. Non álias namque diábolus víncitur, quam cum mundus cum suis ópibus témnitur.

Respuámus ígitur temporália, ut devícto diábolo præmia possímus pérfrui sempitérna. Et oratiónem quam nos dócuit habitátor in cælis, líbere possímus clamáre e terris:

Todos vosotros que formáis esta comunidad eclesial y habéis oído la paciencia y la fortaleza del apóstol y mártir san N., aguzad conmigo la mirada espiritual y consideremos atentamente el valor de la renuncia del mundo. Se ofrecidas riquezas pero se rechazan; se da la posibilidad de vengarse de los perseguidores, pero no se acepta. De ahí que se alcance y se detenga la facultad de subyugar a los demonios. No se puede vencer al diablo sino renunciando al mundo y a todas sus riquezas.

Rechacemos pues todas las ventajas materiales para que, después de vencer al espíritu maligno, podamos gozar de la salvación eterna. Y así podamos proclamar desde la tierra la oración que nos enseñó el que habita en el cielo:

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Benedictio / Bendición
Christus Dei Patris unigénitus Fílius, qui sancto apóstolo suo N. potestátem dedit dæmónibus imperándi, grátia vos sua protégere et muníre dignétur Spíritus Sancti.
R/. Amen.
Cristo, Hijo unigénito de Dios Padre, que concedió a su santo apóstol N. la potestad de someter a los espíritus malignos, os proteja con su gracia y os conforte con su Espíritu.
R/. Amén.
Et qui illi dedit ut contémptis divítiis, temporálem appéteret paupertátem, de præsénti et temporáli vita felíciter vos duci iúbeat ad beátam
R/. Amen.
Aquél que le concedió abrazar la pobreza, dejando de lado las riquezas materiales, os haga felizmente pasar de esta vida temporal a la eterna.
R/. Amén.
Ut qui pro illíus amóre sancti sui memóriam recólitis, coram illo post cum eódem in cæléstibus gaudeátis.
R/. Amen.
Que quienes, por amor suyo, celebráis el recuerdo de este santo, podáis un día gozar con él en la presencia de Dios.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva

Deus, sub cuius altáre sancti apóstoli N. ánimæ plácide requiéscunt, et stolam cándidam caritátis accípiunt, nos quoque fámulos tuos in commilitónum número fidélis promíssor adiúnge. Ut vita saltem nostra pervéniat ad misericórdiam, si mors non pervénerit ad corónam.
R/. Amen.

Dios, bajo tu altar el apóstol san N. descansa en paz y recibe la blanca vestidura del amor; tú, que eres fiel a tus promesas, dígnate contarnos entre el número de tus servidores. Que nuestra vida pueda alcanzar tu misericordia si nuestra muerte no mereciese la corona.
R/. Amén.
Per grátiam pietátis tuæ, Deus meus, qui vivis et cuncta domináris in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la gracia de tu amor, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 659-667) y del Liber Commicus II (pp. 211-212). Los textos bíblicos en español están tomados de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011. Las oraciones en español se toman de lexorandies.blogspots.com.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Eclo 14,1-2.22; 15,1-3.4b-6. N. de La Ermita.

3. Cf. Sal 91,13.11. N. de La Ermita.

4. Mt 16,24-26a; Lc 9,26-27. N. de La Ermita.

 

 

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