Rito Hispano-Mozárabe La Ermita. Logo y dibujo

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del I Domingo de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

TEMPUS QUADRAGESIMÆ

In primo Dominico Quadragesimæ, id est, de carnes tollendas
Primer Domingo de Cuaresma, cuando se suprimen las carnes
(1)

Domingo I de Cuaresma. "Cristo servido por los ángeles en el desierto", Francisco Pacheco, 1615. Museo de Goya de Castres (Francia) Saqueado por las tropas napoleónicas del refectorio del Convento de San Clemente de Sevilla
 
ÍNDICE
Prælegendum / Canto de entrada.
Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria.
Prophetia / Profecía.
Psallendum (Annus primus) / Salmo de meditación (Año I).
Psallendum (Annus secundus) / Salmo de meditación (Año II).
Apostolus / Apóstol.
Evangelium / Evangelio.
Laudes (Annus primus) / (Año I).
Laudes (Annus secundus) / (Año II).
Sacrificium / Canto del ofertorio.
Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal.
Alia / Oración entre los Dípticos.
Post Nomina / Oración después de los Dípticos.
Ad Pacem / Oración de la Paz.
Illatio / Acción de gracias.
Post Sanctus / Oración después del Sanctus.
Post Pridie / Invocación.
Cantus ad Confractionem / Canto de la Fracción.
Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro.
Benedictio / Bendición.
Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión.
Completuria / Oración conclusiva.

 

Prælegendum / Canto de entrada 2Cor 6,2b; Sal, 92,1a
Ecce nunc tempus acceptábile, allelúia.
R/. Ecce nunc dies salútis, allelúia.
Ahora es el el tiempo favorable, aleluya.
R/. Ahora es el día de la salvación, aleluya.
V/. Dóminus regnávit, decórem índuit: índuit Dóminus fortitúdinem et precínxit se.
R/. Ecce nunc dies salútis, allelúia.
V/.
Glória et honor Patri et Fílio et Spiritui Sancto in sæcula sæculórum. Amen
R/. Ecce nunc dies salútis, allelúia.
V/. El Señor reina vestido de majestad, el Señor, vestido y ceñido de poder.
R/. Ahora es el día de la salvación, aleluya.
V/.
Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Ahora es el día de la salvación, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Áudiant simul te Dómine omnes gentes, et dives ac páuperes aurem tibi cordis accómodent. Ne timeámus in die mala, neque fídei ónere relícto, iuméntis insipiéntibus comparémur. Ut te solum intelligéntia nostra ássequens ámbiat, quem ætérno in gáudio cum sanctis ómnibus laudans præmia sempitérna suscípiat.
R/. Amen.
Que te escuchen, Señor, todas las naciones, y ricos y pobres te presten atención. Que no sintamos temor de los días nefastos, ni como mulas falsas pretendamos sacudir la carga de nuestra fe. Que nuestro entendimiento te busque con premura sólo a ti, para que recibamos el premio sempiterno cuando te alabemos con todos los santos en la gloria.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía 1Re 19,3-14
Léctio libri primi Regum.
R/. Deo grátias.
Lectura del primer libro de los Reyes.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:

Tímuit Elías et surgens ábiit, ut ánimam suam salváaret, venítque in Bersabée Iudæ et dimísit ibi púerum suum. Et perréxit in desértum via unius diéi; cumque venísset et sedéret subter unam iuníperum, petívit ánimæ suæ, ut morerétur, et ait: «Sufficit mihi, Dómine! Tolle ánimam meam; neque enim mélior sum quam patres mei».

Proiecítque se et obdormívit in umbra iuníperi; et ecce ángelus tétigit eum et dixit illi: «Surge, cómede!». Respéxit, et ecce ad caput suum subcinerícius panis et vas aquæ; comédit ergo et bibit et rursum obdormívit. Reversúsque est ángelus Dómini secúndo et tétigit eum dixítque illi: «Surge, cómede! Grandis enim tibi restat via». Qui, cum surrexísset, comédit et bibit et ambulávit in fortitúdine cibi illius quadragínta diébus et quadragínta nóctibus usque ad montem Dei Horeb.

Cumque venísset illuc, mansit in spelúnca. Et ecce sermo Dómini ad eum dixítque illi: «Quid hic agis, Elia?».

At ille respóndit: «Zelo zelátus sum pro Dómino, Deo exercítuum, quia dereliquérunt pactum tuum fílii Ísrael, altária tua destruxérunt et prophétas tuos occidérunt gládio: et derelíctus sum ego solus, et quærunt ánimam meam, ut áuferant eam».

Et ait ei: «Egrédere et sta in monte coram Dómino».

Et ecce Dóminus transit, et ventus grandis et fortis subvértens montes et cónterens petras ante Dóminum; non in vento Dóminus. Et post ventum, commótio: non in commotióne Dóminus. Et post commotiónem, ignis: non in igne Dóminus. Et post ignem, síbilus auræ ténuis. Quod cum audísset Elías, opéruit vultum suum pállio et egréssus stetit in óstio spelúncæ; et ecce vox ad eum dicens: «Quid agis hic, Elía?».

Et ille respóndit: «Zelo zelátus sum pro Dómino, Deo exercítuum, quia dereliquérunt pactum tuum fílii Ísrael, altária tua destruxérunt et prophétas tuos occidérunt gládio; et derelíctus sum ego solus, et quærunt ánimam meam, ut áuferant eam».

R/. Amen.

En aquellos días:

Elías tuvo miedo, se levantó y se fue para poner a salvo su vida. Llegó a Berseba de Judá y allí dejó a su criado. Luego anduvo por el desierto una jornada de camino, hasta que, sentándose bajo una retama, imploró la muerte diciendo: «¡Ya es demasiado, Señor! ¡Toma mi vida, pues no soy mejor que mis padres!».

Se recostó y quedó dormido bajo la retama, pero un ángel lo tocó y dijo: «Levántate y come». Miró alrededor y a su cabecera había una torta cocida sobre piedras calientes y un jarro de agua. Comió, bebió y volvió a recostarse. El ángel del Señor volvió por segunda vez, lo tocó y de nuevo dijo: «Levántate y come, pues el camino que te queda es muy largo». Elías se levantó, comió, bebió y, con la fuerza de aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios.

Allí se introdujo en la cueva y pasó la noche. Le llegó la palabra del Señor preguntando: «¿Qué haces aquí, Elías?».

Y él respondió: «Ardo en celo por el Señor, Dios del universo, porque los hijos de Israel han abandonado tu alianza, derribado tus altares y pasado a espada a tus profetas; quedo yo solo y buscan mi vida para arrebatármela».

Le dijo: «Sal y permanece de pie en el monte ante el Señor».

Entonces pasó el Señor y hubo un huracán tan violento que hendía las montañas y quebraba las rocas ante el Señor, aunque en el huracán no estaba el Señor. Después del huracán, un terremoto, pero en el terremoto no estaba el Señor. Después del terremoto fuego, pero en el fuego tampoco estaba el Señor. Después del fuego el susurro de una brisa suave. Al oírlo Elías, cubrió su rostro con el manto, salió y se mantuvo en pie a la entrada de la cueva. Le llegó una voz que le dijo: «¿Qué haces aquí, Elías?».

Y él respondió: «Ardo en celo por el Señor, Dios del universo, porque los hijos de Israel han abandonado tu alianza, derribado tus altares y pasado a espada a tus profetas; quedo yo solo y buscan mi vida para arrebatármela».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación
Annus primus / Año I Sal 78,8-9a
Ne mémor fúeris Deus iniquitátum nostrárum antiquárum, cito apprehéndat nos misericórdia tua, Dómine.

V/. Quóniam páuperes facti sumus valde, ádiuva nos, Deus salutáris noster.
R/.
Cito apprehéndat nos misericórdia tua, Dómine.

No recuerdes contra nosotros las culpas de nuestros padres; que tu compasión nos alcance pronto, Señor.

V/. Pues estamos agotados. Socórrenos, Dios, salvador nuestro.
R/.
Que tu compasión nos alcance pronto, Señor.

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Psallendum / Salmo de meditación
Annus secundus / Año II Sal 77,19b-20a.23-24a
Potens est Deus paráre mensam in desérto.

V/. Quóniam percússit petram et fluxérunt aquæ, et torréntes inundavérunt.
R/.
In deserto.

V/. Præcépit núbibus désuper, et portæ cæli apértæ sunt. Et pluit illis manna.
R/.
In deserto.
Dios es capaz de aderezar una mesa en el desierto.

V/. Él partió la roca, saltaron las aguas y brotaron los torrentes.
R/.
En el desierto.

V/. A las nubes mandó desde lo alto y abrió las compuertas de los cielos: hizo llover maná para saciarlos.
R/.
En el desierto.

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Apostolus / Apóstol 2Cor 5,20-6,10
Epístola Pauli apóstoli ad Corínthios secúnda.
R/. Deo grátias.
Segunda carta del apóstol Pablo a los corintios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Pro Christo ergo legatióne fúngimur, tamquam Deo exhortánte per nos: obsecrámus pro Christo, reconciliámini Deo. Eum, qui non nóverat peccátum, pro nobis peccátum fecit, ut nos efficerémur iustítia Dei in ipso.

Adiuvántes autem et exhortámur, ne in vácuum grátiam Dei recipiátis. Ait enim: «Témpore accépto exaudívi te et in die salútis adiúvi te». Ecce nunc tempus acceptábile, ecce nunc dies salútis.

Nemíni dantes ullam offensiónem, ut non vituperétur ministérium, sed in ómnibus exhibéntes nosmetípsos sicut Dei minístros in multa patiéntia, in tribulatiónibus, in necessitátibus, in angústiis, in plagis, in carcéribus, in seditiónibus, in labóribus, in vigíliis, in ieiúniis, in castitáte, in sciéntia, in longanimitáate, in suavitáte, in Spíritu Sancto, in caritáte non ficta, in verbo veritátis, in virtúte Dei. Per arma iustítiæ a dextris et sinístris, per glóriam et ignobilitátem, per infámiam et bonam famam; ut seductóres, et veráaces; sicut qui ignóti, et cógniti, quasi moriéntes, et ecce vívimus, ut castigáti, et non mortificáti, quasi tristes, semper autem gaudéntes, sicut egéntes, multos autem locupletántes; tamquam nihil habéntes, et ómnia possidéntes.

R/. Amen.

Hermanos:

Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Al que no conocía el pecado, lo hizo pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él.

Y como cooperadores suyos, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios. Pues dice: «En el tiempo favorable te escuché, en el día de la salvación te ayudé». Pues mirad: ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.

Nunca damos a nadie motivo de escándalo, para no poner en ridículo nuestro ministerio; antes bien, nos acreditamos en todo como ministros de Dios con mucha paciencia en tribulaciones, infortunios, apuros; en golpes, cárceles, motines, fatigas, noches sin dormir y días sin comer; procedemos con limpieza, ciencia, paciencia y amabilidad; con el Espíritu Santo y con amor sincero; con palabras verdaderas y la fuerza de Dios; con las armas de la justicia, a derecha e izquierda; a través de honra y afrenta, de mala y buena fama; como impostores que dicen la verdad, desconocidos, siendo conocidos de sobra, moribundos que vivimos, sentenciados nunca ajusticiados; como afligidos, pero siempre alegres, como pobres, pero que enriquecen a muchos, como necesitados, pero poseyéndolo todo.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 4,1-11
Léctio Sancti Evangélii secúndum Matthæum.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus ductus est in desértum a Spíritu, ut temptarétur a Diábolo. Et cum ieiunásset quadragínta diébus et quadragínta nóctibus, póstea esúriit.

Et accédens temptátor dixit ei: «Si Fílius Dei es, dic, ut lápides isti panes fiant».

Qui respondens dixit: «Scríptum est: "Non in pane solo vivet homo, sed in omni verbo, quod procédit de ore Dei"».

Tunc assúmit eum Diábolus in sanctam civitátem et státuit eum supra pinnáculum templi et dicit ei: «Si Fílius Dei es, mitte te deórsum. Scríptum est enim: "Ángelis suis mandábit de te, et in mánibus tollent te, ne forte offéndas ad lápidem pedem tuum"».

Ait illi Iesus: «Rursum scríptum est: "Non temptábis Dóminum Deum tuum"».

Íterum assúmit eum Diábolus in montem excélsum valde et osténdit ei ómnia regna mundi et glóriam eórum et dicit illi: «Hæc ómnia tibi dabo, si cadens adoravéris me».

Tunc dicit ei Iesus: «Vade, Sátanas! Scríptum est enim: "Dóminum Deum tuum adorábis et illi soli sérvies"».

Tunc relíquit eum Diábolus, et ecce ángeli accessérunt et ministrábant ei.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

Nuestro Señor Jesucristo fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.

El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».

Pero él le contestó: «Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”».

Jesús le dijo: «También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».

De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los reinos del mundo y su gloria, y le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras».

Entonces le dijo Jesús: «Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”».

Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.

R/. Amén.

 

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Laudes
Annus primus / Año I Sal 77,1
Allelúia.

V/. Atténde, pópule meus, legem meam.
R/. Allelúia.

Aleluya.

V/. Escucha, pueblo mío, mi enseñanza.
R/. Aleluya.

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Laudes
Annus secundus / Año II Sal 18,11; 118,103
Allelúia.

V/. Quam dúlcia fáucibus meis verba tua Dómine, super mel et favum ori meo.
R/. Allelúia.

Aleluya.

V/. Qué dulce a mi paladar es tu palabra, Señor, más que la miel, más que la miel de un panal que destila en la boca.
R/. Aleluya.


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Sacrificium / Canto del Ofertorio Cf. Dt 7,13; Éx 12,16: Lev 26,23; Dt 9,15-18; 16,1-2.4b
Multiplicávit vos Dóminus sicut astra cæli. Dilígite illum et observábitis præcépta eius et cærimónias omni témpore, ut discant fílii vestri discíplinam Dómini Dei. Allelúia.

V/. Locútus est Móyses univérso Israéli dicens: «Dum descendérem de monte et tábulas fœderis in mánibus tenérem, et vidíssem vos reliquísse vias Dómini quas vobis osténderam, proiéci tábulas de mánibus meis et confrégi eas ad radícem montis, et procídi ante Deum quadragínta diébus et quadragínta nóctibus, panem non comédens et aquam non bibens, propter peccáta quæ gessístis ante Deum, et timens pro vobis orávi ad illum, et exaudívit me».
R/. Ut discant fílii vestri discíplinam Dómini Dei. Allelúia.

V/. Observáte mensem novórum frugum et diem primum témporis, quia in isto mense edúxit vos Dóminus de Egýpto et immolábitis Pascha Deo vestro véspere. A solis occásu non remanébit ex eo quod immolátum est véspere, in die primo usque mane. Et celebrábitis dies festos, offeréntes oblatiónem spontáneam manus vestræ.
R/. Ut discant fílii vestri discíplinam Dómini Dei. Allelúia.

El Señor os multiplicará como las estrellas del cielo. Amadle y observad sus preceptos y las ceremonias de cada tiempo, para que vuestros hijos aprendan la manera de comportarse con el Señor, vuestro Dios. Aleluya.

V/. Habló Moisés a todo el pueblo de Israel, y les dijo: “Al bajar del monte, trayendo en mis manos las tablas de la ley, vi que habíais abandonado los senderos de Dios, que yo os había enseñado, y arrojé las tablas y las deshice al pie del monte, y me postré ante el Señor, cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua, por los pecados que habíais cometido en presencia de Dios, y, temiendo por vosotros, le pedí y me escuchó.
R/. Para que vuestros hijos aprendan la manera de comportarse con el Señor, vuestro Dios. Aleluya.

V/. Observad el mes de las primeras mieses y primer día del tiempo que conmemora la salida de Egipto, e inmolaréis vuestra pascua a Dios, por la tarde. Desde la puesta del sol no quedará en vuestras casas nada de lo preparado el día anterior y ese mismo día por la mañana. Celebraréis los días festivos, ofreciendo oblaciones espontáneas de vuestras manos.
R/. Para que vuestros hijos aprendan la manera de comportarse con el Señor, vuestro Dios. Aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Appropinquántibus beátæ Quadragésimæ diébus, orémus Deum, dilectíssimi fratres, córpore et mente prostráti. Et licet omni vitæ nostræ témpore, eius óperi cuius imáginem accépimus, ánima débeat mancipári; tamen speciáliter quamdam observatiónem horum diérum esse debére. Patrum edocémur exémplis: qui non solum sermóne, sed et ópere, quod nobis imitándum esset egérunt.

E quibus primus Móyses legislátor occúrrit, qui in hoc número diérum excélsi montis vérticem conscéndit: nihil in his diébus, nisi tantum verbo Dei pascebátur, quod ex ore Dei procédebat.

Secúndus vero occúrrit nobis Elías prophéta, qui uníus escæ virtúte, quadragínta diébus móntium excélsa lustrávit: ubi sacri oris allóquium de Israelitárum salúte audíre proméruit.

Tértius autem, ipse nobis Dóminus noster Iesus Christus occúrrit: qui totis quadragínta diébus erémi secréta pénetrans, ómnia diáboli tentaménta destrúxit.

Horum ígitur nos exémplo edócti laborántes, per hos dies quadragínta eiciámus a nobis, malítiæ ferméntum, quo ázymi sinceritátis et veritátis inveníri póstmodum mereámur.
R/. Amen.

Queridos hermanos, cuando se acercan los días de la santa Cuaresma, oremos a Dios con humildad de cuerpo y alma. Y aunque todo el tiempo de nuestra vida debe estar el alma dedicada al servicio del que nos creó a su imagen, los ejemplos de los Padres nos dicen que debemos observar las prescripciones de estos días de manera especial, y eso nos lo enseñan lo mismo de palabra que de obra, porque ellos pusieron en práctica primero lo que nosotros debemos imitar.

Traigamos primero a colación a Moisés, el legislador, que en tal número de días, en la cima del alto monte, no se alimentaba más que de la palabra de Dios que conservaba con él.

El segundo que nos sale al encuentro es Elías, el profeta, que caminó con la fuerza que le dio una sola comida durante cuarenta días, hasta una montaña elevada, donde escuchó de la sagrada boca, los anuncios acerca de la salvación de los hijos de Israel.

El tercero es el mismo Señor nuestro Jesucristo, que en el interior del desierto, por otros tantos cuarenta días, venció todas las tentaciones del diablo.

Enseñados por estos ejemplos, esforcémonos durante estos cuarenta días, en expulsar de nosotros la levadura de la maldad, para que merezcamos encontrar después los ázimos de la sinceridad y la verdad.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Salutáris viæ inítium hodiérnæ solemnitátis sacrifício cupiéntibus consecráre, occúrrat, Deus Pater, Unigénitus Fílius tuus, qui olim cállidi tentatóris astútiam trímoda suasióne illiciéntem, sacri oris allóquio reprobávit ac pérculit.

Ipse a nobis virulénta tentatiónum sémina pellat: ipse consénsum malárum suggestiónum a nobis detrúdat: ipse ariditátis nostræ inédiam. divínis pástibus fóveat. Protégat nos contra huius tentatóris insídias, loríca iustítiæ et gálea salútis ætérne. Éxhibens de cælórum sédibus fragilitáti nostræ fortitúdinem cibi perénnis: quo ex hoc valídius roboráti, indíctum a crástino abstinéntiæ tempus incipiéntes, petulántiæ carnális líbitus in nobis decídant, ira difúgiat, vorácitas péreat, temuléntiæ vítium evanéscat. Secédant doli, córpora salus hábeat, ánimas vis divína.

Utráque servent in ópere ieiúnii pacem, in actu virtútem, et in voto constántiam, in efféctu disciplínam. Quo spiritáliter suscipiéntes prædíctæ abstinéntiæ tempus, per eum nobis salúbriter efficíatur pérvium, per quem id ad expiatiónem nóvimus institútum.
R/. Amen.

Que los que deseamos consagrar el inicio del camino de la salvación, por el sacrificio de esta solemnidad, encontremos, Dios Padre, a tu Hijo Unigénito, que en otro tiempo rechazó y derrotó con la palabra divina la astucia del taimado tentador, que pretendió seducirlo de tres maneras distintas.

Él aparte de nosotros las virulentas semillas de las tentaciones, impida que prestemos asentimiento a las malas sugerencias, él restaure con el pasto divino el hambre de nuestra tibieza. Que nos protejan contra las asechanzas de este tentador la loriga de la justicia y el yelmo de la salvación eterna. Muestre desde el cielo a nuestra fragilidad, la fortaleza del alimento perenne; así tendremos las máximas fuerzas para empezar desde mañana el tiempo de abstinencia establecido para nosotros. Pierdan fuerza en nosotros los deseos de la petulancia carnal, aléjese la ira, cese la avidez, apáguese el vicio de la bebida. Apártense los engaños, tengan salud nuestros cuerpos y nuestras almas la fuerza divina.

Que el alma y el cuerpo mantengan la paz al cumplir el ayuno, la fortaleza en cada uno de nuestros actos, la constancia en el propósito, la disciplina en el cumplimiento. Así, aceptando libremente el tiempo de ayuno prescrito, nos resulte fácil y saludable, con la ayuda de quien lo instituyó para nuestra purificación.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los Santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Christe, Dei Fílius, quo docénte didícimus non in solo pane vívere, sed in omni verbo quod tuo procédit ex ore: præsta nobis, ut qui magistérium tuum sequéntes præséntis Quadragésimæ inítia hodiérno die incípimus festívis consecráre in cánticis, optáta remédia a te impetráre possímus tam vivéntibus quam defúnctis.

Quo, et nobis serviéndi tibi, concedátur cum afféctu, efféctus, et illis a te præstétur ætérne beatitúdinis locus.
R/. Amen.

C risto, Hijo de Dios vivo, de quien hemos aprendido que no se vive solo de pan sino de toda palabra que sale de tu boca: concede a los que, siguiendo tu magisterio, comenzamos hoy los inicios de la presente cuaresma con cánticos festivos, que podamos obtener de ti los deseados auxilios para vivos y difuntos.

Así nosotros lograremos la gracia de servirte con plena dedicación, y ellos alcanzarán el lugar de la eterna bienaventuranza.
R/. Amén.

Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, cui transferéndus Elías quadragínta diérum ieiúnium consecrávit, et spiritáliter, donec ad cæléstia mererétur ascéndere, ieiunávit: prophetálem, quæsemus, grátiam dona pópulis christiánis, in qua superémus delectatiónes carnis et sánguinis.

Fac in ómnibus et per ómnia continéntes, fac pacíficos; fac præcépta cæléstia servántes: quibus et in hoc sacrifício benígnus appáreas, et, humíliter te invocántibus propiciátus occúrras.
R/. Amen.

Dios, a quien Elías dedicó su ayuno de cuarenta días antes de ser arrebatado en el carro de fuego; concede la gracia profética a los pueblos cristianos, para superar los deleites de la carne y la sangre.

Haznos sobrios en todo y por todo, haznos pacíficos, observantes de los preceptos celestiales; así te hallaremos benigno en este sacrificio y mostrarás tu rostro amable a los que te invocamos humildemente.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible;
tú, que vives contigo mismo y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi grátias ágere, Trínitas Deus, qui das escam omni carni et imples omnem ánimam benedictióne.

Tuére nos, Dómine qui, non solum carnálibus cibis pascis, sed et spiritálibus escis alis: ut non in solo pane vivámus, sed in omni verbo tuo vitálem habeámus alimóniam; nec tantum epulándo: sed étiam ieiunándo pascámur. Nam, ut dápibus et póculis córpora, sic ieiúniis et verbis tuis ánimæ saginántur.

Magnam enim in hoc múnere corpóribus salubritátem et sanitátem méntibus præbuísti, iamque ab inítio sæculi nobis ieiúnium venerábile dedicásti: quod si illa géneris humáni mater Eva interdíctam sibi árborem custodiísset, et immortalitátem retinuísset et patriam.

Sed peccátum antíquæ matris, quod illícita ligni vétiti usurpatióne commísit, quæsemus áblue ieiúniis: ut qui de paradíso per inobœdiéntiam Christi ieiunándo surgámus.

Qui nobis ex eádem matéria cálicem salútis remíscuit, de quo mortis póculum biberámus: ut quibus per cibum ligni acquisíta mors vénerat, per crucis lignum salus pérdita redderétur.

Cui mérito omnes Ángeli et Archángeli non cessant clamáre cotídie una voce dicéntes:

Es digno y justo que te demos gracias, Dios Trinidad, que alimentas a los cuerpos y llenas de bendiciones a las almas.

Ayúdanos, Señor, que no solo alimentas con manjares materiales, sino también nutres con alimentos espirituales, para que no vivamos solamente de pan, sino que hallemos alimento de vida en cada una de tus palabras, y encontremos refección no solo en los banquetes, sino también en los ayunos; pues como los cuerpos se ceban con los manjares y los licores, las almas lo hacen con los ayunos y con tus palabras.

Pues con este don tú has preparado a los cuerpos abundancia de salud, y de bienestar para las almas, disponiendo para nosotros el venerable ayuno desde el principio del mundo. Pues si Eva, la madre del género humano, se hubiera guardado de probar el fruto del árbol prohibido, hubiera conservado la inmortalidad y el paraíso.

Pero ahora hemos de rogarte que borres con nuestros ayunos, el pecado que nuestra primera madre cometió por el uso indebido del árbol prohibido; para que de este modo expulsados del paraíso por la desobediencia de Adán, que no cumplió con la abstinencia que se le pedía, podamos ahora levantarnos con el ayuno, por la obediencia de Cristo.

Él nos preparó el cáliz de la salvación de la misma materia en que habíamos bebido la copa de muerte, para que quienes habíamos recibido la muerte como fruto de aquel árbol, obtuviéramos la salud perdida, por el árbol de la cruz.

Por eso, con razón todos los ángeles y arcángeles no cesan de aclamarte cada día, diciendo a una voz.

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere Sanctus, vere benedíctus in altíssimis Iesus Christus Fílius tuus Dóminus noster, qui assumpta humánæ fragilitátis natúra, non solum infidélium sterilitátem converténdo fecundávit, verum étiam antiquíssimum serpéntem, seductiónibus blandis illecebrántem: totiúsque mundi cópiam promitténtem, sterilitáte cibi præmíssa, post ieiúnii perácta sollémnia, omnipoténti bráchio supplantávit: docens Discípulos suos, Apóstolos nostros, non numerositáte taurórum aut hircórum, non vitulórum ubertáte, non agnórum pínguium víctimis, tuam placáre cleméntiam posse; sed puris méntibus lotísque innocéntiæ mánibus sacrifícia delibáre tuæ serenitáti simplícia.

Ipse Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Santo y bendito es en  verdad en el cielo, Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor. Él, asumiendo la frágil naturaleza humana, hizo fecunda la esterilidad de los infieles, facilitándoles la conversión. Él después de cumplir la cuarentena de ayuno, echó por tierra con su brazo omnipotente a la vieja serpiente, experta en obsequiosas seducciones, que le prometía las riquezas del mundo entero. Así enseñó a sus discípulos, nuestros Apóstoles que no se puede propiciar tu clemencia por la abundancia de toros y carneros, ni por la grosura de los becerros, ni por los corderos cebados ofrecidos como víctimas sino ofreciendo a tu grandeza sacrificios espirituales, con pureza de alma y manos lavadas en la inocencia.

Él mismo,  Señor y redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Adsunt, Dómine Deus, dies illi, quos coléndo nobis documénto tui exémpli sub quadragenária ieiúnii decursióne signásti.

Proinde tuam pietátem póscimus et rogámus, ut hodiérnæ sollemnitátis sacrifício delibútus, largiáris supplicántibus fámulis spiritális alimóniæ cibum et tuæ sermocinatiónis edúlium.

Quo, ad instar prophétæ tui Elíæ, huius sacrifícii libatióne muníti, ita a crástino laboriósa divínæ institutiónis salúbriter expediámus ieiúnia, ut sermocinatiónis tuæ mereámur potíri loquélla.
R/.
Amen.

Ya están aquí, Señor Dios, aquellos días que señalaste con tu ejemplo, para ser celebrados por nosotros en el transcurso del ayuno cuaresmal.

Por eso imploramos de tu piedad, que, complacido con el sacrificio de esta solemnidad, otorgues a tus siervos el alimento de los manjares espirituales, invitándolos al banquete de tu palabra.

Así, a la manera de tu profeta Elías, protegidos por la participación en este sacrificio, desde mañana cumplamos los laboriosos ayunos que para nuestra salvación tenemos ordenados, y podamos disfrutar, en coloquio contigo, de todas tus palabras.
R/.
Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, benedícis ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas + de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Cantus ad Confractionem / Canto de la Fracción Sal 103,27-28.31
Tu, Dómine, da escam nobis in témpore opportúno: áperi manum tuam et imple omnem ánimam benedictióne. Danos, Señor, la comida a su tiempo, abre tu mano, y sacia nuestras almas con tus bendiciones.
V/. Sit glória Dómini in sæculum; lætétur Dóminus in opéribus suis. V/. La gloria del Señor es eterna, el Señor se complace en sus obras.
R/. Áperi manum tuam et imple omnem ánimam benedictióne. R/. Abre tu mano, y sacia nuestras almas con tus bendiciones.
Hic cantus dicitur cotidie usque ad mediam Quadragesimam, id est, usque ad quartum dominicum. Este canto se dice diariamente durante la primera parte de la Cuaresma, esto es, hasta el cuarto domingo.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Ecce, Salvátor noster et Dómine, qui per páginas Véteris Instruménti offérri tibi décimas præcípimur anuáles, tibi diérum décimas consecráre conámur; prælargíssimam tuæ pietátis cleméntiam implorántes, ut in congressióne viæ huius instruas nos documéntis iustítiæ et præceptiónis legis tuæ: quibis instrúcti, et hodiérni diéi suscépta sollémnia impleámus, et devotíssime a crástino institúta ieiúnia inchoémus: Salvador y Señor nuestro, que en las páginas del Antiguo Testamento nos mandas ofrecerte los diezmos anuales, mira cómo procuramos consagrarte el diezmo de los días del año, implorando de tu clemencia y piedad, tan abundantes, que en el discurrir de este camino nos instruyas con los ejemplos de tu justicia y con las prescripciones de tu ley. Para que así instruidos, acabemos las solemnidades que iniciamos en este día, celebrando devotamente desde mañana los ayunos prescritos.

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Benedictio / Bendición
Christus Dei Fílius, qui quaterdécies diébus in abstinéntia devolútis se tentári permísit, ipse vos patiátur ullis tentatiónibus a sancto propósito submovéri.
R/. Amen.
Cristo, Hijo de Dios, que, tras pasar cuarenta días en la práctica de la abstinencia, permitió ser tentado, no permita que vosotros seáis apartados del santo propósito por ninguna clase de tentaciones.
R/. Amén.
Quique eídem cállido tentatóri non in solo pane, sed in verbo Dei hóminem vívere posse respóndit, cæléstis vos refíciat alimónia cibi.
R/. Amen.
El que respondió al astuto tentador que el hombre no puede vivir de solo pan sino también de la palabra de Dios, os restaure con el alimento espiritual.
R/. Amén.
Ut dápibus satiáti dívinis, indíctas a crástino parsimóniæ leges explére possítis.
R/. Amen.
Para que saciados con manjares divinos, podáis cumplir desde mañana las obligadas leyes de la templanza.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión Jn 6,35b; 8,12b; 6,56; 11,26
Qui venit ad me non esúriet, qui credit in me non sítiet unquam. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí no tendrá sed jamás.
V/. Ego sum lux mundi, et qui séquitur me non ambulábit in tenébris, sed habébit lucem vitæ. V/.Yo soy la luz del mundo. El que me siga no andará en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida.
R/. Qui venit ad me non esúriet, qui credit in me non sítiet unquam. R/. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí no tendrá sed jamás.
V/. Qui mandúcat meam carnem et bibit meum sánguinem, in me manet et ego in illo. V/. El que come mi carne y bebe mi sangre, vive en mí y yo en él.
R/. Qui venit ad me non esúriet, qui credit in me non sítiet unquam. R/. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí no tendrá sed jamás.

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Completuria / Oración conclusiva
Gustántes, Dómine, suavitátis tuæ dulcedinísque plenitúdinem, quæsumus ut sit nobis hoc in remissionem peccatórum et sanitátem méntium.
R/. Amen.
Mientras gustamos, Señor, la plenitud de tu suavidad y dulzura, te pedimos que tu presencia realice en nosotros el perdón de los pecados y la salvación de nuestras almas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 175-182) y del Liber Commicus I (pp. 75-78).

Lecturas bíblicas en español: Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. BAC, Madrid 2011.
Traducción de oraciones: Ivorra, Adolfo (ed.), Misal Hispano-Mozárabe. Propio del Tiempo, Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 2015, pp. 100-105.

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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