La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del domingo que precede al nacimiento de san Juan Bautista

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


 

Prælegendum / Canto de entrada Sal 92,1
Dóminus regnávit decórem índuit, allelúia. El Señor es rey de majestad vestido, aleluya.
V/. Índuit Dóminus fortitúdinem et præcínxit se.
R/. Allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Allelúia.
V/. El Señor se ha vestido, se ha ceñido de poder.
R/. Aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hiio y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Dómine Deus, qui advéntum unigéniti Fílii tui Ioánnem púerum præcúrrere voluísti, ut missus a te, viam Christo incredulórum córdibus præparáret, et sanándo contribulátos corde, et cæcis restituéndo lúminis claritátem.

Suffrágio eius, et cæcitátem cordis nostri illúmina, et tribulatiónes córdium nostrórum in ætérnum gáudium muta; ut qui in nativitáte unigéniti Fílii tui gáudio christiáno attóllimur, in advéntu iudícii eius nullis pænárum víinculis contristémur.
R/. Amen.

Señor Dios, que quisiste que el niño Juan se adelantara a la llegada de tu Hijo unigénito, para que, enviado por ti, preparase el camino de Cristo en los corazones de los incrédulos, sanando a los de corazón atribulado y restituyendo a los ciegos la claridad de la luz.

Por su ayuda ilumina la ceguera de nuestro corazón y cambia las tribulaciones de nuestro ánimo por el gozo eterno, de forma que los que en la natividad de tu Hijo unigénito nos dejamos llevar del gozo cristiano, en su venida para el juicio, no nos sintamos atados por ningún reato de castigo.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía Is 40,1-8 (2)
Léctio libri Isaíæ prophétæ.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro del profeta Isaías.
R/. Demos gracias a Dios.
Hæc dicit Dóminus:

Consolámini, consolámini pópulum meum,
dicit Deus vester.
Loquímini ad cor Ierúsalem
et clamáte ad eam,
quóniam compléta est milítia eius,
expiáta est iníquitas eius;
suscépit de manu Dómini
duplícia pro ómnibus peccátis suis.

Vox clamántis:
«In desérto paráte viam Dómini,
rectas fácite in solitúdine
sémitas Dei nostri.
Omnis vallis exaltétur,
et omnis mons et collis humiliétur;
et fiant prava in dirécta,
et áspera in plana:
et revelábitur glória Dómini,
et vidébit omnis caro páriter
quod os Dómini locútum est».

Vox dicéntis: «Clama».
Et dixi: «Quid clamábo?».
Omnis caro fenum,
et omnis glória eius quasi flos agri;
exsiccátum est fenum, et cécidit flos,
quia spíritus Dómini sufflávit in eo.
Verbum autem Dei nostri manet in ætérnum.

R/. Amen.

Esto dice el Señor:

Consolad, consolad a mi pueblo,
dice vuestro Dios.
Hablad al corazón de Jerusalén
y gritadle que se ha cumplido su servicio,
que está perdonado su pecado,
que ha recibido de la mano del Señor
el doble de castigo por todos sus pecados.

Una voz grita: «Preparad en el desierto
para el Señor un camino,
allanad en la estepa una senda
para nuestro Dios.
Que los valles se eleven,
que las montañas y colinas se abajen,
que los caminos tortuosos se hagan rectos
y los escabrosos llanos.
La gloria del Señor se manifestará
y todo mortal la verá,
porque la boca del Señor ha hablado».

Una voz manda: «¡Grita!»
Yo digo: «¿Qué he de gritar?».
Todo mortal es hierba,
toda su gloria como flor del campo.
La hierba se seca,
la flor se marchita,
cuando el soplo del Señor le llega.
Pero la palabra de nuestro Dios
permanece por siempre.

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación Sal 54,9.8
Expectábam Deum, qui me salvum fáciet a defectióne et tempestáte. Yo esperaba en Dios: él me pondrá a salvo de la tormenta.
V/. Ecce elongávi fúgiens, et mansi in solitúdine.
R/. A defectióne et tempestáte.
V/. Me alejé huyendo y permanecí en el desierto.
R/. A salvo de la tormenta.

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Apostolus / Apóstol Ef 4,1-13
Epístola Pauli apóstoli ad Ephésios.
R/. Deo grátias.
Epístola del apóstol Pablo a los efesios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Óbsecro ítaque vos ego, vinctus in Dómino, ut digne ambulétis vocatióne, qua vocáti estis, cum omni humilitáte et mansuetúdine, cum longanimitáte, supportántes ínvicem in caritáte, sollíciti serváre unitátem spíritus in vínculo pacis; unum corpus et unus Spíritus, sicut et vocáti estis in una spe vocatiónis vestræ; unus Dóminus, una fides, unum baptísma; unus Deus et Pater ómnium, qui super omnes et per ómnia et in ómnibus.

Unicuíque autem nostrum data est grátia secúndum mensúram donatiónis Christi. Propter quod dicit: «Ascéndens in altum captívam duxit captivitátem, dedit dona homínibus».

Illud autem «ascéndit» quid est, nisi quia et descéndit in inferióres partes terræ? Qui descéndit, ipse est et qui ascéndit super omnes cælos, ut impléret ómnia.

Et ipse dedit quosdam quidem apóstolos, quosdam autem prophétas, álios vero evangelístas, álios autem pastóres et doctóres ad instructiónem sanctórum in opus ministérii, in ædificatiónem córporis Christi, donec occurrámus omnes in unitátem fídei et agnitiónis Fílii Dei, in virum perféctum, in mensúram ætátis plenitúdinis Christi.

R/. Amen.

Hermanos:

Yo, que estoy preso por la causa del Señor, os pido que caminéis de una manera digna de la vocación que habéis recibido. Sed humildes, amables y pacientes. Soportaos unos a otros con amor. Esforzaos por mantener la unidad del espíritu con el vínculo de la paz. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a la que habéis sido llamados. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo y un solo Dios, padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.

Pero cada uno de nosotros hemos recibido un don en la medida en que Cristo nos lo ha querido dar. Por eso dice la Escritura: «Subió a lo alto llevando presa a la prisión, repartió dones a los hombres».

Eso de que «subió» significa que antes bajó a lo profundo de la tierra. El mismo que bajó es el que subió a lo más alto del cielo, para que se cumpliesen todas las cosas.

Él a unos constituyó apóstoles; a otros, profetas; a unos evangelistas, y a otros pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los cristianos en la obra de su ministerio y en la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y al conocimiento completo del Hijo de Dios, y a constituir el estado del hombre perfecto a la medida de la edad de la plenitud de Cristo.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mc 1,1-8
Léctio sancti Evangélii secúndum Marcum.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R/. Gloria a ti, Señor.
Inítium Evangélii Iesu Christi Fílii Dei.

Sicut scriptum est in Isaía prophéta: «Ecce mitto ángelum meum ante fáciem tuam, qui præparábit viam tuam;

vox clamántis in desérto:
“Paráte viam Dómini,
rectas fácite sémitas eius”».

Fuit Ioánnes Baptísta in desérto prædicans baptísmum pæniténtiæ in remissiónem peccatórum. Et egrediébatur ad illum omnis Iudææ régio et Ierosolymítæ univérsi et baptizabántur ab illo in Iordáne flúmine confiténtes peccáta sua.

Et erat Ioánnes vestítus pilis caméli, et zona pellícea circa lumbos eius, et locústas et mel silvéstre edébat.

Et prædicábat dicens: «Venit fórtior me post me, cuius non sum dignus procúmbens sólvere corrígiam calceamentórum eius. Ego baptizávi vos aqua; ille vero baptizábit vos in Spíritu Sancto».

R/. Amen.

Principio del Evangelio de Iesucristo, Hiio de Dios.

Como está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío delante de ti a mi mensaiero, para que te prepare el camino.

Voz que grita en el desierto:
Preparad el camino del Señor.
Allanad sus sendas”».

Juan Bautista se presentó en el desierto bautizando y predicando un bautismo para la conversión y el perdón de los pecados. Y acudían a él de la región de Judea y todos los de Jerusalén, confesaban sus pecados, y él los bautizaba en el río Jordán.

Juan tenía un vestido de pelo de camello con un cinturón de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.

Y decía: «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo, y yo no soy digno de agacharme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo os bautizo con agua, pero él os bautizará en el Espíritu Santo».

R/. Amén.

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Laudes Sal 144,21
Allelúia. Aleluya.
V/. Laudem Dómini loquétur os meum, et benedícat omnis caro nomen sanctum eius.
R/. Allelúia.
V/. Mi boca hablara la alabanza del Señor, y bendecirá toda criatura su santo nombre.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Is 40,3; 61,1; Lc 3,4; 4,18
Vox clamántis in erémo: paráte viam Dómino, rectas fácite sémitas Dei nostri, allelúia. Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad una senda para nuestro Dios, aleluya.
V/. Allelúia. Spíritus Dómini super me, propter quod unxit me evangelizáre homínibus, misit me sanáre contribulátos corde, prædicáre captívis redemptiónem, et cæcis lumen réddere dicens:
R/. Paráte viam Dómino, rectas fácite sémitas Dei nostri, allelúia.
V/. Aleluya. El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha ungido para que anuncie la buena nueva a los hombres. Me ha enviado a sanar a los afligidos, a liberar a los oprimidos y dar la vista a los ciegos diciendo:
R/. Preparad el camino del Señor, allanad una senda para nuestro Dios, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Universitátis potentíssimum Creatórem, fratres caríssimi, congregáti sollémniter adorémus, et prædestináti pópuli benigníssimum Patrem, coram ipso humiliáti salúbriter invocémus; ut pro malis sicut solet, bona retríbuat; et fidéles suos in quacúmque die tribulánter exáudiat, nec permíttat innocéntes sub calúmniis laboráre, sed dignétur univérsos evádere; donet régibus cum mansuetúdine et veritáte iustítiam, largiátur pópulis cum tranquillitáte concórdiam; serviéntes sibi dóminos sine iracúndia dominári convéniat, ut vicíssim servos ad obœdiéndum sine murmuratióne compéllat; exhortétur étiam dívites non amáre divítias peritúras, sed per bona ópera delecténtur acquírere sempitérnas.

Ipse páuperes pascat; ipse nudos véstiat; ipse non habéntes auxílium prótegat.

De conclusióne captivitátis éxsules reddat, et de domo cárceris suspirántes in vínculis líberet.
Sit pupíllis cotidiánus adiútor; sit benígnus et miséricors viduárum lacrimántium consolátor.

Benefícia pluviárum consuéta non áuferat; ut inebriáta terra pinguéscat.
Fáciat nos in oratióne promptíssime vigiláre, et hoc sacrifícium in remissiónem peccatórum frequénter offérre.

R/. Amen.

Queridos hermanos, reunidos para adorar solemnemente al poderoso Creador del universo, nosotros que somos su pueblo predestinado, debidamente postrados ante él, invoquemos al Padre bondadoso, para que, como acostumbra, nos conceda el bien en lugar del mal, escuche a sus hijos en el día de la tribulación, no permita que los inocentes sean maltratados, sino que consienta a todos verse libres; otorgue a los gobernantes la justicia con la verdad y la clemencia, conceda a los pueblos la concordia con la paz; que quienes han de mandar lo hagan sin forzar a los súbditos de modo que éstos obedezcan sin murmuración; que los ricos aprendan a no amar las riquezas perecederas sino que, por medio de buenas obras, adquieran bienes eternos.

Que él tenga cuidado de los pobres, vista a los desnudos y proteja a los que no tienen amparo.

Que haga regresar de su exilio a los refugiados, y libre de ataduras a quienes suspiran en la cárcel.
Sea para los huérfanos auxilio cotidiano y consolador benigno y compasivo de las viudas apenadas.

Que no falte la acostumbrada y benéfica lluvia para que la tierra, bien regada, dé sus frutos abundantes.
Que nos ayude a velar constantes en la oración y a ofrecer con frecuencia este sacrificio para la remisión de los pecados.
R/. Amén.

Eius concedénte misericórdia, qui in Trinitáte, unus Deus, vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de aquél que es un sólo Dios en la Trinidad, y vive y reina por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Deus, qui præséntium hóminum vitam agnóscis diversárum necessitátum passiónibus subiacére; exáudi desidéria supplicántium, súscipe vota credéntium.

Si carórum salútem, aut cordis aget morbus aut córporis, manus médica dolórem mæsti, pestem pellat ægróti.
Si iúdicis aut ira vexat, aut ódium, adsit poténtia mitigatúra prælátum, liberatúra subiéctum.
Si ad litem públicam discórdes funésta inténtio vocat, dissidéntium ánimos pax amíca prævéniat.
Si terréni itíneris subeúnda vexátio est, ángelum decérne custódem.

Ábigat dæmónes,
prædam béstiæ,
errórem viæ,
casum fóveæ,
insídias furis,
vim latrónis.

Si adíre mária navigatúrus exóptat, tu in invisíbilis gubernátor benefício sentiéndus ingrédere; ut nec mentem in peccátum cupíditas lucro præcipitáta demérgat, nec navem in profúndum tempéstas vento excitáta dissólvat.
Tunc enim felícem substántiam pensábit quæstum, si innocéntia non fúerit passa naufrágium.

R/. Amen.

Dios, tu sabes que la vida de los aquí presentes está sometida a toda clase de necesidades; escucha los deseos de los que te suplican y atiende las plegarias de los creyentes.

Si la salud de los familiares se ve en peligro por una indisposición del cuerpo o del espíritu, tu mano consoladora aparte el dolor del afligido o la enfermedad del doliente.
Si amenaza la cólera o el enojo del juez, que se haga presente el poder que calma a los superiores y procura la libertad de los súbditos.
Si una intención siniestra empuja a litigar a los que no van de acuerdo, que una benévola concordia apacigüe a los contrincantes.
Si hay que soportar las incomodidades de un largo camino, que acompañe vigilante el ángel custodio.

Él aleje a los espíritus malvados,
a la presa de la fiera,
el error del camino,
la calamidad de la emboscada,
la insidia del ladrón,
la violencia del bandolero.

Si alguien ha de viajar por razón de negocios, tú, guía invisible, haz sentir tu protección. Que el legítimo deseo de beneficio no empañe la rectitud de su mente; que no sufra accidentes en el camino.
Que pueda alegrarse por el buen resultado obtenido y sobre todo por haber sido fiel a la propia conciencia.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum Apostolórum et Mártyrum, Confessórum atque Vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Precámur, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, qui ómnium corda perscrútas et vota perpéndis; ut non solum próditis petitiónibus, verum étiam occúltis desidériis nostris, benígnus fáveas et adésse dignéris.
Ad quæcúmque enim poscénda concúrrimus, univérsa priúsquam loquámur intélligis.

Offérimus ítaque obsecratiónes nostras pro egestáte ínopum, pro labóribus pupillórum, pro iniuria vinctórum, pro securitáte viántium, pro consolatióne et réquie fidélium defunctórum, et pro his qui sulcándum návibus æquor arrípiunt, ut reddántur in advérso secúri.

Febres omnes passionésque a languéntium excludántur, neque in áliquos immúndi spíritus tentátio potestátem accípiat, sed cunctis cælésti protectióne defénsis salutáris tui medicína subvéniat.
R/. Amen.

Señor, Padre santo, Dios eterno y todopoderoso, que conoces los corazones de todos y examinas con diligencia lo que se te pide, te pedimos que acojas y atiendas con amor no sólo las plegarias que formulamos sino incluso nuestros más ocultos deseos.
Cuando nos reunimos para pedirte algo, tú lo sabes todo antes de que hablemos.

Ofrecemos pues nuestras súplicas por las necesidades de los pobres, por las dificultades de los jóvenes, por los daños de los vencidos, por la seguridad de los viajeros, por el alivio y el descanso de los fieles difuntos, y por los que emprenden viajes peligrosos para que se mantengan fuertes en las dificultades.

Que la fiebre y cualquier otra dolencia se alejen de los enfermos, que la tentación del espíritu del mal no haga mella en nadie; que a todos ayude tu consuelo saludable y les proteja la ayuda del cielo.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, qui dum sublímia deitátis ascéndis, observáre nos pacem auctoritáte evangélica præcipis, da nobis plácidus pacem tuam; ut dum discórdiæ prona fúgimus, cælórum árdua conscendámus.
R/. Amen.
Dios, tú, al subir a la derecha del Padre, con autoridad evangélica nos mandaste observar la paz; concédenos generoso tu paz, de modo que, evitando las discordias fáciles, logremos perseverar en el arduo camino del cielo.
R/. Amén.
Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera caridad indivisible; tú que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi grátias ágere, Dómine Deus noster; qui labéntem ánimam et antíquo úlceris dolóre conféctam, non solum ad amíssam révocas dignitátem et in prístino nitóre restáuras, sed étiam in partem glóriæ cæléstis admíttis, donándo culpam prævaricatiónis et remitténdo perpétuæ iniúriam mortis.
Qui ut ista præstáres, non te nostræ pravitátis officiósitas, sed illa ingénitæ bonitátis consuetúdo commóvit.

Tu ígitur vinctum afflictúmque hóminem captivitáte depúlsa, libertáti donásti, et obnóxium lege moriéndi vicário múnere redemísti mitténdo únicum Fílium tuum Dóminum nostrum, qui compensatióne commércii dum nos liberáre conténdit, suum sánguinem fudit; ita cæléstis dígnitas dum nos indígnos próspicit, contuméliis addícta subiácuit omníque se iniúriæ súbdidit, dúmmodo hóminem quem in nascéndo suscéperat, moriéndo serváret.

Per quem te quæsumus et rogámus: ut inténdas super hæc múnerum sincéra libámina, quæ in hoc altáre tuum sacrificiórum more detúlimus; ut in conspéctu tuo offeréntium vota custódias, et verus sacérdos veram hóstiam méritis cæléstibus benedícas, ac de his temporálibus cibi, immortalitátis sacraménta compónas, quæ suæ suavitátis grátia infirmitátes córporum et languóres compéscant animárum.

Per Dóminum nostrum Iesum Christum Fílium tuum, cui mérito omnes Ángeli atque Archángeli non cessant clamáre, ita dicéntes:

Es justo y necesario darte gracias, Señor, Dios nuestro. Tú, al alma caída y agobiada por el remordimiento no sólo le restituyes la dignidad perdida y la restauras en el precedente esplendor, sino que la haces participar en la gloria del cielo, perdonando la culpa del pecado y condonando la pena de la muerte eterna. No te movió a realizar todas estas cosas la realidad de nuestra pequeñez, sino la inclinación de tu amor eterno.

Tú, pues, destruyendo sus cadenas, diste la libertad al hombre esclavizado y afligido, y por medio de un fiador lo redimiste de la ley de la muerte que le oprimía: enviaste a tu único Hijo y Señor nuestro, que, para salvarnos, como precio de este comercio entregó generoso su sangre; él, que en el cielo recibe todo honor, aunque nos veía indignos, se entregó por nosotros, sometiéndose a las afrentas y aceptando todos los ultrajes, para que la naturaleza humana que asumió al nacer, quedara salvada gracias a su muerte.

Por él te pedimos y suplicamos que aceptes la ofrenda de esta oblación pura, que te presentamos como sacrificio sobre este altar; atiende a las plegarias de los oferentes; bendice con la plenitud de la gracia, cual verdadero sacerdote, esta auténtica víctima; que estos alimentos temporales sean sacramento de inmortalidad, y, por su bondad intrínseca, nos obtengan la salud de las enfermedades del cuerpo y de las dolencias del espíritu.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, al que justamente todos los ángeles y arcángeles no cesan de alabar, diciendo:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus

Vere sanctus atque in excélsis mirábilis Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus; per quem tibi, Deus Pater omnípotens, famulántes offérimus sacrifícium laudis et símplicem cordis nostri devotiónem.

Non enim hic hórrido mugítu pécudum tristis hóstia aut taurus occíditur, aut hircus de grégibus immolátur; sed hóstia quam verus Dóminus et Sacérdos instítuit omnípotens.

Christum Deus et Redémptor ætérnus.

Santo es en verdad y admirable en el cielo nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo; por quien te ofrecemos humildemente, a ti, Dios Padre todopoderoso, este sacrificio de alabanza y la sincera piedad de nuestro corazón.

No se da muerte aquí, entre horribles mugidos de ganado, a una triste víctima o a un toro, ni se inmola un cabrito del rebaño; sino que se ofrece la oblación que instituyó el verdadero Señor y Sacerdote omnipotente.

Cristo, Señor y Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Altáre tuum, Dómine, manus tuæ consecratióne sanctífica, teque ipsum méntibus nostris lætítiæ et grátiæ spe resurrectiónis osténde; ómnibus tibi serviéntibus vota, quæ acceptáre dignéris, inspirándo largíre; pópulum tuum placábilis réspice, atque ad partem grátiæ salutáris admítte; confiténtibus parce, lætántibus fave, ac tristes per indulgéntiam consoláre.
R/.
Amen.
Santifica, Señor, tu altar con la bendición de tu mano, y, en la esperanza de la resurrección, hazte presente en nuestro interior por la alegría y la gracia; a todos cuantos te sirven inspírales aquellos deseos que ha de agradarte conceder; mira lleno de ternura a tu pueblo y admítelo a recibir la gracia que salva; Perdona a los que reconocen su pecado, protege a los que están alegres y consuela con tu clemencia a los que están tristes.
R/. Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, benedícis ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Oratiónem dictúri domínicam, fratres caríssimi, nihil nostris méntibus cogitátio terréna subrípiat, nihílque turpe vel lúbricum horréndæ vanitátis occúrrat; sed pæniténtes de prætéritis, et peténtes véniam de futúris, cum timóre et fidúcia clamémus e terris: Queridos hermanos, al disponernos a recitar la oración dominical, que ninguna preocupación secular ocupe nuestras mentes, nada torpe, superficial o vano nos salga al paso; más bien, arrepentidos de los pecados cometidos y pidiendo perdón de antemano por lo que pueda ocurrir, con temor y confianza digamos desde la tierra:

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Benedictio / Bendición
Benedictiónis Dómini grátia semper vos prótegat, et ab omni malo deféndat.
R/.
Amen.
La gracia de la bendición del Señor os proteja siempre y os guarde de todo mal.
R/. Amén.
Mundet vos Dóminus ab omni crímine peccatórum, et síbimet placére fáciat in ætérnum.
R/. Amen.
El Señor os purifique de toda culpa de pecado y os conceda poderle agradar por siempre.
R/. Amén.
Ubíque vobis Dóminus placátus occúrrat, et suæ benedictiónis opem dignánter attríbuat.
R/. Amen.
El Señor os salga al encuentro bien dispuesto y os otorgue de verdad el don de su bendición.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de Dios, nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Completuria / Oración conclusiva
Córporis Christi tui, Dómine, sanguinísque refécti, grátias tibi reférimus, húmiles ac devóte orántes ut semper te mereámur habére propítium, qui médicus es et animárum reféctio.
R/. Amen.

Saciados por el Cuerpo y la Sangre de tu Cristo, te damos gracias, Señor, rogándote con humildad y devoción que merezcamos tenerte siempre propicio, ya que tú eres el médico y el sustento de las almas.
R/. Amén.

Quia pius et miséricors es Deus, et vivis et regnas in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque eres Dios piadoso y rico en misericordia, y vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se ofrecen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum II (pp. 356-363) y del Liber Commicus II (pp. 123-125). Las lecturas y cantos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo y la oración completuria del Oferencio. El resto de oraciones de lexorandies.blogspots.com.
(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español)
.

2. Según la Neovulgata: Is 40,1-7a.8b.

 

 

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