Rito Hispano-mozárabe

TEXTOS LITÚRGICOS

RITO HISPANO-MOZÁRABE REVISADO

Misa de San Leandro, pontífice y confesor. Arzobispo de Sevilla.

 

Misa en Rito Hispano-Mozárabe

En memoria de

San Leandro, pontífice y confesor. Arzobispo de Sevilla.

13 Martii / 13 de marzo

IN DIEM SANCTI LEANDRI,
EPISCOPI HISPALENSIS
Festivitas / Festividad


RITOS INICIALES

1. El sacerdote y los ministros se dirigen al altar, mientras el coro canta el canto de entrada:

CANTO DE ENTRADA (PRÆLEGENDUM): Sal 126, 5a; 112,2
 

Dichoso el hombre, aleluya,
que llena, aleluya
sus deseos, aleluya.
Beatus vir, alleluia,
qui implebit, alleluia
desiderium suum alleluia.
V/. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita.
R/. Sus deseos, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Sus deseos, aleluya.
V/. Potens in terra semen eius. generatio rectorum benedicetur.
R/. Desiderium suum alleluia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spiritui Sancto in sæcula sæculórum. Amen
R/. Desiderium suum alleluia.

2. El sacerdote, inclinado ante el altar, ora en silencio. Puede decir en secreto ésta u otra oración apropiada.

Me acerco a tu altar, Dios omnipotente y eterno,
para ofrecer este sacrificio a tu majestad,
suplicando tu misericordia
por mi salvación y la de todo el pueblo.

Dígnate aceptarlo benignamente
pues eres bueno y piadoso.

Concédeme penetrar el abismo de tu bondad
y presentar mi oración con tal fervor
por tu pueblo santo, que se vea colmado de tus dones.

Dame, Señor, una verdadera contrición y lágrimas
que consigan lavar mis propias culpas
y alcanzar tu gracia y tu misericordia.

3. El sacerdote besa el altar en silencio y se dirige a la sede con los ministros.

4. A continuación se canta el Gloria:

Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria
te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre,
tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
Gloria in excélsis Deo,
et in terra pax homínibus bonæ voluntátis.
Laudámus te, benedícimus te, adorámus te, glorificámus te,
grátias ágimus tibi propter magnam glóriam tuam,
Dómine Deus Rex cæléstis, Deus Pater omnípotens.
Dómine Fili unigénite Iesu Christe,
Dómine Deus, Agnus Dei Fílius Patris.
Qui tollis peccáta mundi, miserére nobis.
Qui tollis peccáta mundi, súscipe deprecatiónem nostram.
Qui sedes ad déxteram Patris, miserére nobis.
Quóniam tu solus Sanctus,
tu solus Dóminus,
tu solus Altíssimus Iesu Christe,
cum Sancto Spíritu
in glória Dei Patris.
Amen.

5. Después del «Gloria a Dios en el cielo», el sacerdote, con las manos extendidas, recita la oración después del Gloria.

Oración después del Gloria (ORATIO POST GLORIAM):

Envíanos, Señor, el rocío abundante de tu gracia en la solemne festividad de tu confesor San LEANDRO; guía con perpetua protección y ejemplo a cuantos le ofrecemos este devoto homenaje.
R/. Amén.

El sacerdote, con las manos juntas, añade la siguiente conclusión:

Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y todo lo gobiernas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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LITURGIA DE LA PALABRA

6. El sacerdote saluda al pueblo diciendo:

S/. El Señor esté siempre con vosotros.

El pueblo responde:

R/. Y con tu espíritu

7. El lector lee la Profecía:

Lectura de la PROFECÍA (PROPHETIA) Is 42, 1-4

L/. Lectura del Libro de Isaías, profeta.
R/. Demos gracias a Dios.

Esto dice el Señor:

Mirad a mi siervo, a quien sostengo:
mi elegido, a quien prefiero.
Sobre él he puesto mi espíritu,
para que traiga el derecho a las naciones.
No gritará, no clamará,
no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará,
el pabilo vacilante no lo apagará.
Promoverá fielmente el derecho,
no vacilará ni se quebrará,
hasta implantar el derecho en la tierra
y sus leyes que esperan las islas.

Al final de la lectura, todos responden:

R/. Amén.

8. El coro, terminada la Profecía, canta el Salmo de meditación.

Salmo de meditación (PSALLENDUM): Sal 70,22-24a
 

Te daré gracias, Dios mío, con el arpa, por tu lealtad;
tocaré para ti la cítara, Santo de Israel..
V/. Y mi lengua todo el día recitará tu auxilio, todo el día tu alabanza.
R/. Tocaré para ti la cítara, Santo de Israel..

9. El lector lee el Apóstol

Lectura del APÓSTOL (APOSTOLUS): I Tim 6,7-14

L/. Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a Timoteo.
R/. Demos gracias a Dios.

Carísimos:

Sin nada vinimos al mundo y sin nada nos iremos de él.
Teniendo qué comer y qué vestir nos basta.
En cambio, los que buscan riquezas, se enredan en mil tentaciones, se crean necesidades absurdas y nocivas, que hunden a los hombres en la perdición y la ruina.
Porque la codicia es la raíz de todos los males, y muchos, arrastrados por ella, se han apartado de la fe y se han acarreado muchos sufrimientos.

Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de todo esto, practica la justicia, la religión la fe, el amor, la paciencia, la delicadeza.
Combate el buen combate de la fe.
Conquista la vida eterna a la que fuiste llamado, y de la que hiciste noble profesión ante muchos testigos.
En presencia de Dios, que da la vida al universo, y de Cristo Jesús que dio testimonio ante Poncio Pilato: te insisto que guardes el Mandamiento sin mancha ni reproche, hasta la venida de Nuestro Señor Jesucristo.

Al final de la lectura, todos responden:

R/. Amén.

10. El diácono se dirige al ambón, acompañado por los ministros con cirios encendidos e inciensario y, todos de pie, dice:

D/. El Señor esté siempre con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.

EVANGELIO (EVANGELIUM): Mt 10,32-42

11. El diácono inciensa el libro y proclama el Evangelio:

D/. Lectura de! Santo Evangelio según San Mateo.
R/. Gloria a ti. Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda para abrirle, apenas venga y llame.

Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela: os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo.

Y si llega entrada la noche o de madrugada, y los encuentra así, dichosos ellos.

Comprended que si supiera el dueño de la casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete.

Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis, viene el Hijo del Hombre.

Al final del Evangelio, todos responden:

R/. Amén.

12. A continuación se tiene la homilía.

HOMILÍA

13. Terminada la homilía, canta el coro las «laudes».

Canto de las LAUDES: Sal 117, 28; 110, 1

Aleluya.
V/. Tú eres mi Dios, te doy gracias, Dios mío, yo te ensalzo.
R/. Aleluya.
V/.Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos, en la asamblea.
R/. Aleluya.

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PREPARACIÓN DE LA OFRENDAS

14. El coro entona el «sacrificium». Si hay ofrenda de los fieles, éstos las llevan al altar.

Canto de OFERTORIO (SACRIFICIUM): Mt 10,32.39b
 

Si uno se pone de mi parte ante los hombres, dice el Señor, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo, aleluya. Omnis qui me confessus fuerit coram hominibus, dicit Dominus, confitebor eum coram Patre meo, alleluia.
V/. Y el que pierde su vida por mí, la encontrará para la vida eterna.
R/. Ante mi Padre del cielo, aleluya.
V/. Te quicumque perdiderit animam suam propter me, in vitam aeternam inveniet eam.
R/. Coram Patre meo, alleluia.

15. El diácono extiende el corporal sobre el altar y coloca sobre él la patena con el pan. Echa vino y un poco de agua en el cáliz y lo coloca igualmente sobre el corporal.

El sacerdote puede decir en secreto la siguiente oración:

Mira con rostro complacido,
Dios omnipotente y eterno,
esta oblación de pan y vino
que nosotros, indignos siervos tuyos,
colocamos sobre tu altar;
y recibe nuestra propia vida
como sacrificio agradable a ti
para que, renovados por tu gracia,
te glorifiquemos con nuestras alabanzas.

16. El sacerdote incensa las ofrendas y el altar. Se lava las manos en silencio junto al altar y vuelve con el diácono a la sede.

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INTERCESIONES SOLEMNES

17. El sacerdote desde la sede, con las manos juntas, exhorta al pueblo:

Monición sacerdotal (ORATIO ADMONITIONIS):

Celebremos con las debidas alabanzas, hermanos queridos, este día, que para nosotros es digno de la mayor veneración, en el que nuestro preclaro confesor LEANDRO, tras manifestar con los labios la fe que encerraba en su corazón, fue llamado a la Glória eterna.

Imploremos la clemencia de Dios omnipotente, para que, como hoy llevó a los cielos a su confesor, a nosotros, que creemos en él y lo proclamamos, nos libre de los pecados: y así, los que en este día veneramos la solemnidad de su confesor, podamos llegar a la gloria de la confesión.

Al final todos responden:

R/. Amén.

El sacerdote añade la siguiente conclusión:

Por la misericordia del Dios nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.

R/. Amén.

18. El sacerdote, abriendo las manos introduce a la gran Oración, diciendo:

S/. OREMOS

Y aclama el coro:

Aclamación:

Hagios, Hagios, Hagios,
Señor Dios, Rey eterno.
A ti nuestra alabanza,
a ti nuestra acción de gracias.
Hagios, Hagios, Hagios,
Domine Deus, Rex aeterne,
Tibi laudes et gratias.
Hagios, Hagios, Hagios.

 

19. El diácono recita el Díptico por la Iglesia:

D/. Tengamos presentes en nuestras oraciones a la Iglesia santa y católica:
el Señor la haga crecer en la fe, la esperanza y la caridad.
R/. Concédelo, Dios eterno y todopoderoso.
D/. Recordemos a los pecadores, los cautivos, los enfermos y los emigrantes: el Señor los mire con bondad, los libre, los sane y los conforte.
R/. Concédelo, Dios eterno y todopoderoso.

20. El sacerdote, con las manos extendidas, dice la Oración entre los Dípticos:

Oración entre los Dípticos (ALIA):  

Oh Dios, que premias la fe de tus confesores,
y dispones su voluntad para confesarte;
mira propicio las ofrendas que te ofrecemos
en la festividad de tu confesor LEANDRO;
así, los que celebrando su memoria,
te confesemos nuestros pecados,
obtengamos, por su medio, tu perdón.

Al final todos responden:

R/. Amén.

El sacerdote, con las manos juntas, añade esta conclusión invariable:

Por tu misericordia, Dios nuestro,
en cuya presencia recitamos los nombres
de los santos Apóstoles y Mártires,
Confesores y Vírgenes.
R/. Amén.

21. Prosigue el diácono:

D/. Ofrecen este sacrificio al Señor Dios, nuestros sacerdotes: Juan Pablo, el Papa de Roma y todos los demás Obispos, por sí mismos y por todo el clero, por las iglesias que tienen encomendadas. y por la Iglesia universal.

Todos responden:

R/. Lo ofrecen por sí mismos y por toda la Iglesia universal.

Otro diácono continúa:

D/. Lo ofrecen igualmente todos los presbíteros, diáconos y clérigos, y los fieles presentes, en honor de los Santos, por sí mismos y por los suyos.

Todos responden:

R/. Lo ofrecen por sí mismos y por toda la Iglesia universal.

El primer diácono prosigue:

D/. En memoria de los santos Apóstoles y Mártires, de la gloriosa siempre Virgen María, de Zacarías, Juan, los Inocentes, Esteban, Pedro y Pablo, Juan, Santiago, Andrés, Acisclo, Torcuato, Fructuoso, Félix, Vicente, Eulogio, Justo y Pastor, Justa y Rufina, Eulalia, la otra Eulalia, Leocadia.

Todos responden:

R/. Y de todos los Mártires.

El segundo diácono continúa:

D/. En memoria igualmente de los confesores:
Hilario, Atanasio, Martín, Ambrosio, Agustín, Fulgencio, Leandro, Isidoro, Braulio, Eugenio, Ildefonso, Julián.

Todos responden:

R/. Y de todos los Confesores.

El primer diácono prosigue:

D/. Lo ofrece la Iglesia de Dios, santa y católica, por las almas de todos los fieles difuntos: que Dios se digne en su bondad admitirlos en el coro de los elegidos.

Todos responden:

R/. Concédelo, Dios eterno y todopoderoso.

22. El celebrante, con las manos extendidas, concluye con la Oración después de los Dípticos.

Oración después de los Dípticos (POST NOMINA):

S/. Cristo, Hijo de Dios, que no gustas de las víctimas y te muestras propicio a la confesión del alma sencilla, acepta complacido nuestras ofrendas y otorga a los difuntos la compañía de los santos; de forma que en esta conmemoración de tu confesor LEANDRO reciba las confesiones de los que vivimos y concedas el descanso a las almas de los que ya están sepultados.

Al final todos responden:

R/. Amén.

El sacerdote, con las manos juntas, añade esta conclusión invariable:

S/. Porque tú eres la vida de los que viven, la salud de los enfermos, y el descanso de todos los fieles difuntos, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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RITO DE LA PAZ

23. El sacerdote dice la oración de la paz, con las manos extendidas.

Oración de la PAZ (AD PACEM):

S/. Oh Dios, que eres el premio de los confesores, acaba con las intrigas de los disidentes, cólmanos a todos con el regalo de tu paz, como hiciste brillar a San LEANDRO con el esplendor de la confesión.
R/. Amén.

El sacerdote, con las manos juntas, dice esta fórmula de conclusión:

Porque tú eres nuestra paz verdadera caridad indivisible; tú que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

24. El sacerdote extiende las manos sobre el pueblo y dice:

La gracia de Dios, Padre todopoderoso, tu paz y el amor de nuestro Señor Jesucristo y la comunión con el Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros.

Todos responden:

R/. Y con los hombres de buena voluntad.

25. El diácono se dirige al pueblo y dice:

D/. Daos la paz los unos a los otros.

26. Mientras el sacerdote con los ministros, y los fieles entre sí, se dan el saludo de la paz, entona el coro el canto de la paz:

Canto para la PAZ (CANTUS AD PACEM):
 

Mi paz os dejo, mi paz os doy. No os doy la paz como la da el mundo.
R/. Mi paz os dejo, mi paz os doy.
V/. Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros.
R/. Mi paz os dejo, mi paz os doy.
V/. Gloria y honor al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Mi paz os dejo, mi paz os doy.
Pacem meam do vobis, pacem meam commendo vobis, non sicut mundus dat pacem do vobis.
V/. Novum mandatum do vobis ut diligatis vos invicem.
R/. Pacem meam do vobis...
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spiritui Sancto, in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Pacem meam do vobis...

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PLEGARIA EUCARÍSTICA

27. El sacerdote se acerca al altar y dice:

Me acercaré al altar de Dios.

Todos responden:

R/. A Dios que es nuestra alegría.

El diácono dice:

D/. Oídos atentos al Señor.

Todos responden:

R/. Toda nuestra atención hacia el Señor.

El sacerdote, elevando y extendiendo las manos, prosigue:

Levantemos el corazón.

Todos responden:

R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

El sacerdote dice:

A Dios y a nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
que está en el cielo, demos debidas gracias y alabanzas.

Todos responden:

R/. Es justo y necesario.

28. El sacerdote, con las manos extendidas, dice o canta la acción de gracias:

Acción de gracias (ILLATIO):  

Es digno y justo que te demos gracias, Señor Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Jesucristo, tu hijo, nuestro Señor, que es la corona de justicia, árbol de vida, palma de victoria.
De quien la recta fe de los confesores, no separada del martirio, sino bien unida a él, alcanza la misma victoria de los mártires; porque aunque no hayan alcanzado la muerte martirial derramando su sangre, no se diferencian de los mártires en su fortaleza.

Pues al mismo enemigo que aquéllos vencen en lucha abierta, lo derrotan éstos en su interior.
Y al que aquéllos vencen externamente, por sus heridas abiertas, le dan éstos muerte en su interior, resistiendo espiritualmente, y luchando contra el príncipe de las tinieblas y las acechanzas de las potestades del aire: de manera que, aquilatados en la tribulación temporal, lo que los mártires merecen por su sangre, lo alcancen éstos por su confesión.

Como creemos y confesamos que hizo con plena entrega este santo varón, que te amó toda su vida, te mantuvo en su conciencia y te predicó con su doctrina.
Manteniéndose dentro del grado de los confesores, llegó al triunfo de la confesión, alabando el poder de tu unigénito Hijo, sin avergonzarse de dar la cara por él ante los hombres.

Al mismo Señor y Salvador nuestro, a quien alaban los ángeles y los arcángeles, diciendo:

29. Todos cantan:

Santo, Santo, Santo,
Señor Dios del universo.
Llenos están el cielo y la tierra
de tu majestad gloriosa.
Hosanna al Hijo de David.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.
Hagios, Hagios, Hagios, Kyrie, o Theós.
Sanctus, Sanctus, Sanctus,
Dominus Deus Sabaoth.
Pleni sunt coeli et terra
gloriae maiestatis tuae.
Hosanna Fílio David.
Benedictus qui venit in nomine Domini.
Hosanna in excelsis.
Hagios, Hagios, Hagios, Kyrie, o Theos.

30. El sacerdote, con las manos extendidas, dice o canta la oración después del Santo.

Oración después del Sanctus (POST SANCTUS):

S/. Santo eres en verdad, piadoso y admirable, Señor y Dios nuestro, que en este día renuevas la gloria de tu Confesor LEANDRO, y suscitas los buenos deseos de quienes también te confesamos.
De forma que, al ofrecer nuestros obsequios al que agradó por su confesión, excitemos más todavía nuestros afectos y todas las alabanzas que le tributamos sean para nosotros causa de salvación.

Al ofrecerte, pues, estos dones en la conmemoración de tan excelso varón, te rogamos que, lo mismo que hoy recibiste su alma en la confesión de tu nombre, nos concedas a nosotros la voluntad de confesarte de verdad.

Por Cristo, Señor y redentor nuestro.

31. Junta las manos y prosigue:

El cual, la víspera de su pasión, tomó pan,

Toma la patena con el pan y, elevando los ojos, continúa:

dio gracias, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:

TOMAD Y COMED:
ESTO ES MI CUERPO
QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.
CUANTAS VECES LO COMÁIS,
HACEDLO EN MEMORIA MÍA.

Todos responden:

R/. Amén.

Deja la patena sobre el altar. Toma el cáliz y prosigue:

Lo mismo hizo con el cáliz, al final de la cena, diciendo:

ÉSTE ES EL CÁLIZ DE LA NUEVA ALIANZA EN MI SANGRE,
QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS
Y POR TODOS LOS HOMBRES
EN REMISIÓN DE LOS PECADOS.
CUANTAS VECES LO BEBÁIS.
HACEDLO EN MEMORIA MÍA.

Todos responden:

R/. Amén.

Deja el cáliz sobre el altar y con las manos extendidas dice:

S/. Cuantas veces comáis este pan y bebáis este cáliz, anunciaréis la muerte del Señor
hasta que venga glorioso desde el cielo.

Todos aclaman:

R/. Así lo creemos, Señor Jesús.

32. El sacerdote, con las manos extendidas, dice o canta la Invocación

Invocación (POST PRIDIE):  

Celebrando la memoria de tu Confesor LEANDRO, que no dejó de confesarte en las adversidaddes, te agradó con sus acciones, te buscó en la oración y te encontró en la santidad, te rogamos suplicantes que penetres profundamente con tu bendición estas ofrendas que te presentamos en su honor, perdones los pecados de quienes participemos de elas y nos eleves para ser glorificados por la gracia de la confesión.

Al final todos responden:

R/. Amén.

33. El sacerdote junta las manos y concluye con la siguiente doxología: 

Concédelo, Señor santo, pues creas todas estas cosas para nosotros, indignos siervos tuyos, y las haces tan buenas, las santificas, las llenas de † vida,

Al decir «las llenas de vida», hace la señal de la cruz sobre los dones sagrados

las bendices y nos las das, así bendecidas por ti, Dios nuestro por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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RITO DE LA COMUNIÓN

34. El sacerdote, con las manos juntas, exhorta al pueblo, diciendo:

S/. Profesemos con los labios, la fe que llevamos en el corazón.

Todos proclaman el Credo:

Creemos en un solo Dios Padre todopoderoso, hacedor del cielo y de la tierra,
creador de todo lo visible y lo invisible.

Y en un solo Señor nuestro Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos. Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, nacido, no hecho, "omoúsion" con el Padre, es decir, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho, en el cielo y en la tierra.

Que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue sepultado, resucitó al tercer día, subió al cielo, está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Y en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo
ha de ser adorado y glorificado, y que habló por los profetas.

Y en la Iglesia que es una, santa, católica y apostólica.
Confesamos que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados, esperamos la resurrección de los muertos, y la vida del mundo futuro.

Amén.

35. El coro entona el canto de la fracción.

Canto de la Fracción (CANTUS AD CONFRACTIONEM):

Cristo, acuérdate de nosotros en tu reino, y haznos dignos de tu resurrección. Memor esto, Christe, in regno tuo, et dignos nos fac de resurrectione tua.

Durante el canto, el sacerdote parte el pan consagrado y, mientras coloca las partículas en forma de cruz sobre la patena, va evocando los misterios de Cristo que se celebran en el año litúrgico.
 

  Encarnación
1
 
Muerte
6
Nacimiento
2
Resurrección
7
  Circuncisión
3
Gloria
8
  Aparición
4
Reino
9
  Pasión
5
 

36. El sacerdote dice con las manos juntas:

S/. Oremos

A continuación recita la introducción al Padre nuestro

Introducción al Padre nuestro (AD ORATIONEM DOMINICAM):

S/. Cristo Dios, que dijiste por tu Apóstol que la confesión de boca aprovecha para la salvación, por la intercesión de tu Confesor San Leandro, atiende a nuestra salvación, para que, al confesar en la boca lo que llevamos en el corazón, merezcamos ser oídos por ti desde la tierra:

37. Prosigue sin interrupción, con las manos extendidas:

Padre nuestro que estás en el cielo.
R/. Amén.
Santificado sea tu nombre.
R/. Amén.
Venga a nosotros tu reino.
R/. Amén.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
R/. Amén.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
R/. Amén.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
R/. Amén.
No nos dejes caer en la tentación.
R/. Amén.
Y líbranos del mal.
R/. Amén.

Prosigue el sacerdote, con las manos extendidas:

S/. Libres del mal, confirmados siempre en el bien. podamos servirte, Dios y Señor nuestro. Pon término, Señor, a nuestros pecados, alegra a los afligidos, redime a los cautivos, sana a los enfermos y da el eterno descanso a los difuntos. Concede paz y seguridad a nuestros días, quebranta la audacia de nuestros enemigos y escucha, Oh Dios, las oraciones de tus siervos, de todos los fieles cristianos en este día y en todo tiempo.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.

38. El sacerdote eleva un poco la patena y el cáliz, mostrándolos al pueblo, y dice:

S/. LO SANTO PARA LOS SANTOS.

39. Deposita sobre el altar la patena y el cáliz y, tomando la partícula «REINO» (9), la deja caer en el cáliz, diciendo en voz baja:

Y la conjunción del Cuerpo y de la Sangre
de nuestro Señor Jesucristo
sea causa de perdón para nosotros,
que la tomamos y bebemos,
y de eterno descanso para los fieles difuntos.

40. El diácono se dirige al pueblo y dice:

D/. Inclinaos para recibir la bendición.

Todos responden:

R/. Demos gracias a Dios.

El sacerdote dice:

S/. El Señor esté siempre con vosotros.

Todos responden:

R/. Y con tu Espíritu.

Y, extendiendo las manos sobre el pueblo, imparte la bendición:

BENDICIÓN (BENEDICTIO)

S/. Nuestro Señor Jesucristo que es el premio de los confesores, por la intercesión de su confesor LEANDRO os dote con el don de la santa confesión..
R/. Amén.

S/. Y os dé el deseo de confesarle, como a él le dio el premio de la confesión.
R/. Amén.

S/. Para que imitando el ejemplo de tan gran confesor, merezcáis llegar al cielo prometido.
R/. Amén.

El sacerdote concluye la bendición con la fórmula siguiente:

S/. Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.

Todos responden:

R/. Amén.

41. Antes de comulgar, con las manos juntas, el sacerdote puede decir en secreto la siguiente oración:

La comunión de este sacramento, Señor,
limpie las manchas de mis pecados
y me haga digno de cumplir el ministerio
que tengo encomendado;
encuentre en él, ayudado por ti,
apoyo a mi debilidad, santidad de vida
y gozo perpetuo en la compañía de tus Santos.

Recibe el sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor y después todos los concelebrantes y diáconos.

42. El sacerdote distribuye a los diáconos, a los ministros y a los fieles el sacramento del Cuerpo de! Señor, diciendo a cada uno:

S/. El Cuerpo de Cristo sea tu salvación.

El diácono da a beber del cáliz diciendo:

D/. La Sangre de Cristo permanezca contigo como verdadera redención.

Canto de Comunión (CANTUS AD ACCEDENTES):
 

Aleluya, aleluya, aleluya.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
Alleluia, alleluia, alleluia.
Gustate et videte quam suavis est Dominus.
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca.
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
V/. El Señor redime a sus siervos, no será castigado quien se acoge a Él.
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Gloria y honor al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
R/. Alleluia, alleluia, alleluia.
V/. Benedicam Dominum in omni tempore, semper laus eius in ore meo.
R/. Alleluia, alleluia, alleluia.
V/. Redimet Dominus animas servorum suorum, et non relinquet omnes qui sperant in eo.
R/. Alleluia, alleluia, alleluia.
V/. Glória et honor Patri et Fílio et Spiritui Sancto in sæcula sæculórum. Amen.
R/. Alleluia, alleluia, alleluia.

43. Terminada la distribución de la comunión, el coro entona la antífona después de la comunión:

Antífona después de la Comunión (ANTIPHONA POST COMMUNIONEM):
 

Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, te alabamos, Señor. Refecti Christi corpore et sanguine, te laudamus, Domine.
R/. Aleluya, aleluya, aleluya. R/. Alleluia, alleluia, alleluia.

44. El sacerdote, de pie, recita la oración conclusiva:

Oración conclusiva (COMPLETURIA):

S/. Invocamos tu clemencia, Padre clementísimo, pidiéndote que recibas con agrado la solemnidad que hoy celebrado en honor de tu santo confesor LEANDRO.

Y como a él le concediste la corona de la santa perfección, nos concedas a nosotros, pos su intercesión, el perdón y la indulgencia de todos nuestros delitos
R/. Amén.

S/. Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito, y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

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CONCLUSIÓN

45. El sacerdote saluda al pueblo, diciendo:

S/. El Señor esté siempre con vosotros.

Todos responden:

R/. Y con tu espíritu.

El diácono dice:

D/. Nuestra celebración ha terminado.
En nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Dios acepte nuestros deseos y plegarias en paz.

Todos responden:

R/. Demos gracias a Dios.

El sacerdote besa el altar y, hecha la debida reverencia, se retira.

 

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