Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa de la Circuncisión (Año I)

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 Prælegendum / Canto de entrada
Annus primus / Año I Sal 92,1

Dóminus regnávit, decórem índuit, allelúia.

El Señor reina, vestido de majestad, aleluya.

V/. Índuit Dóminus fortitúdinem et præcínxit se.
R/. Allelúia.

V/. El Señor, vestido y ceñido de poder.
R/. Aleluya.

V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Allelúia.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Aleluya.

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Post gloriam / Oración después del Gloria
Annus primus / Año I
Deus, qui paulo minus ab ángelis homo dignátus es fíeri, ut suscipiéndo carnem reformáres hábitum quem condíderas rectum, eundémque glória et honóre corónas, quem própria manu plasmáveras; sic te nobis præbe placábilem, ut quorum párticeps esse humanitátis dignátus es, eos propítia divinitáte amplífices, oprámque divinórum splendóre perórnes.
R/.
Amen.
Dios, al hacerte hombre has aceptado ser un poco inferior a los ángeles y te has encarnado para reformar la naturaleza que crease buena y que, una vez creada, coronas de gloria y honor. Muéstrate ahora propicio y ya que te has dignado participar de nuestra humanidad, enriquécenos con la gracia de tu divinidad y adórnanos con el esplendor de tu obra divina.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía
Annus primus / Año I Is 48,12-20
Léctio libri Isaíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Isaías.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Audi me, Iacob, et Ísrael, quem ego vocávi; ego, ego primus et ego novíssimus.
Manus mea fundávit terram, et déxtera mea expándit cælos; ego voco eos, et stant simul.
Congregámini, omnes vos, et audíte:
Quis de eis annuntiávit hæc? Dóminus diléxit eum; fáciet voluntátem suam in Babylóne et bráchium suum in Chaldæis.
Ego, ego locútus sum et vocávi eum; addúxi eum, et próspera fuit via eius.

Accédite ad me et audíte hoc:
Non a princípio in abscóndito locútus sum; ex témpore, ántequam fíeret, ibi eram; et nunc Dóminus Deus misit me cum spíritu suo.
Hæc dicit Dóminus, redémptor tuus, Sanctus Ísrael:
Ego Dóminus Deus tuus docens te utília, gubérnans te in via, qua ámbulas.
Útinam attendísses mandáta mea.
Facta fuísset sicut flumen pax tua, et iustítia tua sicut gúrgites maris; et fuísset quasi aréna semen tuum, et stirps úteri tui ut lapílli eius; non interísset et non fuísset attrítum nomen eius a fácie mea.

Egredímini de Babylóne, fúgite a Chaldæis, in voce exsultatiónis annuntiáte; audítum fácite hoc, efférte illud usque ad extréma terræ, dicite: «Redémit Dóminus servum suum Iacob».

R/. Amen.

Así dice el Señor:

Escúchame, Jacob, y tú, Israel, a quien yo he llamado: Yo, soy yo el primero, y soy también el último.
Fue mi mano la que fundó la tierra, y mi diestra la que desplegó los cielos; los llamo yo, y todos a una se presentan.
Congregaos vosotros todos y escuchad:
¿Quién de entre ellos anunció estas cosas?
Mi amigo cumplirá mis deseos contra Babilonia y la raza de los caldeos.
Yo mismo, yo mismo he hablado y le he llamado, le he traído para que lleve a cabo su designio.

Acercaos a mí y escuchad esto:
No he hablado en secreto desde el principio, desde que esto ha sucedido estoy yo allí.
Y ahora el Señor Dios me ha enviado con su espíritu.
Esto dice el Señor, tu redentor, el Santo de Israel:
Yo soy el Señor, tu Dios, el que te enseña lo que te da éxito y te indica el camino que debes seguir.
¡Oh, si hubieras obedecido a mis mandamientos!
Tu paz sería como un río y tu justicia como las olas del mar.
Como la arena sería tu descendencia, como sus granos el fruto de tus entrañas.
Tu nombre no hubiera sido jamás borrado y extirpado de mi presencia.

¡Salid de Babilonia, huid de los caldeos!
Con gritos de júbilo anunciad y proclamad esto, publicadlo hasta los confines de la tierra.
Decid: «El Señor ha redimido a su siervo Jacob».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación
Annus primus / Año I Sal 97,2-4
Notum fecit Dóminus salutáre suum; ante conspéctum géntium revelávit iustítiam suam. El Señor ha dado a conocer su victoria, ha revelado a las naciones su justicia.
V/. Vidérunt omnes fines terræ salutáre Dei nostri; iubiláte Dómino omnis terra, cantáte et exsultáte et psállite.
R/. Ante conspéctum géntium revelávit iustítiam suam.
V/. Todos los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios, alegraos, regocijaos, cantad.
R/. Ha revelado a las naciones su justicia.

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Apostolus / Apóstol
Annus primus / Año I Flp 3,1-8
Epístola Pauli apóstoli ad Philippénses.
R/.Deo grátias.
Epístola del apóstol Pablo a los filipenses.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Gaudéte in Dómino. Éadem vobis scríbere mihi quidem non pigrum, vobis autem secúrum. Vidéte canes, vidéte malos operários, vidéte concisiónem.

Nos enim sumus circumcísio, qui Spíritu Dei servímus et gloriámur in Christo Iesu et non in carne fidúciam habéntes, quamquam ego hábeam confidéntiam et in carne.

Si quis álius vidétur confídere in carne, ego magis: circumcísus octáva die, ex génere Ísrael, de tribu Béniamin, Hebræus ex Hebræis, secúndum legem pharisæus, secúndum æmulatiónem pérsequens ecclésiam, secúndum iustítiam, quæ in lege est, conversátus sine queréla.

Sed, quæ mihi erant lucra, hæc arbitrátus sum propter Christum detriméntum. Verúmtamen exístimo ómnia detriméntum esse propter eminéntiam sciéntiæ Christi Iesu Dómini mei.

R/. Amen.

Hermanos:

Alegraos en el Señor. No me resulta molesto escribiros las mismas cosas, y a vosotros os es útil. ¡Cuidado con los perros, cuidado con los malos obreros, cuidado con los de la circuncisión!

La verdadera circuncisión somos nosotros, los que damos culto llevados del Espíritu de Dios y estamos orgullosos de Cristo Jesús, no poniendo nuestra confianza en algo humano, aunque yo sí podría confiar en lo humano; pues si alguno cree poder confiar en lo humano, más podría yo.

Fui circuncidado al octavo día; soy del linaje de Israel; de la tribu de Benjamín; hebreo, hijo de hebreos y, por lo que a la ley se refiere, fariseo; por amor a la ley fui perseguidor de la Iglesia; en cuanto a la justicia que viene del cumplimiento de la ley, irreprensible.

Pero todo lo que tuve entonces por ventaja, lo juzgo ahora daño por Cristo; más aún, todo lo tengo por pérdida ante el sublime conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio
Annus primus / Año I Lc 2,21-40
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Postquam consummáti sunt dies octo, ut circumciderétur, vocátum est nomen eius Iesus, quod vocátum est ab ángelo, priúsquam in útero conciperétur.

Et postquam impléti sunt dies purgatiónis eórum secúndum legem Móysis, tulérunt illum in Hierosólymam, ut sísterent Dómino, sicut scriptum est in lege Dómini: «Omne masculínum adapériens vulvam sanctum Dómino vocábitur», et ut darent hóstiam secúndum quod dictum est in lege Dómini: par túrturum aut duos pullos columbárum.

Et ecce homo erat in Ierúsalem, cui nomen Símeon, et homo iste iustus et timorátus, exspéctans consolatiónem Ísrael, et Spíritus Sanctus erat super eum; et respónsum accéperat ab Spíritu Sancto non visúrum se mortem nisi prius vidéret Christum Dómini.

Et venit in Spíritu in templum. Et cum indúcerent púerum Iesum paréntes eius, ut fácerent secúndum consuetúdinem legis pro eo, et ipse accépit eum in ulnas suas et benedíxit Deum et dixit:

«Nunc dimíttis servum tuum, Dómine,secúndum verbum tuum in pace, quia vidérunt óculi mei salutáre tuum, quod parásti ante fáciem ómnium populórum, lumen ad revelatiónem géntium et glóriam plebis tuæ Ísrael».

Et erat pater eius et mater mirántes super his, quæ dicebántur de illo. Et benedíxit illis Símeon et dixit ad Maríam matrem eius: «Ecce pósitus est hic in ruínam et resurrectiónem multórum in Ísrael et in signum, cui contradicetur -et tuam ipsíus ánimam pertránsiet gládius- ut reveléntur ex multis córdibus cogitatiónes».

Et erat Anna prophetíssa, fília Phánuel, de tribu Aser. Hæc procésserat in diébus multis et víxerat cum viro annis septem a virginitáte sua; et hæc vídua usque ad annos octogínta quáttuor, quæ non discedébat de templo, ieiúniis et obsecratiónibus sérviens nocte ac die. Et hæc ipsa hora supervéniens confitebátur Deo et loquebátur de illo ómnibus, qui exspectábant redemptiónem Ierúsalem.

Et ut perfecérunt ómnia secúndum legem Dómini, revérsi sunt in Galilæam in civitátem suam Názareth.
Puer autem crescébat et confortabátur plenus sapiéntia; et grátia Dei erat super illum.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

A los ocho días, cuando debían circuncidarlo, le pusieron el nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para ofrecerlo al Señor, como está escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para ofrecer el sacrificio según lo ordenado en la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones.

Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, justo y piadoso, que esperaba la liberación de Israel: El Espíritu Santo estaba en él, y le había anunciado que no moriría sin ver al mesías del Señor.

Movido por el Espíritu fue al templo, y, al entrar los padres con el niño Jesús para cumplir lo establecido por la ley acerca de él, lo recibió en sus brazos y bendijo a Dios diciendo:

 «Ahora, Señor, puedes dejar morir en paz a tu siervo, porque tu promesa se ha cumplido: Mis propios ojos han visto al Salvador que has preparado ante todos los pueblos, luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel».

Su padre y su madre estaban admirados de las cosas que decían de él. Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre: «Este niño está destinado en Israel para que unos caigan y otros se levanten; será signo de contradicción para que sean descubiertos los pensamientos de todos; y a ti una espada te atravesará el corazón».

Estaba también la profetisa Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada. Se había casado muy joven, y a los siete años de matrimonio había enviudado. Tenía ochenta y cuatro años. Estaba siempre en el templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. Se presentó en aquel mismo momento, y daba gloria a Dios hablando del niño a todos los que esperaban la liberación de Israel.

Cuando cumplieron todas las cosas que mandaba la ley del Señor, regresaron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.
El niño crecía y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios
estaba con él.

R/. Amén.

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Laudes
Annus primus / Año I Sal 46,2
Allelúia. Aleluya.
V/. Omnes gentes, pláudite mánibus, iubiláte Deo in voce lætítiæ.
R/. Allelúia.
V/. Pueblos todos, batid palmas, aclamad al Señor con gritos de alegría.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio
Annus primus / Año I Sal 47,10-12
Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam in médio templi tui; secúndum nomen tuum, Deus, ita et laus tua in fínibus terræ, allelúia, allelúia.

V/. Iustítia plena est déxtera tua; lætétur mons Sion, et exsúltent fíliæ Iudæ, allelúia.
R/. In fínibus terræ, allelúia, allelúia.

¡Oh Dios, nosotros revivimos tu amor en medio de tu templo; tu alabanza, como tu nombre, oh Dios, cubre la superficie de la tierra, aleluya, aleluya.

V/. Tu diestra está llena de justicia: Que se alegre el monte Sión, que se regocijen las hijas de Judá, aleluya.
R/. Cubre la superficie de la tierra, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Deum, qui nobis id próspicit conveníre ut eum debeámus iúgiter collaudáre, tota poscámus, dilectíssimi fratres, mentis intentióne, ut concédat nobis hodiérna die redemptóris et Dómini nostri Iesu Christi Fílii sui præcóniis sollémnibus exsultáre; ut mystérium incarnatiónis eius pro nostræ salútis redemptióne celebrátum, áugeat in nobis gáudia nunquam ultérius finiénda, et vota multíplicet indisrúpta; ut dum offíciis impénsius mancipámur; cæléstium sacramentórum particípium cónsequi mereámur.
R/. Amen.
Amados hermanos, a Dios, que ha considerado conveniente para nosotros que lo ensalzásemos sin interrupción, con toda la fuerza de nuestro espíritu pidámosle que nos conceda alegrarnos en este día alabando con fervor a nuestro redentor y Señor Jesucristo, su Hijo; que al celebrar el misterio de su encarnación en vista de nuestra redención, acreciente en nosotros un gozo que no conozca término y multiplique propósitos permanentes, de modo que, mientras nos esforzamos en celebrar devotamente, merezcamos participar en los misterios celestiales.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Perfécta ingéniti Sapiéntia Patris; méntibus cælésti munere illábere nostris, contemnéndo quod offéndimus, et condonándo te inspiránte quod quærimus.

Ábscide, quæsumus, córdium nostrórum auriúmque præpútia, qui pro nobis dignátus es infántiæ gestáre crepúndia; ut quod in tua carne secúndum legis lítteram fíeri circumcisióne voluísti corpórea, id nostræ salúti competénter impéndens, ab omni superstitióne voluptátum abstérge nostra præcórdia.

Lac tuum nútriat párvulos, qui fíeri dignátus es pro nostra redemptióne pusíllus. Ut sicut in te cum ista præstáres nullum sensit omnipoténtia detriméntum, ita et fides nostra tuo múnere confortáta, nullum patiátur aliquándo deféctum, sed ad sólidum grátiæ tuæ pervéniat fundaméntum.
R/.
Amen.

¡Oh acabada sabiduría del ingénito Padre! Desciende con tus celestes dones sobre nuestras almas, dando de lado nuestro pecado y concediendo lo que pedimos bajo tu inspiración.

Circuncida, te suplicamos, el prepucio de nuestros corazones y oídos tú, que por nosotros te dignaste llevar los pañales de los niños; de modo que, igual que quisiste se cumpliera en tu carne por la circuncisión corporal a tenor de la letra de la Ley, así purifiques nuestros corazones de toda idolatría del placer, procurando convenientemente nuestra salvación.

Que tu leche nutra a los pequeños, tú que te dignaste, por nuestra salvación hacerte un pequeñín. Para que lo mismo que la omnipotencia no sufrió en ti mengua alguna, cuando realizabas estas cosas, así también nuestra fe, confortada con tus dones, tampoco experimente fallo alguno, sino más bien se fundamente en el sólido cimiento de tu gracia.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Dómine Iesu Christe, qui mortalitátis hóminem sic assumpsísti, ut mortem nostram consúmeres; sic iugum legis in tua carne suscepísti, ut a nostra carne eum discúteres; sic circumcísus in carne córporis es, ut nos sine vúlnere carnis in corde purgáres; atque utróque séxui profíceret circumcísio spiritúalis cum ex virginitáte genitrícis ipse vir tanquam sponsus procéderes, et utrúmque sexum in sacraméntum incarnatiónis amplécteres, suscípiens scílicet virum natum ex fémina.

Unde veneránda illa senéctus in Simeóne atque Anna, purgáta iam ætas et defæcáta, sinceráque étiam in viro femináque caníties te suscípiens non déstitit collaudáre.

Te quæsumus, ut sacrum circumcisiónis diem sollemnitáte votíva nobis prosequéntibus, oratiónes súpplicum placátus exáudias, et offeréntium sacrifícia sanctificánda suscípias, atque spíritus quiescéntium, quorum est facta commemorátio nóminum in réquiem electórum perdúcas.
R/.
Amen.

Señor Jesucristo, tú asumiste la naturaleza mortal del hombre para destruir nuestra muerte y aceptaste en tu misma carne el yugo de la ley para vencer nuestra carne; tú has sido circuncidado en la carne de tu cuerpo para que nosotros fuésemos purificados de corazón sin recibir herida en la carne. La circuncisión espiritual aprovecha a los dos sexos pues como hombre procediste, como el esposo sale de su alcoba, de la virginidad de tu madre y acogiste en el misterio de tu encarnación asumiendo al hombre nacido de mujer.

La venerable ancianidad de Simeón y Ana, una edad limpia y purificada, las canas sin doblez del hombre y de la mujer te recibieron y alabaron.

Te pedimos que en la sagrada celebración de tu circuncisión, acojas benigno las oraciones que te dirigimos y aceptes los sacrificios que los oferentes te presentan, y que conduzcas a las almas de los difuntos, de quienes se ha hecho memoria al recitar sus nombres, al descanso de los elegidos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Christe, finis legis ad iustítiam omni credénti et bonórum ómnium limes; qui ex circumcisióne præputio veniéntibus lapis efféctus es anguláris, olim mystério figuránte, cum Iacob cápiti unctus est suppósitus lapis; quem et Ábraham in se uno osténdit, cum álios ex circumcisióne, álios ex fide sua veníre porténdit, quátenus ex utráque gente unam in se fáceret plebem; te quæsumus, te rogámus, ut pro quibus præcépta legis implésti ut absólveres, præceptórum tuórum effícias effectóres, ut in pace tua acquisíti, pace potiámur maiestáti tuæ placábili.
R/.
Amen.

Cristo, tú eres el fin de la ley para la justificación de cuantos creen y senda de todo lo bueno, y has sido constituido piedra angular de los que vienen tanto de la circuncisión como de los incircuncisos. Este misterio desde antiguo fue prefigurado al ser ungida la piedra que estuvo bajo la cabeza de Jacob, y también cuando Abrahán se mostró uno al tiempo que profetizaba que unos vendrían de los circuncisos y otros de la fe y que se haría un solo pueblo de las dos clases de gente. Te pedimos y te rogamos que hagas cumplidores de tus preceptos a aquellos por quienes llevaste a cabo los preceptos de la ley para librarlos de los mismos, de modo que ganados para tu paz alcancemos la paz que agrada a tu majestad.
R/. Amén.

Præsta, per auctórem pacis et caritátis Dóminus nostrum Iesum Christum, cum quo tibi, est una et coæquális esséntia in unitáte Spíritus Sancti regnántis, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Concédelo, por el autor de la paz y de la caridad, nuestro Señor Jesucristo, con quien te es común una idéntica naturaleza en la unidad del Espíritu Santo, que reina, Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Cantus ad pacem / Canto para la Paz 1Jn 4,7; Jn 13,34
Diligámus nos ínvicem, quia cáritas ex Deo est, et omnis qui díligit fratrem suum ex Deo natus est et novit Deum.

V/. Novum mandátum do vobis, ut diligátis ínvicem.
R/.
Ex Deo natus est et novit Deum.

Amémonos los unos a los otros, porque el amor es de Dios; y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.

V/. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros.
R/. Ha nacido de Dios y conoce a Dios.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est, te ineffábilis immensæque sapiéntiæ Deum débitis collaudáre præcóniis, cum præcípue hoc die vel témpore transáctam pro nobis circumcisiónem tuæ recordámur infántiæ, et sicut dignum est, laudáre virtútem tuæ omnipoténtiæ non valémus. Non enim in te, Dómine, áliquid supérfluum in suscépto hómine ipse creáveras, quod necessário circumcídi debére mandáres; sed ut te Dóminum legis natum fuísse sub lege, nec legem destruxísse probáres. Univérsa enim quæ carnáli pópulo figúris prætereúntibus adumbráta mandásti, étiam in te ipso secúndum lítteram fíeri permisísti.

Quæ tamen in nobis per evangélicam veritátem ætatémque perféctam sacraméntis dignióribus perfecísti, cum circumcísio nostri cordis non in cultro imprímitur, sed votis spirituálibus celebrátur. Illis nos éxuens vidélicet péllibus, quibus Adam involútus Paradísi beatitúdine extrúditur moritúrus; ut continéntiæ virtus, desidériis carnálibus amputátis, non córporis pelle, sed confusiónis tégmine exuátur, et reformétur paradíso virgínitas mentis et córporis, unde elimináta fúerat corrúptio transgressóris.

Pro quibus indíciis impénsius commendándis adest ille mortificáto in córpore grandævus meritísque sanctíssimus Símeon, amplexúmque senílibus ulnis ingéntem párvulum, salutáre Dómini se vidísse testátur. Sed et illa, cuius nomen grátiam resónat, continéntiæ, candóre respléndens consímili Anna præconiórum offício Dóminum confitétur.

Offerúntur deínde in sacrifício par túrturum; vel pulli gémini columbárum ut in combinatióne mundissimárum ávium tam ánimæ quam córporis puritátem litándam Deo exémplis evidéntibus docerémur; et in his sacrifíciis, quæ acceptári desíderant, non in imis hæreant, sed erigántur iúgiter in supérnis.

Pro quibus ómnibus mirabílibus omnes Ángeli cælorúmque Virtútes tibi, Deo Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto cum Chérubin et Séraphin sine cessatióne proclámant, ita dicéntes:

Es justo y necesario ensalzarte con las debidas alabanzas, Dios de inefable e inmensa sabiduría, precisamente en este día (tiempo) en que recordamos la (para nosotros pasada) circuncisión de tu infancia, conscientes de que no somos capaces de alabar como se merece la fuerza de tu omnipotencia. Tú, Señor, en la humanidad que asumiste no creaste nada superfluo que fuese necesario mandar que se cortase. Pero eres Señor de la ley y has nacido para estar bajo la ley y mostrar que no destruías la ley. Todo lo que fue anunciado al pueblo carnal por medio de figuras transitorias, permitiste que te fuese aplicado a la letra.

En los últimos tiempos y en la verdad evangélica llevaste a cabo con signos más eficaces la circuncisión de nuestro corazón que no se hace con un cuchillo sino por medio de decisiones espirituales. Se nos quitan las pieles con las que fue revestido Adán al ser expulsado del paraíso para morir; la virtud de la continencia, despojada de los deseos carnales, fue despojada no de piel del cuerpo sino de la envoltura de la confusión, y fue restaurado el paraíso con la virginidad del espíritu y del cuerpo, al ser eliminada la corrupción del trasgresor.

Para recomendar más insistentemente estos indicios encontramos aquel anciano, mortificando en su cuerpo y lleno de méritos, el santísimo Simeón, que abraza con sus manos viejas al gran párvulo, y afirma haber visto al salvador del Señor. Y Ana, cuyo nombre alude a la gracia y resplandece por candor de la continencia, reconoce de modo parecido la función de alabar al Señor.

Son ofrecidos en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, para que la presencia de esas aves sumamente limpias nos enseñara con ejemplos evidentes la necesidad de la pureza del cuerpo y de espíritu en el momento de realizar nuestro sacrificio, para que estos sacrificios sean aceptados de modo que no queden en lo más bajo sino que se eleven hasta lo más alto.

Por todas estas maravillas, todos los Ángeles y las Virtudes celestiales, junto a los Querubines y Serafines te proclaman sin cesar a ti, Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere incomparabíliter te esse sanctum, Dómine, omnis profitétur a te cóndita creatúra, a quo et creántur et sanctificántur ómnia. Hinc quæsumus, ut quibus iussis præceptísque ad instar sanctitátis tuæ iubes esse nos sanctos, ob circumcisiónis Unigéniti tui diem cum oblátis sacrifíciis sanctífices indígnos.

Per Christum Dóminum ac redemptórem ætérnum.

Santo eres en verdad, Señor, y de modo incomparable, como proclaman todas las criaturas creadas a ti que crreas y santificas todas las cosas. Te pedimos que así como nos invitas a ser santos a semejanza de tu santidad, santifiques a los pecadores que en el día de la circuncisión de tu Unigénito te ofrecen sacrificios según lo mandado y establecido.

Por Cristo, Señor y redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Deus auctor ómnium et cónditor creaturárum, qui et circumcisiónem ex fide, et præpútium per fidem iustificáre dignátus es; tu Ecclésiam tuam, quæ ex circumcisióne vel præpútio véniens in te solidáta consístit, litatióne hóstiæ huius et vítiis fácito circumcídi, et spiritáli lætítia innovári; benedícens et nobis fámulis tuis, et his sacrifíciis tibi oblátis, qui solus pro cunctis factus hóstia immoláris.
R/.
Amen.

Dios, autor de todo y creador de todas las criaturas, que te has dignado justificar a los circuncisos en virtud de la fe y a los gentiles también por medio de la fe; por el sacrificio presente, concede a tu Iglesia, formada por circuncisos y gentiles, verse circuncidada de toda clase de vicios y renovarse con alegría espiritual. Bendícenos a nosotros, tus siervos, y al sacrificio que te ofrecemos, tú que te hiciste víctima para ser inmolada en favor de todos.
R/. Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te, Deo nostro, in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Unigénite Dei Fílius, qui nos non carne sed corde cúpiens circumcídi, omne præcéptum circumcisiónis in suscépto hómine adimplésti; tu a córdibus nostris omne quod tibi non mílitat gládio verbi tui desecándo abscíde, et virtútibus spirituálium actiónum nos cleménter accínge. Quibus potentiáliter roboráti, ad te proclamáre possímus ea quæ nobis peténda instituísti, ut dicámus: Hijo unigénito de Dios, que deseando fuéramos circuncidados no en la carne sino en el corazón, cumpliste en tu humanidad asumida toda la ley de la circuncisión; destruye, cercenando de nuestros corazones con la espada de tu Palabra todo lo que a ti no te sirve, y cíñenos clemente con acciones virtuosas y espirituales, con las que, bien fortalecidos, podamos presentar ante ti lo que tú ordenaste que pidiéramos nosotros diciendo:

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Benedictio / Bendición
Dóminus Iesus Christus, qui ut legem adimpléret; suscépta carne circumcisiónem suscépit corpóream, ipse córdium vestrórum abscídat illécebras.
R/. Amen.
El Señor Jesucristo que recibió en su cuerpo la circuncisión para dar cumplimiento a la ley, arranque de vuestro corazón los incentivos del pecado.
R/. Amén.
Et qui in Simeónis iusti mánibus est suscéptus, vos síbimet assóciet benedictióne perpétua lætabúndos.
R/. Amen.
Aquél que fue sostenido por las manos del justo Simeón os asocie con él para gozar de su bendición eterna.
R/. Amén.
Ut tam córporis quam ánimæ vítiis desecátis, ad eum sine confusióne perveniátis: qui ad confirmándas promissiónes Patrum miníster factus est circumcisiónis.
R/. Amen.
Para que una vez limpios de los vicios del alma y del cuerpo podáis llegar sin confusión a aquél que se hizo ministro de la circuncisión para confirmar las promesas de los Padres.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri qui est benedíctus, et vivit et ómnia regit, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén..

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Completuria / Oración conclusiva
Grátias agéntes, orámus te, Dómine, ut corpus et sanguis Fílii tui Dómini nostri non sit nobis ad iudícium, sed ad medélam profíciat córpori et ánimæ nostræ atque cotidiánæ consolatiónis tríbuat saturitátem.
R/. Amen.
Señor, dando gracias te pedimos que el cuerpo y la sangre de tu Hijo, nuestro Señor, no sea para nosotros motivo de juicio sino que nos aproveche como remedio de alma y cuerpo y nos obtenga la plenitud del consuelo constante.
R/. Amén.
Tua concedénte cleméntia, piísime et admirábilis Deus, qui vivis et regnas in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Nos lo conceda tu clemencia, Dios bondadoso y admirable, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 146-154) y del Liber Commicus I (pp. 55-58). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo. Traducción de alia y ad orationem Dominicam por Jaime Colomina Torner en La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabes, Toledo 2000, pp. 47 y 141. Resto de oraciones de: Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 77-82.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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