La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa en la Octava de Pascua (Año II)

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe


Prælegendum / Canto de entrada Jn 20,29; Ap 5,13 (2)
Appáruit Dóminus iánuis clausis discípulis suis, cum esset Dóminus unus non crédidit ex eis Thomas.
Mitte manum tuam in fixúras clavórum meórum, et esto iam fidélis.
Dóminus meus et Deus meus, allelúia, allelúia.
Estando los discípulos con las puertas cerradas llegó el Señor. Tomás no estaba con ellos cuando llegó Jesús y no creyó.
Mete tu mano en las llagas de los clavos, y sé creyente.
Señor mío y Dios mío, aleluya, aleluya.
V/. Sedénti in throno et Agno, benedíctio et honor et glória et potéstas in sæcula sæculórum.
R/. Dóminus meus et Deus meus, allelúia, allelúia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spirítui Sancto in sæcula sæculorum. Amen.
R/. Dóminus meus et Deus meus, allelúia, allelúia.
V/. Al que se sienta en el trono y al Cordero la alabanza, el honor, la gloria y el poder por los siglos de los siglos.
R/. Señor mío y Dios mío, aleluya, aleluya.
V/.
Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Señor mío y Dios mío, aleluya, aleluya.

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Post gloriam / Oración después del Gloria
Tibi glóriam concínimus, Dómine Deus noster, tuámque poténtiam postulámus, ut sicut pro nobis peccatóribus dignátus es mori, et clarificátus secúndo post tértium diem apparuísti in glória resurrectiónis, ita per te absolúti in te mereámur habére perpétuum gáudium, ita ut nobis præcéssit vere Resurrectiónis exémplum.
R/.
Amen.
Cantamos tus glorias, Señor y Dios nuestro, y pedimos a tu poder que, así como te dignaste morir por nosotros, pecadores y te apareciste radiante por segunda vez después del tercer día en la gloria de la resurrección; así, libertados por ti, merezcamos también tener en ti la gloria perdurable, así como nos has precedido dándonos ejemplo de una verdadera Resurrección.
R/.
Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía
Annus secundus / Año II Ap 7,2-12
Apocalípsis Ioánnis apóstoli.
R/. Deo grátias.
Apocalipsis del apóstol Juan.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:

Ego Ioánnes, servus Iesu Christi, vidi álterum ángelum ascendéntem ab ortu solis, habéntem sigíllum Dei vivi; et clamávit voce magna quáttuor ángelis, quibus datum est nocére terræ et mari, dicens: «Nolíte nocére terræ neque mari neque arbóribus, quoadúsque signemus servos Dei nostri in fróntibus eorum». Et audívi númerum signatórum, centum quadragínta quáttuor mília signáti ex omni tribu filiórum Ísrael: ex tribu Iudæ duódecim mília signáti, ex tribu Ruben duódecim mília, ex tribu Gad duódecim mília, ex tribu Aser duódecim mília, ex tribu Néphthali duódecim mília, ex tribu Manásse duódecim mília, ex tribu Símeon duódecim mília, ex tribu Levi duódecim mília, ex tribu Íssachar duódecim mília, ex tribu Zábulon duódecim mília, ex tribu Ioseph duódecim mília, ex tribu Béniamin duódecim mília signati.

Post hæc vidi: et ecce turba magna, quam dinumeráre nemo póterat, ex ómnibus géntibus et tríbubus et pópulis et linguis stantes ante thronum et in conspéctu Agni, amícti stolis albis, et palmæ in mánibus eórum; et clamant voce magna dicéntes: «Salus Deo nostro, qui sedet super thronum, et Agno».

Et omnes ángeli stabant in circúitu throni et seniórum et quáttuor animálium, et cecidérunt in conspéctu throni in fácies suas et adoravérunt Deum dicéntes:

«Amen. Benedíctio et glória et sapiéntia et gratiárum actio et honor et virtus et fortitúdo Deo nostro in sæcula sæculórum. Amen».

R/. Amen.

En aquellos días:

Yo Juan, siervo de Jesucristo, vi otro ángel, que subía del oriente y llevaba el sello del Dios vivo; y gritó con voz potente a los cuatro ángeles a los que se les había dado el poder de dañar la tierra y el mar: «No toquéis la tierra, ni el mar, ni los árboles hasta que hayamos sellado en la frente a los servidores de nuestro Dios». Y oí el número de los sellados de todas las tribus de Israel: ciento cuarenta y cuatro mil: de la tribu de Judá, doce mil; de la tribu de Rubén, doce mil; de la tribu de Gad, doce mil; de la tribu de Aser, doce mil; de la tribu de Neftalí, doce mil; de la tribu de Manasés, doce mil; de la tribu de Simeón, doce mil; de la tribu de Leví, doce mil; de la tribu de Isacar, doce mil; de la tribu de Zabulón, doce mil; de la tribu de José, doce mil; de la tribu de Benjamín, doce mil.

Después de esto vi aparecer una gran muchedumbre, que nadie podía contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua. Estaban en pie delante del trono de Dios y delante del cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. Gritaban con voz potente: «La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del cordero».

Todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, de los ancianos y de los cuatro seres vivientes. Cayeron de rodillas ante el trono y adoraron a Dios, diciendo:

«Amén. La bendición, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, el honor, el poder y la fuerza a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación
Annus secundus / Año II Cf. Sal 71,18-19; 105,48
Repléta est glória Dómini omnis terra, et dicit omnis pópulus: Fiat, fiat. Que toda la tierra se llene de la gloria del Señor, y que todo el pueblo diga: Amén, amén.
V/. Benedíctus Deus Ísrael, et benedíctum nomen maiestátis eius.
R/. Fiat, fiat.
V/. Bendito sea el Dios de Israel, y bendito sea su nombre.
R/. Amén, Amén.

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Apostolus / Apóstol
Annus secundus / Año II Hech 8,26-40
Léctio libri Áctuum Apostólorum.
R/. Deo grátias.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
R/. Demos gracias a Dios.
In illis diébus:

Ángelus Dómini locútus est ad Philíppum dicens: «Surge et vade contra meridiánum ad viam, quæ descéndit ab Ierúsalem in Gazam; hæc est desérta». Et surgens ábiit; et ecce vir Æthíops eunúchus potens Candácis regínæ Æthíopum, qui erat super omnem gazam eius, qui vénerat adoráre in Ierúsalem et revertebátur sedens super currum suum et legébat prophétam Isaíam.

Dixit autem Spíritus Philíppo: «Accéde et adiúnge te ad currum istum».

Accúrrens autem Phílippus audívit illum legéntem Isaíam prophétam et dixit: «Putásne intéllegis, quæ legis?».

Qui ait: «Et quómodo possum, si non áliquis osténderit mihi?». Rogavítque Philíppum, ut ascénderet et sedéret secum.

Locus autem Scriptúræ, quem legébat, erat hic: «Tamquam ovis ad occisiónem ductus est et sicut agnus coram tondénte se sine voce, sic non áperit os suum. In humilitáte eius iudícium eius sublátum est. Generatiónem illíus qui enarrábit? Quóniam tóllitur de terra vita eius».

Respóndens autem eunúchus Philíppo dixit: «Óbsecro te, de quo prophéta dicit hoc? De se an de álio áliquo?». Apériens autem Philíppus os suum et incípiens a Scriptúra ista, evangelizávit illi Iesum.

Et dum irent per viam, venérunt ad quandam aquam; et ait eunúchus: «Ecce aqua; quid próhibet me baptizári?».

Et iussit stare currum; et descendérunt utérque in aquam Philíppus et eunúchus, et baptizávit eum.

Cum autem ascendíssent de aqua, Spíritus Dómini rápuit Philíppum, et ámplius non vidit eum eunúchus; ibat autem per viam suam gaudens.

Philíppus autem invéntus est in Azóto et pertránsiens evangelizábat civitátibus cunctis, donec veníret Cæsaréam.

R/. Amen.

En aquellos días:

El ángel del Señor dijo a Felipe: «Ponte en marcha hacia el sur, por el camino que va de Jerusalén a Gaza a través del desierto». Y se puso en marcha. En esto un etíope eunuco, ministro de Candaces, reina de Etiopía, administrador de todos sus bienes, que había venido a Jerusalén, regresaba y, sentado en su carro, leía al profeta Isaías.

El Espíritu dijo a Felipe: «Avanza y acércate a ese carro».

Felipe corrió, oyó que leía al profeta Isaías y dijo: «¿Entiendes lo que estás leyendo?».

Él respondió: «¿Cómo lo voy a entender si alguien no me lo explica?». Y rogó a Felipe que subiera y se sentara con él.

El pasaje de la Escritura que leía era éste: «Como cordero llevado al matadero, como ante sus esquiladores una oveja muda y sin abrir la boca. Por ser pobre, no le hicieron justicia. Nadie podrá hablar de su descendencia, pues fue arrancado de la tierra de los vivos».

El eunuco dijo a Felipe: «Por favor, ¿de quién dice esto el profeta? ¿De él o de otro?». Felipe tomó la palabra y, comenzando por este pasaje de la Escritura, le anunció la buena nueva de Jesús.

Continuaron su camino y llegaron a un lugar donde había agua; el eunuco dijo: «Mira, aquí hay agua; ¿qué impide que me bautice?».

Y mandó detener el carro. Bajaron los dos al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó.

Al salir del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El eunuco ya no lo vio más, y continuó su camino muy contento.

Felipe se encontró con que estaba en Azoto, y fue evangelizando todas las ciudades hasta llegar a Cesarea.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio
Annus secundus / Año II Jn 20,19-31
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
R/. Glória tibi, Dómine.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Cum esset sero die illa prima sabbatórum, et fores essent clausæ, ubi erant discípuli propter metum Iudæórum, venit Iesus et stetit in medio et dicit eis: «Pax vobis».

Et hoc cum dixísset, osténdit eis manus et latus. Gavísi sunt ergo discípuli, viso Dómino.

Dixit ergo eis íterum: «Pax vobis. Sicut misit me Pater, et ego mitto vos».

Et cum hoc dixísset, insufflávit et dicit eis: «Accípite Spíritum Sanctum. Quorum remiséritis peccáta, remíssa sunt eis; quorum retinuéritis, reténta sunt».

Thomas autem, unus ex Duódecim, qui dícitur Dídymus, non erat cum eis, quando venit Iesus.

Dicébant ergo ei álii discípuli: «Vídimus Dóminum».

Ille autem dixit eis: «Nisi vídero in mánibus eius signum clavórum et mittam dígitum meum in signum clavórum et mittam manum meam in latus eius, non credam».

Et post dies octo íterum erant discípuli eius intus, et Thomas cum eis.

Venit Iesus iánuis clausis et stetit in médio et dixit: «Pax vobis».

Deínde dicit Thomæ: «Infer dígitum tuum huc et vide manus meas et affer manum tuam et mitte in latus meum, et noli esse incrédulus sed fidélis».

Respóndit Thomas et dixit ei: «Dóminus meus et Deus meus!». Dicit ei Iesus: «Quia vidísti me, credidísti. Beáti, qui non vidérunt et credidérunt».

Multa quidem et ália signa fecit Iesus in conspéctu discipulórum suórum, quæ non sunt scripta in libro hoc; hæc autem scripta sunt, ut credátis quia Iesus est Christus Fílius Dei, et ut credéntes vitam habeátis in nómine eius.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

En la tarde de aquel día, el primero de la semana, y estando los discípulos con las puertas cerradas por miedo a los judíos, llegó Jesús, se puso en medio y les dijo: «¡La paz esté con vosotros!».

Y les enseñó las manos y el costado. Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.

Él repitió: «¡La paz esté con vosotros! Como el Padre me envió a mí, así os envío yo a vosotros».

Después sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retengáis, les serán retenidos».

Tomás, uno de los doce, a quien llamaban «el Mellizo», no estaba con ellos cuando llegó Jesús.

Los otros discípulos le dijeron: «Hemos visto al Señor».

Él les dijo: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creo».

Ocho días después, estaban nuevamente allí dentro los discípulos, y Tomás con ellos.

Jesús llegó, estando cerradas las puertas, se puso en medio y les dijo: «¡La paz esté con vosotros!».

Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo aquí y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente».

Tomás contestó: «¡Señor mío y Dios mío!». Jesús dijo: «Has creído porque has visto. Dichosos los que creen sin haber visto».

Otros muchos milagros hizo Jesús en presencia de sus discípulos, que no están escritos en este libro. Éstos han
sido escritos para que creáis que Jesús es el mesías, el hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.

R/. Amén.

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Laudes
Annus secundus / Año II Lc 24,36 (3)
Allelúia. Aleluya.
V/. Appáruit Dóminus Iesus discípulis suis, dicens: Pax vobis. Ego sum qui resurréxi. Nolíte timére.
R/. Allelúia.
V/. El Señor Jesús se presentó en medio de sus discípulos y les dijo: La paz esté con vosotros. No tengáis miedo. Soy yo mismo, que he resucitado.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio
Annus secundus / Año II 1 Mac 4,48-57; 13,47-52 (4)

Omnis pópulus adoravérunt Dóminum, et benedixérunt ei qui prósperum fecit eis; et obtulérunt oblatiónem ac sacrifícium laudis, cum lætítia diébus octo, ornántes fáciem templi corónis áureis, allelúia, allelúia.

Todo el pueblo alabó al Señor que les había concedido el éxito; y ofrecieron holocaustos y sacrificios de acción de gracias con alegría durante ocho días, adornaron la fachada del templo con coronas de oro, aleluya, aleluya.

V/. Allelúia.
Introívit sacérdos in domum Dómini orans et benedícens Dóminum cum laude et ramis palmárum in hymnis et cánticis dicens: constítuit Dóminus ut ómnibus annis celebrétur sollémnia ista.
R/. Cum lætítia diébus octo, ornántes fáciem templi corónis áureis, allelúia, allelúia.
V/. Aleluya.
Entraron los sacerdotes en la casa del Señor, orando y bendiciendo al Señor con aclamaciones y ramos de palma cantando cánticos e himnos: el Señor ordenó celebrar cada año este día.
R/. Con alegría durante ocho días, adornaron la fachada del templo con coronas de oro, aleluya, aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Compléto dilectíssimi fratres, sacræ sollemnitátis salutárium diérum número, pótius quam perácto, multísque Deo præsule lustratórum cúrsibus celebrándo cómpotes obsequéllæ gérimus de perféctis; spei títulum capiámus de futúris.

Orémus ergo, ut sic apud clementíssimum Patrem vota nostra hæc legátio præséntium festórum insínuet, quo diútinum plebi suæ huius vitæ commértium ánnuæ litatiónis redivíva gáudia summinístrent.
R/.
Amen.

Hermanos queridos, hemos completado, no digamos acabado, los días saludables de la sagrada solemnidad.
Y habiendo celebrado, como otros muchos años, estas fiestas, en presencia de Dios, sabiendo que nos hemos quedado cortos en el obsequio, abriguemos la esperanza de hacerlo mejor en el futuro.

Roguemos, pues, que las presentes fiestas nos sirvan como de embajada ante el Padre de la clemencia, y le expongan nuestros más fervientes deseos: así el prolongado discurrir de esta vida traiga a su pueblo los gozos redivivos de la celebración anual.
R/. Amén.

Regnánte Dómino nostro Iesu Christo, qui vivit et regnat in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Reinando nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Ingéniti Genitóris génite Fili, qui in eo nobis diéi huius octávi renóvas cultum, in quo te discipulórum aspéctibus hódie præbuísti palpándum.
Nam licet hæc dies sit prior præ cæteris cónditus, octávus post septem effícitur revolútus; quo ipse, sicut admirabíliter e sepúlcro surrexísti a mórtuis, ita ad discípulos inæstimabíliter intrásti iánuis obserátis. Inítium vidélicet Paschæ ac finem exórnans cóngruis sacraméntis, cum et resurréctio tua custódibus terrórem incúteret, et manifestátio discipulórum corda dúbia confortáret.

Quæsumus, ergo, ut nos his sacraméntis imbútos, fides qua te crédimus, post istud sæculum tibi repræséntet illæsos.
Nullum nobis de te scrúpulum dubitatiónis, errorísque, aut ótium páriat, aut quæsítio incáuta enútriat.
Serva in nómine tuo quos redemísti sánguine pretióso. Contemplándum te nostris sénsibus præbe, nostrúmque cor dignátus ingredére.
Esto semper in médio nostri, qui hódie pacem núntians discipulórum in médio astitísti.

Quique in eis insufflásti Spíritum vitæ, nobis largíre eiúsdem Spíritus consolatiónem, quo sacrum Pascha, quod evolútis septem diérum cúrsibus immolávimus, huius octávi diéi currículo præsénti sacrifício consummémus.
Ut in hoc die, a quo resurrectiónis tuæ cœpimus excólere mystérium, præséntis Paschæ peragámus legítimum sacraméntum.

R/. Amen.

Hijo engendrado del Padre ingénito, que renuevas para nosotros en este día octavo, lo que hiciste con tus discípulos, cuando presentándote entre ellos, les invitabas a comprobar con sus manos lo que veían sus ojos, después de salir del sepulcro de manera admirable, resucitando de entre los muertos y estando las puertas cerradas, te pusiste delante de ellos sin que supieran cómo.
Adornando el principio y el fin de la Pascua con apropiados misterios, tu resurrección llenó de pavor a los guardianes del sepulcro, y tu aparición confortó el ánimo vacilante de tus discípulos.

Rogamos, pues, que nuestra fe en ti, nos presente sin daño alguno ante tu presencia, después de este siglo, a los que estamos bien imbuidos en estos misterios.
Que ni la ociosidad nos haga tropezar en la duda, ni alguna incauta investigación nos precipite en la herejía.
Guarda en tu nombre a los que redimiste con tu preciosa sangre.
Muéstrate a la contemplación de nuestros sentidos, como te has dignado entrar en nuestros corazones.
Permanece siempre en medio de nosotros, tú que tu pusiste en medio de tus discípulos anunciando la paz.

Y como insuflaste en ellos el Espíritu de vida, danos generosamente el consuelo del mismo Espíritu.
Que habiendo ofrecido la sagrada Pascua en el curso de estos siete días pasados, la consumemos en este octavo día con el presente sacrificio.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Dies istos, Dómine, quos in lætítia celebrámus, Christi tui resurréctio gloriósa depínxit, nobísque in generatióne perpétua celebrándos doctrína apostólica derelíquit.
Astántes ergo ante tuam maiestátem, clementíssime Pater, Pascha legítimum frequentámus, et ut nobíscum sit sponsus ætérnus, iugi obsecratióne depóscimus.
Éripe itaque nos et famíliam tuam ab iniquitátibus cunctis, ab scándalo et diébus malígnis.
Præpára nobis mensam venerándi altáris, quam circumdémus velut sóboles magnífici regis; ut offeréntes propitiatórium libámen pro nobis et fámulus tuis exaudíri apud te mereámur tam pro vivéntibus quam pro defúnctis.

R/.
Amen.

Señor, la doctrina de los apóstoles nos ordenó celebrar perpetuamente estos días, alumbrados por la resurrección gloriosa de Cristo, y nosotros lo celebramos con alegría.
Presentes delante de tu majestad, Padre clementísimo, volvemos a celebrar la Pascua de la nueva Ley y pedimos con oración constante, que permanezca en nosotros el Esposos eterno.
Líbranos de todo pecado, del escándalo y de los días malos.
Prepara para nosotros la mesa del venerado altar, que debemos rodear como los invitados del gran Rey; para que al ofrecer el sacrificio expiatorio, por nosotros y por tus siervos, merezcamos ser oídos en tu presencia, cuando rogamos por los fieles vivos y difuntos.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Christe Dei Fílius, qui obserátis seris ad discípulos intrans, ætérna eos pace confírmas: præbe in his sollemnitátibus obsequénti catérvæ, et simultátis vítium fúgere, et caritátis veræ concórdiam veráciter retinére.
Quo tui discípuli per dilectiónem effécti, illis perácta Paschæ sollémnis sacrifíciis honorémus, quibus ipsi purificári a nostris crimínibus mereámur.

R/.
Amen.
Cristo, Hijo de Dios, que, presentándote a tus discípulos, cuando las puertas estaban cerradas, los confirmas con tu paz eterna: otorga en estas solemnidades a tus hijos fieles, huir de las enemistades y mantener con sinceridad la concordia de la verdadera caridad.
Así, siendo discípulos tuyos por el amor, lograremos que los mismos sacrificios con que celebramos las solemnidades de la Pascua, nos purifiquen de todos nuestros delitos.
R/. Amén.
Præsta, per auctórem pacis et caritátis Dóminum nostrum Iesum Christum, cum quo tibi est una et cœquális esséntia in unitáte Spíritus Sancti regnántis, Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.

Concédelo, oh Dios, por el autor de la paz y del amor, nuestro Señor Jesucristo, con el cual vives en una sola e igual esencia en la unidad del Espíritu Santo que reina, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi grátias ágere, Dómine, sancte Pater, ætérne omnípotens Deus, per Iesum Christum Fílium tuum Dóminum nostrum, ómnium magístrum et formam doctrínæ præbéntem in humilitáte, et maiestátem deitátis ostendéntem in divína virtúte.

Qui per infirmitátem carnis mori dignátus est, et resurréxit per divínam Spíritus Sancti virtútem.
Qui plúrimis modis et multis arguméntis se discípulis suis vivum exhíbuit, ut vidéri, tangi, tractárique potuísset, ne crederétur assúmpti hóminis carnem in ínferis reliquísse.
Qui octávo die resurrectiónis suæ pro metu iudæórum discípulis domi iánuis clausis appáruit, et omnem diffidéntiam ad nostræ credulitátis exémpla destrúxit.
Hic cum improvísus, in médio circum sedéntium apparéret, putábant omnes solum se spíritum cérnere, qui possit clausis iánuis introíre.
Quorum cum corda turbáta previdéret, illum supérflua prióri sollicitúdine pernegántem affári dignátus est, ut latus perfóssum láncea mánibus attrectáret, et fixúras clavórum in suis palmis aspíceret; ut non pernitiósa incredulitáte tabésceret, sed céleri confessióne gaudéret.
Isto proínde, qui cum vidéret crédidit, beatióres illos qui non vidéntes credidíssent, difiníta senténtia declarávit.

Vere fidélis Dóminus in verbis suis, et sanctus in ómnibus opéribus suis. Pati et resúrgere se promísit et dócuit; et legis orácula non solvit, sed pótius adimplévit.
Quis enim hæc sufficiénter póterit enarráre mirácula, quáliter homo verus córpore solidátus clausis claustris intráverit, aut trémula molliáque aquárum órbita sicca planta discúrrerit?
Cui cum iánuam introíret non óbfuit córporis modus, et cum mária sicco pede transcúrreret carnis non óbstitit pondus.
Ut vere summus in suis mirabílibus Deus, et qui in útero virgináli íngredi egredíque pótuit, claustris pudicítiæ permanéntibus, ipse ínferos penetrávit illæsus, et resurréxit sine ulla carnis corruptióne secúrus.

Cui mérito omnes ángeli et archángeli non cessant clamáre cotídie una voce dicéntes:

Es digno y justo que te demos gracias, Señor, Padre santo, Dios omnipotente y eterno, por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, Maestro universal y ejemplar humilde de su propia enseñanza, al par que resplandor de la divinidad, por el poder divino.

Él quiso morir por la debilidad de la carne y resucitó por la divina virtud del Espíritu Santo.
De muchas maneras y en multitud de ocasiones se manifestó vivo a sus discípulos para que le vieran, le tocaran, le manosearan, de forma que no pareciese que había dejado en el sepulcro el cuerpo humano que había asumido anteriormente.
A los ocho días de su resurrección se apareció a sus discípulos, que estaban encerrados en la casa por miedo a los judíos, y disipó toda desconfianza, que pudiera perjudicar a la fe.
Habiendo aparecido de repente en medio de los reunidos, pensaban ellos que veían un espíritu que pudiera filtrarse por las puertas cerradas.
Y él, viendo sus ánimos conturbados, se dignó dirigirse al que se había obstinado en la negación, para que tocara el costado atravesado por la lanza y contemplara los agujeros de los clavos abiertos en sus palmas.
Para que no permaneciese en su perniciosa incredulidad, sino que se alegrara en presurosa confesión.
Y declaró con sentencia definitiva que, si éste era dichoso porque vio y creyó, más dichosos habían de ser los que sin ver, creyeran.
Verdaderamente Dios es fiel en sus palabras y santo en todas sus obras.
Él prometió y enseñó que había de padecer y resucitar y no pasó por alto las profecías de la Ley, sino que las cumplió hasta lo último.
¿Quién podría ensalzar bastante estas maravillas?
¿Cómo un hombre verdadero, con su cuerpo macizo, pude entrar en las habitaciones cerradas, o pudo andar a pie enjuto, por la trémula y blanda superficie de las aguas?
Para atravesar las puertas cerradas no le estorbó la masa de su cuerpo, para caminar sobre el mar no fue obstáculo el peso de su carne.
Verdaderamente Dios es grande en sus maravillas: el que pudo entrar y salir del seno virginal, dejando intactos los sellos del pudor, atravesó sin daños los infiernos, y resucitó seguro sin corrupción alguna de la carne.

A él, con toda razón, los ángeles y los arcángeles no cesan de aclamarle cada día, diciendo a una sola voz:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere sanctus, vere benedíctus Dóminus noster Iesus Christus Fílius tuus.
Qui per clausa óstia dum discípulos visitáret, introívit ut Deus, ut cum de veritáte córporis sui dubitántibus péteret panem et manducáret, homo esset verus invéntus.
Illud fáciens mirabíliter; hoc misericórditer.
Illud ad glorificándam poténtiam divinitátis; hoc ad asseréndam substántiam carnis.

Oportébat quippe eos illum in utráque natúra conspícere, quem mediatórem iubebántur Dei atque hóminum prædicáre.
Cui favum mellis simplíciter offeréntes, fidem suam locúti sunt donis mýsticis nos docéntes. Sic est enim ex duábus rebus simplex favi confécta matéria, sic in natúris duábus una Christi créditur exstitísse persóna.

Quia ipse est Dóminus ac redémptor ætérnus.

Verdaderamente es santo, verdaderamente bendito, nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Que al visitar a sus discípulos, atravesó como Dios las puertas cerradas, y como hombre verdadero, al dudar ellos de la realidad de su cuerpo, les pidió pan y lo comió en su presencia.
Hace lo uno milagrosamente, lo otro misericordiosamente.
Aquello para glorificar el poder de su divinidad, esto para afirmar la realidad de su cuerpo: porque convenía que ellos le contemplaran en su doble naturaleza ya que debían predicarle como mediador entre Dios y los hombres.

Y al ofrecerle sencillamente un panal de miel, manifestaron su fe, al mismo tiempo que nos enseñaban con aquel místico don.
Pues como la sencilla materia del panal está compuesta de dos cosas, cera y miel, así creemos que en las dos naturalezas de Cristo hay una sola persona.

Porque él es el Señor y redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación

Fácimus, Dómine, commemoratiónem Dómini nostri Iesu Christi Fílii tui, qui nos morte sua redémit et resurrectióne eréxit; quique hódie ad discípulos iánuis clausis intrávit, et uni eórum hæsitánti, corpórea attrectatióne se palpándum exhíbuit.
Unde per ipsum te, Deus Pater, expóscimus, ut illo Spíritu hæc obláta sanctífices, quo olim in discípulos insufflásti credéntes; sicque nos participatióne hóstiæ huius percipiámus méritum sanctitátis, sicut illi te insufflánte adépti sunt verbum prædicatiónis.

R/.
Amen.

Hacemos, Señor, conmemoración de nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que nos redimió con su muerte, y nos ha levantado con su resurrección.
Que entró hoy a donde estaban sus discípulos con las puertas cerradas, y se manifestó a uno de ellos que dudaba, para que comprobara, palpándolo, la realidad de su cuerpo.
Por eso te pedimos, Dios Padre, que santifiques estos dones por el mismo Espíritu que en otro tiempo insuflaste en los discípulos creyentes.
Y así nosotros, por la participación de esta hostia, alcancemos el mérito de la santidad, como ellos, por tu inspiración, recibieron la misión de predicar.
R/. Amén.
Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de vida y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Omnis convéntus domínicæ plebis, qui ad peragénda paschális lætítiæ sollémnia convenístis, pace illa qua hódie dudum iánuis clausis intránte Dómino discipulórum corda firmáta sunt, vestrórum étiam ábdita péctorum roboréntur, quo in peragéndis paschálium sacramentórum offíciis, pacificáti per sánguinem crucis, proclamémus e terris: Asamblea del pueblo de Dios, que habéis concurrido para celebrar las solemnidades de la alegría pascual, que aquella paz con la que un día como hoy, hace ya mucho tiempo, fueron fortalecidos los corazones de los discípulos, al entrar el Señor por las puertas cerradas, fortalezca también lo más profundo de vuestros pechos.
Y con ello, al celebrar los oficios de los misterios pascuales, habiendo sido purificados por la sangre vertida en la Cruz, alcemos nuestra voz desde la tierra, diciendo.

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Benedictio / Bendición
Christus Dóminus, qui octávo post resurrectiónem die obserátis óstiis suis se demonstrávit discípulis, ignorántiæ obícibus abdicátis: contemplándum se præbeat sénsibus vestris.
R/. Amen.
Cristo, el Señor, que a los ocho días de su resurrección
se mostró a sus discípulos estando las puertas cerradas, superados los estorbos de vuestra ignorancia, se manifieste a la contemplación de vuestros sentidos.
R/. Amén.
Quique illis hódie insufflándo Spíritum cóntulit Sanctum, in vos respiciéndo cæléstis grátiæ cónferat donum.
R/. Amen.
El que hoy, soplando sobre ellos, les concedió el don del Espíritu Santo, os mire complacido
y os confiera el don de la gracia celestial.
R/. Amén.
Quo celebritátem paschálem pia consummántes devotióne, et fide probábiles et ópere inveniámini apud Deum indesinénter felíces.
R/. Amen.
Así, al terminar con piadosa devoción la celebración pascual, os encontréis firmes en vuestra fe y en vuestras obras, perpetuamente felices en la presencia de Dios.
R/. Amén.
Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión
(Sicut in Hilaria Paschæ / Como en la Alegría de la Pascua)
Mt 28,2-10
Gaudéte pópuli et lætámini.
Ángelus sedit super lápidem Dómini, ipse vobis evangelizávit.
Christus surréxit a mórtuis Salvátor mundi et replévit ómnia suavitáte.
Gaudéte pópuli et lætámini.

V/. Et accédens revólvit lápidem et sedébat super eum: erat autem aspéctus eius sicut fulgur et vestiménta eius sicut nix.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

V/. Nólite timére vos, scio enim Iesum qui crucifíxus est quæritis non est hic, surréxit enim sicut dixit.
R/. Christus surréxit a mórtuis et replévit ómnia suavitáte.

Alegraos, pueblos, saltad de gozo.
Un ángel del Señor se sentó encima de la piedra y trajo la buena nueva.
Ha resucitado de entre los muertos Cristo el Salvador del mundo y su olor ha inundado la tierra.
Alegraos, pueblos, saltad de gozo.

V/. Y acercándose corrió la piedra y se sentó encima: su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

V/. Vosotros no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado: No está aquí. Ha resucitado, como había dicho.
R/. Cristo ha resucitado de entre los muertos y su olor ha inundado la tierra.

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Completuria / Oración conclusiva
Explétis Dómine, in hac sancta sollemnitáte nostræ servitútis offíciis, grátias tibi laudésque deférimus dono tuæ miseratiónis adiúti. Precántes te, Deus, ut a peccátis nos ábluas et in tuis semper láudibus exsultáre concédas.
R/. Amen.
Acabados, Señor, en esta sagrada solemnidad, los oficios de nuestra servidumbre, te damos gracias y te alabamos, fortalecidos con los dones de tu misericordia. Te suplicamos, Dios, que nos purifiques de nuestros pecados y nos concedas alegrarnos siempre en tus alabanzas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et ómnia regis per ómnia semper sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 474-481) y del Liber Commicus I (pp. 345-348). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

Traducción: Completuria del Domingo III de Pascua y el resto de Gómez-Chacón y Díaz Alejo, Balbino, Misal Hispano-Mozárabe (obra inédita facilitada a La Ermita en febrero de 2016).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

2. Cf. Jn 20,19.24.27; Ap 5,13b. N. de La Ermita.

3. Cf. Lc 24,36.38.39. N. de La Ermita.

4. Cf. 1 Mac 4,55-57; 13,51-52a. N. de La Ermita.

 

 

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