La Ermita. Rito hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE

Textos propios de la Misa del I Domingo de Cuaresma

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

TEMPUS QUADRAGESIMÆ
In primo Dominico Quadragesimæ, id est, de carnes tollendas

Primer Domingo de Cuaresma, cuando se suprimen las carnes. (1)

Domingo I de Cuaresma. ("Cristo en el desierto". Valdés Leal)
 
ÍNDICE
Prælegendum / Canto de entrada.
Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria.
Prophetia / Profecía.
Psallendum (Annus primus) / Salmo de meditación (Año I).
Psallendum (Annus secundus) / Salmo de meditación (Año II).
Apostolus / Apóstol.
Evangelium / Evangelio.
Laudes (Annus primus) / (Año I).
Laudes (Annus secundus) / (Año II).
Sacrificium / Canto del ofertorio.
Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal.
Alia / Oración entre los Dípticos.
Post Nomina / Oración después de los Dípticos.
Ad Pacem / Oración de la Paz.
Illatio / Acción de gracias.
Post Sanctus / Oración después del Sanctus.
Post Pridie / Invocación.
Cantus ad Confractionem / Canto de la Fracción.
Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro.
Benedictio / Bendición.
Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión.
Completuria / Oración conclusiva.

 

Prælegendum / Canto de entrada 2Cor 6,2b; Sal, 92,1a
Ecce nunc tempus acceptábile, allelúia.
R/. Ecce nunc dies salútis, allelúia.
Ahora es el el tiempo favorable, aleluya.
R/. Ahora es el día de la salvación, aleluya.
V/. Dóminus regnávit, decórem índuit: índuit Dóminus fortitúdinem et precínxit se.
R/. Ecce nunc dies salútis, allelúia.
V/.
Glória et honor Patri et Fílio et Spiritui Sancto in sæcula sæculórum. Amen
R/. Ecce nunc dies salútis, allelúia.
V/. El Señor reina vestido de majestad, el Señor, vestido y ceñido de poder.
R/. Ahora es el día de la salvación, aleluya.
V/.
Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Ahora es el día de la salvación, aleluya.

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Oratio post Gloriam / Oración después del Gloria
Áudiant simul te Dómine omnes gentes, et dives ac páuperes aurem tibi cordis accómodent. Ne timeámus in die mala, neque fídei ónere relícto, iuméntis insipiéntibus comparémur. Ut te solum intelligéntia nostra ássequens ámbiat, quem ætérno in gáudio cum sanctis ómnibus laudans præmia sempitérna suscípiat.
R/. Amen.
Que te escuchen, Señor, todas las naciones, y ricos y pobres te presten atención. Que no sintamos temor de los días nefastos, ni como mulas falsas pretendamos sacudir la carga de nuestra fe. Que nuestro entendimiento te busque con premura sólo a ti, para que recibamos el premio sempiterno cuando te alabemos con todos los santos en la gloria.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA VERBI / LITURGIA DE LA PALABRA

Prophetia / Profecía 1Re 19,3-14
Léctio libri primi Regum.
R/. Deo grátias.
Lectura del primer libro de los Reyes.
R/. Demos gracias a Dios.
In diébus illis:

Tímuit Elías et surgens ábiit, ut ánimam suam salváaret, venítque in Bersabée Iudæ et dimísit ibi púerum suum. Et perréxit in desértum via unius diéi; cumque venísset et sedéret subter unam iuníperum, petívit ánimæ suæ, ut morerétur, et ait: «Sufficit mihi, Dómine! Tolle ánimam meam; neque enim mélior sum quam patres mei».

Proiecítque se et obdormívit in umbra iuníperi; et ecce ángelus tétigit eum et dixit illi: «Surge, cómede!». Respéxit, et ecce ad caput suum subcinerícius panis et vas aquæ; comédit ergo et bibit et rursum obdormívit. Reversúsque est ángelus Dómini secúndo et tétigit eum dixítque illi: «Surge, cómede! Grandis enim tibi restat via». Qui, cum surrexísset, comédit et bibit et ambulávit in fortitúdine cibi illius quadragínta diébus et quadragínta nóctibus usque ad montem Dei Horeb.

Cumque venísset illuc, mansit in spelúnca. Et ecce sermo Dómini ad eum dixítque illi: «Quid hic agis, Elia?».

At ille respóndit: «Zelo zelátus sum pro Dómino, Deo exercítuum, quia dereliquérunt pactum tuum fílii Ísrael, altária tua destruxérunt et prophétas tuos occidérunt gládio: et derelíctus sum ego solus, et quærunt ánimam meam, ut áuferant eam».

Et ait ei: «Egrédere et sta in monte coram Dómino».

Et ecce Dóminus transit, et ventus grandis et fortis subvértens montes et cónterens petras ante Dóminum; non in vento Dóminus. Et post ventum, commótio: non in commotióne Dóminus. Et post commotiónem, ignis: non in igne Dóminus. Et post ignem, síbilus auræ ténuis. Quod cum audísset Elías, opéruit vultum suum pállio et egréssus stetit in óstio spelúncæ; et ecce vox ad eum dicens: «Quid agis hic, Elía?».

Et ille respóndit: «Zelo zelátus sum pro Dómino, Deo exercítuum, quia dereliquérunt pactum tuum fílii Ísrael, altária tua destruxérunt et prophétas tuos occidérunt gládio; et derelíctus sum ego solus, et quærunt ánimam meam, ut áuferant eam».

R/. Amen.

En aquellos días:

Elías tuvo miedo y se escapó para salvar su vida; llegó a Berseba de Judá y dejó allí a su criado. Él se internó en el desierto una jornada de camino y fue a sentarse bajo una retama, deseándose la muerte y diciendo: «¡Ya basta, oh Señor! Quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres».

Luego se acostó y se quedó dormido debajo de la retama. Un ángel le tocó y le dijo: «Levántate y come». Miró en derredor, y vio a su cabecera una torta cocida sobre piedras ardiendo y un vaso de agua. Comió, bebió y luego se volvió a acostar. El ángel del Señor volvió por segunda vez, le tocó y le dijo: «Levántate y come, pues te resta un camino demasiado largo para ti». Se levantó, comió y bebió, y con la fuerza de aquel manjar caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Dios, el Horeb.

Llegó y pasó la noche en una cueva. El Señor le dijo: «¿Qué haces aquí, Elías?».

Respondió: «Me he abrasado en celo por el Señor todopoderoso, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han destruido tus altares, han pasado a espada a tus profetas. He quedado yo solo, y me buscan para quitarme la vida».

El Señor le dijo: «Sal y quédate de pie en la montaña ante la presencia del Señor».

Y el Señor pasó. Sopló un viento fuerte e impetuoso que descuajaba los montes y quebraba las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Tras el terremoto, un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Y al fuego siguió un ligero susurro de aire. Elías, al oírlo, se cubrió el rostro con su capa, salió fuera y se quedó de pie a la entrada de la cueva. Y una voz le preguntó: «¿Qué haces aquí, Elías?».

Respondió: «Me he abrasado en celo por el Señor todopoderoso, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han destruido tus altares, han pasado a espada a tus profetas. He quedado yo solo y me buscan para quitarme la vida».

R/. Amén.

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Psallendum / Salmo de meditación
Annus primus / Año I Sal 78,8-9a
Ne mémor fúeris Deus iniquitátum nostrárum antiquárum, cito apprehéndat nos misericórdia tua, Dómine. No guardes contra nosotros culpas de antepasados, que venga rápida tu piedad sobre nosotros, Señor.
V/. Quóniam páuperes facti sumus valde, ádiuva nos, Deus salutáris noster. V/. Pues estamos en las últimas, ayúdanos, oh Dios, salvador nuestro.
R/. Cito apprehéndat nos misericórdia tua, Dómine. R/. Que venga rápida tu piedad sobre nosotros, Señor.

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Psallendum / Salmo de meditación
Annus secundus / Año II Sal 77,19b-20a.23-24a
Potens est Deus paráre mensam in desérto. Dios es capaz de aderezar una mesa en el desierto.
V/. Quóniam percússit petram et fluxérunt aquæ, et torréntes inundavérunt. V/. Él partió la roca, saltaron las aguas y brotaron los torrentes.
R/. In deserto. R/. En el desierto.
V/. Præcépit núbibus désuper, et portæ cæli apértæ sunt. Et pluit illis manna. V/. A las nubes mandó desde lo alto y abrió las compuertas de los cielos: hizo llover maná para saciarlos.
R/. In deserto. R/. En el desierto.

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Apostolus / Apóstol 2Cor 5,20-6,10
Epístola Pauli apóstoli ad Corínthios secúnda.
R/. Deo grátias.
Segunda carta del apóstol Pablo a los corintios.
R/. Demos gracias a Dios.
Fratres:

Pro Christo ergo legatióne fúngimur, tamquam Deo exhortánte per nos: obsecrámus pro Christo, reconciliámini Deo. Eum, qui non nóverat peccátum, pro nobis peccátum fecit, ut nos efficerémur iustítia Dei in ipso.

Adiuvántes autem et exhortámur, ne in vácuum grátiam Dei recipiátis. Ait enim: «Témpore accépto exaudívi te et in die salútis adiúvi te». Ecce nunc tempus acceptábile, ecce nunc dies salútis.

Nemíni dantes ullam offensiónem, ut non vituperétur ministérium, sed in ómnibus exhibéntes nosmetípsos sicut Dei minístros in multa patiéntia, in tribulatiónibus, in necessitátibus, in angústiis, in plagis, in carcéribus, in seditiónibus, in labóribus, in vigíliis, in ieiúniis, in castitáte, in sciéntia, in longanimitáate, in suavitáte, in Spíritu Sancto, in caritáte non ficta, in verbo veritátis, in virtúte Dei. Per arma iustítiæ a dextris et sinístris, per glóriam et ignobilitátem, per infámiam et bonam famam; ut seductóres, et veráaces; sicut qui ignóti, et cógniti, quasi moriéntes, et ecce vívimus, ut castigáti, et non mortificáti, quasi tristes, semper autem gaudéntes, sicut egéntes, multos autem locupletántes; tamquam nihil habéntes, et ómnia possidéntes.

R/. Amen.

Hermanos:

Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortase por nosotros. En nombre de Cristo os rogamos: reconciliaos con Dios. Al que no conoció pecado, le hizo pecado en lugar nuestro, para que nosotros seamos en él justicia de Dios.

Siendo, pues, colaboradores, os exhortamos a no recibir en vano la gracia de Dios. Porque él dice: En el tiempo propicio te escuché y en el día de la salvación te ayudé.

Ahora es el tiempo propicio, ahora es el día de la salvación. En nada damos motivo de escándalo, para que no sea desacreditado nuestro ministerio, sino que en todo nos mostramos como ministros de Dios, con gran paciencia en sufrimientos, estrecheces, angustias, golpes, cárceles, motines, fatigas, noches sin dormir y días sin comer, castidad, ciencia, paciencia, bondad, Espíritu Santo, amor sincero; con la palabra de verdad, con el poder de Dios; mediante las armas ofensivas y defensivas de la justicia; en medio de gloria y de ignominia, de calumnia y buena fama; como impostores, aunque veraces; como desconocidos, aunque conocidos; como moribundos, aunque estamos vivos; como castigados, aunque sin ser condenados a la muerte; como enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque lo poseemos todo.

R/. Amén.

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Evangelium / Evangelio Mt 4,1-11
Léctio Sancti Evangélii secúndum Matthæum.
R/. Glória tibi Dómine.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo.
R/. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore:

Dóminus noster Iesus Christus ductus est in desértum a Spíritu, ut temptarétur a Diábolo. Et cum ieiunásset quadragínta diébus et quadragínta nóctibus, póstea esúriit.

Et accédens temptátor dixit ei: «Si Fílius Dei es, dic, ut lápides isti panes fiant».

Qui respondens dixit: «Scríptum est: "Non in pane solo vivet homo, sed in omni verbo, quod procédit de ore Dei"».

Tunc assúmit eum Diábolus in sanctam civitátem et státuit eum supra pinnáculum templi et dicit ei: «Si Fílius Dei es, mitte te deórsum. Scríptum est enim: "Ángelis suis mandábit de te, et in mánibus tollent te, ne forte offéndas ad lápidem pedem tuum"».

Ait illi Iesus: «Rursum scríptum est: "Non temptábis Dóminum Deum tuum"».

Íterum assúmit eum Diábolus in montem excélsum valde et osténdit ei ómnia regna mundi et glóriam eórum et dicit illi: «Hæc ómnia tibi dabo, si cadens adoravéris me».

Tunc dicit ei Iesus: «Vade, Sátanas! Scríptum est enim: "Dóminum Deum tuum adorábis et illi soli sérvies"».

Tunc relíquit eum Diábolus, et ecce ángeli accessérunt et ministrábant ei.

R/. Amen.

En aquel tiempo:

El Espíritu llevó a Jesús al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, al final tuvo hambre.

El tentador se acercó y le dijo: «Si eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».

Pero él respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios».

Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo subió al alero del templo y le dijo: «Si eres hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: Ordenará a sus ángeles que cuiden de ti, que te lleven en las manos para que no tropiece tu pie con ninguna piedra».

Jesús le dijo: «También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios».

De nuevo el diablo lo llevó a un monte muy alto, le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor, y le dijo: «Todo esto te daré si te pones de rodillas y me adoras».

Jesús le dijo: «Retírate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás».

Entonces el diablo lo dejó, y los ángeles llegaron y se pusieron a servirle.

R/. Amén.

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Laudes
Annus primus / Año I Sal 77,1
Allelúia. Aleluya.
V/. Atténde, pópule meus, legem meam.
R/. Allelúia.
V/. Atiende a mi enseñanza, pueblo mío.
R/. Aleluya.

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Laudes
Annus secundus / Año II Sal 18,11; 118,103
Allelúia. Aleluya.
V/. Quam dúlcia fáucibus meis verba tua Dómine, super mel et favum ori meo.
R/. Allelúia.
V/. Qué dulce a mi paladar es tu palabra, Señor, más que la miel, más que el jugo de panales para mi boca.
R/. Aleluya.

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Sacrificium / Canto del Ofertorio Cf. Dt 7,13; Éx 12,16: Lev 26,23; Dt 9,15-18; 16,1-2.4b
Multiplicávit vos Dóminus sicut astra cæli. Dilígite illum et observábitis præcépta eius et cærimónias omni témpore, ut discant fílii vestri discíplinam Dómini Dei. Allelúia.

V/. Locútus est Móyses univérso Israéli dicens: «Dum descendérem de monte et tábulas fœderis in mánibus tenérem, et vidíssem vos reliquísse vias Dómini quas vobis osténderam, proiéci tábulas de mánibus meis et confrégi eas ad radícem montis, et procídi ante Deum quadragínta diébus et quadragínta nóctibus, panem non comédens et aquam non bibens, propter peccáta quæ gessístis ante Deum, et timens pro vobis orávi ad illum, et exaudívit me».
R/. Ut discant fílii vestri discíplinam Dómini Dei. Allelúia.

V/. Observáte mensem novórum frugum et diem primum témporis, quia in isto mense edúxit vos Dóminus de Egýpto et immolábitis Pascha Deo vestro véspere. A solis occásu non remanébit ex eo quod immolátum est véspere, in die primo usque mane. Et celebrábitis dies festos, offeréntes oblatiónem spontáneam manus vestræ.
R/. Ut discant fílii vestri discíplinam Dómini Dei. Allelúia.

El Señor os multiplicará como las estrellas del cielo. Amadle y observad sus preceptos y las ceremonias de cada tiempo, para que vuestros hijos aprendan la manera de comportarse con el Señor, vuestro Dios. Aleluya.

V/. Habló Moisés a todo el pueblo de Israel, y les dijo: “Al bajar del monte, trayendo en mis manos las tablas de la ley, vi que habíais abandonado los senderos de Dios, que yo os había enseñado, y arrojé las tablas y las deshice al pie del monte, y me postré ante el Señor, cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua, por los pecados que habíais cometido en presencia de Dios, y, temiendo por vosotros, le pedí y me escuchó.
R/. Para que vuestros hijos aprendan la manera de comportarse con el Señor, vuestro Dios. Aleluya.

V/. Observad el mes de las primeras mieses y primer día del tiempo que conmemora la salida de Egipto, e inmolaréis vuestra pascua a Dios, por la tarde. Desde la puesta del sol no quedará en vuestras casas nada de lo preparado el día anterior y ese mismo día por la mañana. Celebraréis los días festivos, ofreciendo oblaciones espontáneas de vuestras manos.
R/. Para que vuestros hijos aprendan la manera de comportarse con el Señor, vuestro Dios. Aleluya.

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Oratio Admonitionis / Monición sacerdotal
Appropinquántibus beátæ Quadragésimæ diébus, orémus Deum, dilectíssimi fratres, córpore et mente prostráti. Et licet omni vitæ nostræ témpore, eius óperi cuius imáginem accépimus, ánima débeat mancipári; tamen speciáliter quamdam observatiónem horum diérum esse debére. Patrum edocémur exémplis: qui non solum sermóne, sed et ópere, quod nobis imitándum esset egérunt.

E quibus primus Móyses legislátor occúrrit, qui in hoc número diérum excélsi montis vérticem conscéndit: nihil in his diébus, nisi tantum verbo Dei pascebátur, quod ex ore Dei procédebat.

Secúndus vero occúrrit nobis Elías prophéta, qui uníus escæ virtúte, quadragínta diébus móntium excélsa lustrávit: ubi sacri oris allóquium de Israelitárum salúte audíre proméruit.

Tértius autem, ipse nobis Dóminus noster Iesus Christus occúrrit: qui totis quadragínta diébus erémi secréta pénetrans, ómnia diáboli tentaménta destrúxit.

Horum ígitur nos exémplo edócti laborántes, per hos dies quadragínta eiciámus a nobis, malítiæ ferméntum, quo ázymi sinceritátis et veritátis inveníri póstmodum mereámur.
R/. Amen.

Queridos hermanos, cuando se acercan los días de la santa Cuaresma, oremos a Dios con humildad de cuerpo y alma. Y aunque todo el tiempo de nuestra vida debe estar el alma dedicada al servicio del que nos creó a su imagen, los ejemplos de los Padres nos dicen que debemos observar las prescripciones de estos días de manera especial, y eso nos lo enseñan lo mismo de palabra que de obra, porque ellos pusieron en práctica primero lo que nosotros debemos imitar.

Traigamos primero a colación a Moisés, el legislador, que en tal número de días, en la cima del alto monte, no se alimentaba más que de la palabra de Dios que conservaba con él.

El segundo que nos sale al encuentro es Elías, el profeta, que caminó con la fuerza que le dio una sola comida durante cuarenta días, hasta una montaña elevada, donde escuchó de la sagrada boca, los anuncios acerca de la salvación de los hijos de Israel.

El tercero es el mismo Señor nuestro Jesucristo, que en el interior del desierto, por otros tantos cuarenta días, venció todas las tentaciones del diablo.

Enseñados por estos ejemplos, esforcémonos durante estos cuarenta días, en expulsar de nosotros la levadura de la maldad, para que merezcamos encontrar después los ázimos de la sinceridad y la verdad.
R/. Amén.

Per misericórdiam ipsíus Dei nostri, qui est benedíctus et vivit et ómnia regit in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por la misericordia de nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Alia / Oración entre los Dípticos
Salutáris viæ inítium hodiérnæ solemnitátis sacrifício cupiéntibus consecráre, occúrrat, Deus Pater, Unigénitus Fílius tuus, qui olim cállidi tentatóris astútiam trímoda suasióne illiciéntem, sacri oris allóquio reprobávit ac pérculit.

Ipse a nobis virulénta tentatiónum sémina pellat: ipse consénsum malárum suggestiónum a nobis detrúdat: ipse ariditátis nostræ inédiam. divínis pástibus fóveat. Protégat nos contra huius tentatóris insídias, loríca iustítiæ et gálea salútis ætérne. Éxhibens de cælórum sédibus fragilitáti nostræ fortitúdinem cibi perénnis: quo ex hoc valídius roboráti, indíctum a crástino abstinéntiæ tempus incipiéntes, petulántiæ carnális líbitus in nobis decídant, ira difúgiat, vorácitas péreat, temuléntiæ vítium evanéscat. Secédant doli, córpora salus hábeat, ánimas vis divína.

Utráque servent in ópere ieiúnii pacem, in actu virtútem, et in voto constántiam, in efféctu disciplínam. Quo spiritáliter suscipiéntes prædíctæ abstinéntiæ tempus, per eum nobis salúbriter efficíatur pérvium, per quem id ad expiatiónem nóvimus institútum.
R/. Amen.

Que los que deseamos consagrar el inicio del camino de la salvación, por el sacrificio de esta solemnidad, encontremos, Dios Padre, a tu Hijo Unigénito, que en otro tiempo rechazó y derrotó con la palabra divina la astucia del taimado tentador, que pretendió seducirlo de tres maneras distintas.

Él aparte de nosotros las virulentas semillas de las tentaciones, impida que prestemos asentimiento a las malas sugerencias, él restaure con el pasto divino el hambre de nuestra tibieza. Que nos protejan contra las asechanzas de este tentador la loriga de la justicia y el yelmo de la salvación eterna. Muestre desde el cielo a nuestra fragilidad, la fortaleza del alimento perenne; así tendremos las máximas fuerzas para empezar desde mañana el tiempo de abstinencia establecido para nosotros. Pierdan fuerza en nosotros los deseos de la petulancia carnal, aléjese la ira, cese la avidez, apáguese el vicio de la bebida. Apártense los engaños, tengan salud nuestros cuerpos y nuestras almas la fuerza divina.

Que el alma y el cuerpo mantengan la paz al cumplir el ayuno, la fortaleza en cada uno de nuestros actos, la constancia en el propósito, la disciplina en el cumplimiento. Así, aceptando libremente el tiempo de ayuno prescrito, nos resulte fácil y saludable, con la ayuda de quien lo instituyó para nuestra purificación.
R/. Amén.

Per misericórdiam tuam, Deus noster, in cuius conspéctu sanctórum apostolórum et mártyrum, confessórum atque vírginum nómina recitántur.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los Santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

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Post Nomina / Oración después de los Dípticos
Christe, Dei Fílius, quo docénte didícimus non in solo pane vívere, sed in omni verbo quod tuo procédit ex ore: præsta nobis, ut qui magistérium tuum sequéntes præséntis Quadragésimæ inítia hodiérno die incípimus festívis consecráre in cánticis, optáta remédia a te impetráre possímus tam vivéntibus quam defúnctis.

Quo, et nobis serviéndi tibi, concedátur cum afféctu, efféctus, et illis a te præstétur ætérne beatitúdinis locus.
R/. Amen.

Oh Cristo Hijo de Dios, por cuya enseñanza aprendimos a vivir no sólo de pan sino de toda palabra que sale de tu boca, haz que los que siguiendo tu magisterio empezamos hoy a consagrar con cánticos espirituales el comienzo de la presente Cuaresma, podamos alcanzar de Ti los auxilios deseados tanto para los vivos como para los difuntos. De manera que a nosotros se nos conceda, con el afecto, también el efecto de servirte a Ti, y a ellos les sea dado por Ti el lugar de la eterna felicidad.
R/. Amén.
Quia tu es vita vivórum, sánitas infirmórum ac réquies ómnium fidélium defunctórum in ætérna sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Ad Pacem / Oración de la Paz
Deus, cui transferéndus Elías quadragínta diérum ieiúnium consecrávit, et spiritáliter, donec ad cæléstia mererétur ascéndere, ieiunávit: prophetálem, quæsemus, grátiam dona pópulis christiánis, in qua superémus delectatiónes carnis et sánguinis.

Fac in ómnibus et per ómnia continéntes, fac pacíficos; fac præcépta cæléstia servántes: quibus et in hoc sacrifício benígnus appáreas, et, humíliter te invocántibus propiciátus occúrras.
R/. Amen.

Oh Dios a quien consagró Elías el ayuno de los cuarenta días antes de ser trasladado, y ayunó espiritualmente hasta merecer subir a los cielos, te rogamos que otorgues la gracia profética al pueblo cristiano, por la que venzamos los deleites de la carne y de la sangre.

Haz en todo y por todo continentes, hazlos pacíficos y observantes de los mandamientos celestiales a quienes puedas manifestarte benigno en este Sacrificio, y que, cuando te invoquen, puedas salir propicio a su encuentro.
R/. Amén.

Quia tu es vera pax nostra et cáritas indisrúpta, vivis tecum et regnas cum Spíritu Sancto, unus Deus, in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Porque tú eres nuestra paz verdadera, caridad indivisible;
tú, que vives contigo mismo y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Illatio / Acción de gracias
Dignum et iustum est nos tibi grátias ágere, Trínitas Deus, qui das escam omni carni et imples omnem ánimam benedictióne.

Tuére nos, Dómine qui, non solum carnálibus cibis pascis, sed et spiritálibus escis alis: ut non in solo pane vivámus, sed in omni verbo tuo vitálem habeámus alimóniam; nec tantum epulándo: sed étiam ieiunándo pascámur. Nam, ut dápibus et póculis córpora, sic ieiúniis et verbis tuis ánimæ saginántur.

Magnam enim in hoc múnere corpóribus salubritátem et sanitátem méntibus præbuísti, iamque ab inítio sæculi nobis ieiúnium venerábile dedicásti: quod si illa géneris humáni mater Eva interdíctam sibi árborem custodiísset, et immortalitátem retinuísset et patriam.

Sed peccátum antíquæ matris, quod illícita ligni vétiti usurpatióne commísit, quæsemus áblue ieiúniis: ut qui de paradíso per inobœdiéntiam Christi ieiunándo surgámus.

Qui nobis ex eádem matéria cálicem salútis remíscuit, de quo mortis póculum biberámus: ut quibus per cibum ligni acquisíta mors vénerat, per crucis lignum salus pérdita redderétur.

Cui mérito omnes Ángeli et Archángeli non cessant clamáre cotídie una voce dicéntes:

Es digno y justo darte gracias, Dios Trinidad, a ti, que das el alimento a todo viviente y llenas todas las almas con tu bendición.

¡Protégenos, Señor!. No solo nos apacientas con alimentos carnales, sino que también nos mantienes con espirituales comidas, para que no vivamos únicamente de pan, sino que tengamos también el alimento vital en todas tus palabras. Ni sólamente nos sustentemos con banquetes, sino que también nos mantengamos con el ayuno. Porque, en verdad, como los cuerpos se robustecen con manjares y bebidas, igualmente las almas se fortalecen con los ayunos y con tus palabras.

En este regalo de tu bondad nos has proporcionado mucha salud para los cuerpos y para las almas, pues ya desde el principio del mundo nos revelaste este ayuno venerado, porque si Eva, madre del género humano, hubiera respetado el árbol prohibido, habría conservado su patrimonio e inmortalidad.

Pero borra con nuestros ayunos, te rogamos, el pecado que nuestra antigua madre cometió al tomar indebidamente el fruto prohibido, a fin de que, los que, por no abstenernos del paraíso, caímos por la desobediencia de Adán, ahora al ayunar, nos levantemos por la obediencia de Cristo.

El cual mezcló para nosotros el cáliz de la salvación con el mismo líquido en que habíamos bebido el brebaje de la muerte, para que a quienes por comer del árbol vino la muerte, a esos mismos se les devolviera la salvación por el árbol de la Cruz.

A quien justamente todos los ángeles y arcángeles no cesan de proclamar diciendo a una sola voz:

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Post Sanctus / Oración después del Sanctus
Vere Sanctus, vere benedíctus in altíssimis Iesus Christus Fílius tuus Dóminus noster, qui assumpta humánæ fragilitátis natúra, non solum infidélium sterilitátem converténdo fecundávit, verum étiam antiquíssimum serpéntem, seductiónibus blandis illecebrántem: totiúsque mundi cópiam promitténtem, sterilitáte cibi præmíssa, post ieiúnii perácta sollémnia, omnipoténti bráchio supplantávit: docens Discípulos suos, Apóstolos nostros, non numerositáte taurórum aut hircórum, non vitulórum ubertáte, non agnórum pínguium víctimis, tuam placáre cleméntiam posse; sed puris méntibus lotísque innocéntiæ mánibus sacrifícia delibáre tuæ serenitáti simplícia.

Ipse Dóminus ac Redémptor ætérnus.

Verdaderamente santo y bendito en las alturas es tu Hijo y Señor nuestro Jesucristo, quien, al tomar nuestra frágil naturaleza humana, no sólo fecundó la esterilidad de los infieles convirtiéndolos, sino que también, con la previa abstención de alimentos y tras cumplir la acción de su ayuno con la fuerza de su brazo omnipotente, venció a la antiquísima serpiente, que encantaba con tiernas seducciones y prometía la abundancia de todas las cosas del mundo. Así enseñó a sus Discípulos, nuestros Apóstoles, que no podemos aplacar tu demanda con víctimas de numerosos toros y machos cabríos, ni de gordos becerros, ni de corderos cebados, sino ofreciendo sacrificios sencillos y dignos de tu bondad, con almas limpias y con las manos lavadas en la inocencia.

Porque tú eres Cristo el Señor, Redentor eterno.

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Post Pridie / Invocación
Adsunt, Dómine Deus, dies illi, quos coléndo nobis documénto tui exémpli sub quadragenária ieiúnii decursióne signásti.

Proinde tuam pietátem póscimus et rogámus, ut hodiérnæ sollemnitátis sacrifício delibútus, largiáris supplicántibus fámulis spiritális alimóniæ cibum et tuæ sermocinatiónis edúlium.

Quo, ad instar prophétæ tui Elíæ, huius sacrifícii libatióne muníti, ita a crástino laboriósa divínæ institutiónis salúbriter expediámus ieiúnia, ut sermocinatiónis tuæ mereámur potíri loquélla.
R/.
Amen.

Han llegado, Señor Dios, aquellos días que, al imitar nosotros, la conducta de tu ejemplo, señalaste como camino cuaresmal del ayuno.

Por tanto, te rogamos que, perfumado con el sacrificio de la celebración de este día, concedas a tus fieles suplicantes la comida de tu alimento espiritual y el manjar de tu predicación.

Fortalecidos así con la libación de este sacrificio, a ejemplo de tu profeta Elías, tan saludablemente aligerados quedemos ya desde mañana, imitando tu ejemplo, que merezcamos poseer las palabras de tu predicación.
R/.
Amén.

Te præstánte, sancte Dómine, quia tu hæc ómnia nobis indígnis servis tuis valde bona creas, sanctíficas, vivíficas, benedícis ac præstas nobis, ut sint benedícta a te Deo nostro in sæcula sæculórum.
R/.
Amen.
Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas + de vida, las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro, por los siglos de los siglos.
R/.
Amén.

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Cantus ad Confractionem / Canto de la Fracción Sal 103,27-28.31
Tu, Dómine, da escam nobis in témpore opportúno: áperi manum tuam et imple omnem ánimam benedictióne. Danos, Señor, la comida a su tiempo, abre tu mano, y sacia nuestras almas con tus bendiciones.
V/. Sit glória Dómini in sæculum; lætétur Dóminus in opéribus suis. V/. La gloria del Señor es eterna, el Señor se complace en sus obras.
R/. Áperi manum tuam et imple omnem ánimam benedictióne. R/. Abre tu mano, y sacia nuestras almas con tus bendiciones.
Hic cantus dicitur cotidie usque ad mediam Quadragesimam, id est, usque ad quartum dominicum. Este canto se dice diariamente durante la primera parte de la Cuaresma, esto es, hasta el cuarto domingo.

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Ad Orationem Dominicam / Introducción al Padre nuestro
Ecce, Salvátor noster et Dómine, qui per páginas Véteris Instruménti offérri tibi décimas præcípimur anuáles, tibi diérum décimas consecráre conámur; prælargíssimam tuæ pietátis cleméntiam implorántes, ut in congressióne viæ huius instruas nos documéntis iustítiæ et præceptiónis legis tuæ: quibis instrúcti, et hodiérni diéi suscépta sollémnia impleámus, et devotíssime a crástino institúta ieiúnia inchoémus: Salvador y Señor nuestro, que en las páginas del Antiguo Testamento nos mandas ofrecerte los diezmos anuales, mira cómo procuramos consagrarte el diezmo de los días del año, implorando de tu clemencia y piedad, tan abundantes, que en el discurrir de este camino nos instruyas con los ejemplos de tu justicia y con las prescripciones de tu ley. Para que así instruidos, acabemos las solemnidades que iniciamos en este día, celebrando devotamente desde mañana los ayunos prescritos.

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Benedictio / Bendición
Christus Dei Fílius, qui quaterdécies diébus in abstinéntia devolútis se tentári permísit, ipse vos patiátur ullis tentatiónibus a sancto propósito submovéri.
R/. Amen.
Cristo, Hijo de Dios, que, tras pasar cuarenta días en la práctica de la abstinencia, permitió ser tentado, no permita que vosotros seáis apartados del santo propósito por ninguna clase de tentaciones.
R/. Amén.
Quique eídem cállido tentatóri non in solo pane, sed in verbo Dei hóminem vívere posse respóndit, cæléstis vos refíciat alimónia cibi.
R/. Amen.
El que respondió al astuto tentador que el hombre no puede vivir de solo pan sino también de la palabra de Dios, os restaure con el alimento espiritual.
R/. Amén.
Ut dápibus satiáti dívinis, indíctas a crástino parsimóniæ leges explére possítis.
R/. Amen.
Para que saciados con manjares divinos, podáis cumplir desde mañana las obligadas leyes de la templanza.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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Cantus ad Accedentes / Canto de Comunión Jn 6,35b; 8,12b; 6,56; 11,26
Qui venit ad me non esúriet, qui credit in me non sítiet unquam. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí no tendrá sed jamás.
V/. Ego sum lux mundi, et qui séquitur me non ambulábit in tenébris, sed habébit lucem vitæ. V/.Yo soy la luz del mundo. El que me siga no andará en tinieblas sino que tendrá la luz de la vida.
R/. Qui venit ad me non esúriet, qui credit in me non sítiet unquam. R/. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí no tendrá sed jamás.
V/. Qui mandúcat meam carnem et bibit meum sánguinem, in me manet et ego in illo. V/. El que come mi carne y bebe mi sangre, vive en mí y yo en él.
R/. Qui venit ad me non esúriet, qui credit in me non sítiet unquam. R/. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí no tendrá sed jamás.

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Completuria / Oración conclusiva
Gustántes, Dómine, suavitátis tuæ dulcedinísque plenitúdinem, quæsumus ut sit nobis hoc in remissionem peccatórum et sanitátem méntium.
R/. Amen.
Mientras gustamos, Señor, la plenitud de tu suavidad y dulzura, te pedimos que tu presencia realice en nosotros el perdón de los pecados y la salvación de nuestras almas.
R/. Amén.
Per misericórdiam tuam, Deus noster, qui es benedíctus et vivis et ómnia regis in sæcula sæculórum.
R/. Amen.
Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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1. Las partes variables de la misa que aquí se exponen (textos eucológicos, cantos y lecturas) junto al Ordinario (Liber Offerentium u Oferencio) permiten componer la misa completa. Los textos latinos son los oficiales y están tomados del Missale Hispano-Mozarabicum I (pp. 175-182) y del Liber Commicus I (pp. 75-78). Los textos bíblicos en español están tomados de La Santa Biblia, edición San Pablo.

Para la traducción de las oraciones Post Nomina y Ad Pacem recurrimos a la versión castellana de Colomina Torner, Jaime, La Fe de nuestros padres. Temas de fe y vida cristiana en la misa hispanomozárabe, Instituto de Estudios Visigótico Mozárabe, Toledo 2000, pp. 146 y 21 respectivamente, y para la oración completuria al Oferencio.

Las traducciones de las oraciones Illatio, Post Sanctus y Post Pridie están tomadas de: Moldovan, Teofil. Relación entre anáfora y lecturas bíblicas en la Cuaresma dominical Hispano-Mozárabe. Publicaciones de la Universidad Pontificia de Salamanca. Salamanca 1992. Para el resto, seguimos la traducción del P. Ivorra en Lexorandi (lexorandies.blogspot.com.es/2013/02/domingo-i-de-cuaresma.htm).

(Se recuerda que hasta la fecha no existe misal oficial en español).

 

 

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